Tras conquistar al público de la Ciudad de México con dos funciones completamente agotadas, el espectáculo musical “Ardidas y Dolidos” regresa con más fuerza que nunca. Este viaje emocional que reúne a ocho voces de distintas generaciones de “La Academia”, “La Voz” y disciplinas como el teatro, abrirá nuevas fechas el 22 y 30 de agosto en el Centro de Espectáculos CEV, para después arrancar su esperada gira nacional en Guadalajara el próximo 27 de septiembre.
“Es un proyecto que responde a la necesidad de la gente de sufrir y de cantarle al amor y al dolor, y la verdad estamos muy emocionados de que ahora vamos a estar estrenando una nueva casa en Coyoacán”, comparte Laura Caro. La cantante, una de las voces emblema del show, reconoce que la naturaleza del espectáculo está más cercana a la catarsis que a un concierto tradicional.
Marco More, quien también forma parte del elenco estelar, describe lo que sucederá sobre el escenario: “Somos ocho cantantes… y es un show de cinco horas dedicado al despecho, dedicado al desamor. Son las mejores rolas en español desde los 80, 90, 2000 hasta la actualidad. Entonces, imagínate el repertorio tú de este show”.
Desde baladas icónicas hasta temas actuales de artistas como Nodal o Karol G, “Ardidas y Dolidos” traza un recorrido por más de cuatro décadas de canciones que han marcado el imaginario colectivo. Sin embargo, parte del éxito también se debe a la complicidad entre el elenco, conformado por intérpretes que comparten experiencias desde sus pasos por realities o el teatro musical.
“Hemos hecho un equipo muy lindo… cada quien ya trae su mentalidad y aporta ciertas cosas”, explica Laura. “Entonces, es muy lindo cuando estamos todos abiertos a recibir esa energía de parte del otro compañero arriba del escenario”. Esa conexión, dice, se proyecta durante la función: “El poder acercarte y sentarte ahí, y decirle al público ‘oye, vas a cantar conmigo’, hace que sea algo muy interactivo”.
Marco coincide y añade que el componente emocional es lo que realmente hace distinta esta propuesta de otros espectáculos similares: “Creo que el desamor alguna vez fue amor, ¿no? Entonces nunca ha pasado de moda… Queremos invitar a toda la gente a que venga a hacer catarsis a ese dolorcillo, a ponerle el curita al corazón, a gozar, y si no estás despechado, pues también, por la pura diversión, vente a cantar”.
Uno de los puntos más atractivos del show es que no se trata de un formato rígido: el repertorio cambia y evoluciona según la energía del público y el estado de ánimo de los propios intérpretes. “Tú no sabes si el día de Guadalajara yo me voy a sentir muy despechada… y voy a salir a cantar como si no hubiese un mañana”, admite Laura entre risas. “Eso es lo padre porque es música en vivo, responde a emociones y de ahí conecta con la gente”.
Esa flexibilidad permite incluso que se cuenten anécdotas personales durante el concierto —a manera de bohemia—, además de abrir el micrófono al público para que también comparta historias. “Las estrellas son ellos”, afirma Marco. “Al final del día, el show es para las personas, y si la gente lo pide, incluso no descartamos en un futuro grabar música o lanzar algo inédito”.
La gira nacional arrancará en Guadalajara, plaza que ambos artistas consideran clave por la cercanía emocional con el público tapatío. “Es el venue más grande que vamos a pisar como Ardidas y Dolidos… y sabemos que en Guadalajara la gente es muy cariñosa y se entrega muchísimo. Tenemos muchas ganas de estar allá”, afirma Marco con entusiasmo.
De manera individual, ambos artistas también preparan nuevos proyectos musicales: “Estoy componiendo mucho, estoy produciendo música… pronto una canción mía va a salir con un artista que ya les contaré”, adelanta Marco. Por su parte, Laura revela que está preparando un tema nuevo producido por su esposo: “Ahora sí siento que tengo algo que decir con este nuevo yo que traigo en el corazón… y lo quiero compartir”.
Mientras eso ocurre, “Ardidas y Dolidos” seguirá abriendo puertas al corazón: primero en la Ciudad de México el 22 y 30 de agosto, y luego en la Perla Tapatía el 27 de septiembre.