Luego de 68 días de aislamiento, convivencia y muchas emociones a flor de piel, Yahir se convirtió en el sexto finalista de la cuarta temporada de “La Casa de los Famosos México”.
Tras disputar un cardíaco duelo, codo a codo junto a Karina Torres, el cantante sonorense abandonó la competencia a solo tres días de la gran final. Lejos de lamentarse, dejó la casa con la serenidad de quien lo entregó todo dentro del juego y con la satisfacción de haber mostrado su cara más humilde, disciplinada y humana.
A lo largo de su estancia, el intérprete no solo destacó por su impecable forma física, sino también por convertirse en la voz de la razón. Yahir asumió de manera natural el rol de mediador pacífico para contener confrontaciones entre los habitantes.
Además, como líder en la cocina y encargado del suministro de alimentos, su férrea disciplina con la dieta keto desató un fenómeno en redes sociales, donde los fanáticos inmortalizaron con humor su particular consumo de proteína y la cuidadosa administración de los huevos en la despensa.
En su primera entrevista tras abandonar el reality, el artista compartió sus sensaciones al quedarse tan cerca del último tramo. “Ya sabíamos que la competencia estaría muy ruda contra compañeros muy fuertes. Tenía el presentimiento de que saldría hoy; cuando estás nominado en estas instancias finales, la mente te empieza a llevar hacia el lado negativo más que hacia el positivo”, confesó con sinceridad.
Pese a quedar fuera del pódium del próximo domingo, el sonorense asegura no guardarse nada. Para él, la clave fue entregarse a la experiencia sin reservas. “Le dimos bien duro y con todo. Traté de ser muy abierto, tener pláticas profundas, jugar y disfrutar. Un buen compa me dijo antes de entrar: ‘De lo único que te vas a arrepentir es de no gozar la casa al máximo’. Seguí ese consejo al pie de la letra. Tal vez me faltó tener mayor diálogo directo a la cámara, pero viví todo intensamente”, reflexionó.
Durante la charla, Yahir recordó las conexiones más valiosas que construyó entre cuatro paredes, destacando la entrañable amistad que entabló con Memo Schutz a través del deporte y la complicidad genuina que sostuvo con Aldo Rendón.
“Con Aldo hice una conexión bien perra; teníamos el mismo sentido del humor. Cuando salió, fue mi primer punto de quiebre porque lo consideraba el alma de la fiesta. Por otro lado, con quien me costó más conectar al principio fue con Ese Pérez, pues sentía que era algo burlón, pero al final terminamos siendo buenos compas. Entendí que está joven y tiene mucho por aprender”, explicó.
Su salida estuvo cargada de tensión al quedar en la plataforma junto a Karina, una de las contrincantes más sólidas de la edición. Yahir reconoció la fortaleza de su compañera y admitió la emoción que sintió en esos últimos segundos.
“Estar ahí parado al lado de tu compañero sabiendo que cualquiera puede irse es muy emocionante. Sabía que si me quedaba iba a darlo todo, pero también me moría por saber de mi familia, de mis hijos, de mi señora y de mis padres. Mi mamá está enferma y me muero por estar con ella”, expresó conmovido.
Para Yahir, el encierro significó una valiosa lección de vida que trasciende el espectáculo. “Valoro la sal ahora, cosa que no hacía antes. Valoro poder platicar sin tener un celular al lado que te distraiga de las cosas que realmente valen. Me llevo grandes amistades y una experiencia inolvidable. Gracias a todo México y a mi gente de Sonora por acompañarme en estos 25 años de carrera; aquí voy a seguir, saliendo de mi zona de confort y luchando por mis sueños”, concluyó.