“Babygirl”, un drama erótico cargado de suspenso

El poder y el control son dos privilegios que no cualquiera tiene a su alcance, con ellos puedes asumirte como líder, pero también pueden corromperte y alejarte de la realidad si es que no te permites poner los pies en la tierra. Pero, ¿qué lleva a perder los estribos y perder lo que has construido? Tal vez la pasión por alguien más o porque en realidad has decidido entregarte a lo que verdaderamente deseas… Bueno, esa disyuntiva las experimentarás con “Babygirl” a través de “Romy” (Nicole Kidman), una empresaria de alto nivel que sucumbe al encanto y el dominio que ejerce sobre ella “Samuel” (Harris Dickinson), un joven pasante.

La película, dirigida por Halina Reijn, es un drama erótico cargado de suspenso donde hay una frialdad interesante, una contención que está muy bien delimitada para entender cómo se gestan los juegos de poder y control. “Romy” lo tiene todo, una linda familia, prestigio, dinero y un excelente puesto, pero esa vida sofisticada la siente muy vacía, hasta que conoce a “Samuel”, un joven carismático, enérgico y seguro de sí mismo que le hará romper sus esquemas y permitirse dejar ser dominada.

Desde fuera podríamos ver una trama superflua donde el público meta podrían ser las mujeres ávidas de tramas sugerentes al estilo “Cincuenta sombras” o “365 días”, pero no, esta cinta va más allá. De hecho las escenas elevadas de tono son incómodas, este filme es para que vayas tú solo al cine.

En la sala se pueden escuchar risas de sorpresa, nerviosismo o incomodidad cuando Nicole bebe leche de un plato como si fuera una gatita. Está el factor del erotismo, pero no de un modo complaciente al estilo Hollywood, sino que te hace cuestionarte cuáles serían tus verdaderos deseos y cómo buscarías expresarlos. Eso sí, al estar el filme enmarcado en un halo de frialdad no se llega más allá, las escenas no sucumben por completo a las bajas pasiones. Y es que si bien “Babygirl” es un thriller erótico, no tiene escenas explicitas de sexo, no hay en realidad desnudos, tal vez, para que tu mente maquiavélica como espectador, las recree.

¿Qué lleva a una infidelidad? ¿Qué otorga el consentimiento en una relación clandestina? ¿Por qué no somos tan abiertos al hablar de nuestros deseos sexuales? Son preguntas que te harás mientras veas este filme donde además, el tema de la sexualidad sobre si alguien es completamente heterosexual, gay o monógamo, quedan de lado, porque aquí los personajes jóvenes, como “Samuel” y la hija de “Romy”, “Isabel” (Esther McGregor) no se cuestionan eso, viven fluidos con el sexo, ellos más bien se cuestionan las relaciones interpersonales, mientras que los mayores como “Romy” y su esposo “Jacob” (Antonio Banderas) tienen otra idea de lo que es el sexo, la fidelidad y la pareja, con una visión más arraigada a la heteronorma.

“Babygirl” es una película que avanza lento, que incomoda, pero que también atrapa. No es un filme que yo volvería a ver de nuevo, pero sin duda Nicole y Harris están increíbles, ella como siempre saliéndose del molde y él con una naturalidad arrolladora que te impacta.

SINOPSIS

Una directora ejecutiva de alto poder pone en riesgo su carrera y su familia cuando comienza un apasionado romance con un pasante mucho más joven que ella.

 

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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