En el marco de la edición número 40 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), se presenta “Café Chairel”, una película dirigida por Fernando Barreda Luna y protagonizada por Tessa Ía, Mauricio Isaac y Leo Deluglio, que explora con sensibilidad el encuentro entre dos almas solitarias en busca de consuelo.
Ambientada en el puerto de Tampico, México, la cinta cuenta la historia de “Alfonso” (Mauricio Isaac) y “Katia” (Tessa Ía), dos personas marcadas por la pérdida que encuentran compañía y alivio mutuo en un pequeño café. Aunque sus rutinas parecen insignificantes, algo profundo se transforma silenciosamente entre ellos, mostrando el poder del dolor compartido y la inesperada conexión que nace de ello.
“Café Chairel es esa película que nos invita a hablar de temas universales, muy necesarios y que a veces en el cine están romantizados. Aquí hay un acercamiento muy honesto y real”, compartió Leo Deluglio, quien también participa en la trama como un personaje clave en la conexión de “Alfonso” y “Katia”.
Para el director Fernando Barreda, originario de Tampico, la película también es un homenaje a su ciudad natal, desde una mirada íntima y nostálgica. “Realmente casi no se hace cine en Tampico. Yo quería mostrar otra cara de la ciudad, no la turística ni las grandes avenidas, sino los rincones que representaran la soledad y el abandono que sienten los personajes”, explicó.
La historia, centrada en la cotidianidad, plantea un reto narrativo: conectar emocionalmente con el público sin grandes giros de trama, pero con una profunda humanidad.
“El cine es una herramienta para ver hacia nosotros mismos. A veces no hace falta un gran conflicto; basta con uno interno que te paraliza”, dijo Barreda. “La vida no siempre se resuelve mágicamente, como en muchas películas. A veces uno simplemente aprende a vivir con el dolor”.
Para Tessa Ía, interpretar a “Katia” fue sumergirse en un momento de transición, de tomar decisiones frente a la incertidumbre de la vida. “Cuando estás en un punto crucial, muchas veces te inmovilizas. Katia cambia cuando decide participar en su vida, cuando empieza a preguntarse ‘¿qué quiero hacer?’. Es una mujer que necesita aprender a abrirse, y eso la lleva a reencontrarse con la suavidad que tiene dentro”, reflexionó la actriz.
Mauricio Isaac, por su parte, compartió cómo su personaje, “Alfonso”, elige enfrentar la tristeza con una actitud luminosa: “A pesar de lo que está viviendo, trata de sacar una sonrisa, especialmente a Katia. Me parece un acto de mucha nobleza y generosidad. Es la postura ante el dolor: una decisión. Yo me identifico mucho con Alfonso, me gusta estar en el lado ligero de la vida”, confesó.
El filme se caracteriza por su tono íntimo y pausado, algo que para Deluglio marcó una diferencia con otras producciones: “Café Chairel es una película muy ‘boutique’, muy comprimida en su universo de tres personajes. Filmamos en lugares entrañables de Tampico, y esa energía se siente. Es una historia para verla en cine, dejarte atravesar y salir transformado”.
Tras su paso por Guadalajara, la cinta tendrá otra función a finales de junio en Houston, y continuará su recorrido por festivales internacionales. El equipo espera confirmar pronto su distribución en salas comerciales y plataformas digitales.
“Creemos que Café Chairel tiene el poder de tocar a la gente, de generar identificación. A veces basta una mirada, una taza de café o la presencia de alguien para sanar un poco el dolor”, concluyó Barreda.