Canciones para gritar ¡Ay, dolor, ya me volviste a dar!

Un poco de drama…

Amado, odiado y comercializado. Así es el 14 de febrero y si nos gusta el drama no está de más darle rienda al sentimiento y sacar a relucir las cachetadas que nos ha dado el Día de San Valentín.

Cierto es que este día también se enfoca en celebrar la amistad, sin embargo, insisto, si el drama es nuestro mantra y nos gusta cantar a pulmón pelao’, es buen momento de desempolvar algunos gustos culposos, o más bien gustosos, y ponernos a cantar en nuestra soledad amarga.

Aunque en los últimos años se han hecho intentos por reforzar la idea de que el Día del Amor y la Amistad es solo un pretexto para que las parejas demuestren monetariamente lo mucho que se quieren con cenas y regalos un poco más costosos, quizá hay personas a las que este tipo de días, como puede ser también Navidad o un cumpleaños, les representa ansiedad y tristeza por no tener una pareja sentimental o con alguien con quien darse sabrosura carnal.

Sean los motivos que sean, ten por seguro que el día pasará como cualquier otro y que si te sientes solo, o con la necesidad de estar acompañado, siempre habrá alguien dispuesto a ir contigo –aunque sea a la banca del parque a comerte un elote con bastante crema–. Irse en solitario al cine, a caminar, a comer también es bastante sano y eso ayuda a dar los primeros pasos del desapego, de dejar ir y seguir pa’ delante empoderadas y más seguras de lo que queremos.

Si de plano lo que prefieres es quedarte en casa y lamerte las heridas que te ha dejado un mal amor, acompañarte con una copita de tequila o una cerveza bien helada y unos cacahuates bien enchilosos, será una buena idea para pasar la noche y pensar que el universo, o en quien creas, ya tiene a alguien caminando para encontrar tu corazoncito de pollo en algún momento de la vida. Solo es cuestión de esperar y dejar que las cosas y los destinos se acomoden solitos.

1.- Yo no nací para amar

Juan Gabriel siempre nos hará falta y su repertorio es sin duda un vaivén de emociones. Esta canción es perfecta para tirarse al drama desde el primer segundo del 14 de febrero. Aunque nuestro Divo de Juárez fue muy extremista al decir que “yo no nací para amar, nadie nació para mí”, es una canción hermosa y perfecta para bailar en calzones en la casa.

2.- Todo se derrumbó

Si aún tenemos cosas que reclamar a ese amor embustero que nos dejó más vestidos que alborotados, la voz de Emmanuel será una perfecta compañía para aventarnos en el tobogán del pasado y recordar lo que sí pudo ser y no fue. Por algo pasan las cosas y hasta los años nos damos cuenta.

3.- No me amenaces

José Alfredo Jiménez no puede faltar y si tu relación está al borde del precipicio, cantar “No me amenaces” es perfecta para la odiada noche rosa. Esta canción con mariachi es bellísima y te dará valor a dar el paso si ya es necesario terminar esa relación: “porque estás que te vas y te vas y te vas y te vas y te vas y no te has ido, y yo estoy esperando tu amor, esperando tu amor, o esperando tu olvido”.

4.- Someone like you

Si a la mitad del caballito de tequila ya nos sale nuestra habilidad bilingüe, es momento de llamar a la patrona del drama, Adele. La cantante inglesa tiene un gran repertorio para empujar las lágrimas y si ya dejaste ir a ese amor que llegó a tambalear tu vida por un momento, es tiempo de cantarla con sentimiento y desear que le vaya bonito.

5.- El día más triste

Marco Antonio Solís “El Buki”, también es un experto en el drama y si de sacar el llanto que tenemos atorado en nuestro corazoncito se trata, este compositor michoacano tiene una lista interminable de canciones para cantar con sentimiento y reclamarle al viento, al universo y a la vida con coraje y para eso está la canción “El día más triste”: “pues nunca esperé lo que me hicisteeeee, creí que está vez había encontrado ese amor por mí tan esperado, pero también fui por ti burlado”.

6.- Urge

Lila Downs también sabe de sufrimiento y si el mezcal es el mejor cómplice de nuestro paladar, esta cantante tiene una versión bien dolorosa y sabrosa de “Urge”, tema interpretado también por la Sonora Santanera y Vicente Fernández, y que en su momento, allá por el año 1995 tomó fuerza gracias a Martín Urieta. Si no te sana del dolor, al menos puedes darte una buena bailada en tu habitación y recordarle al mundo esas palabras llenas de angustia: “urge una persona que me arrulle entre sus brazos, a quien contarle de mis triunfos y fracasos, que me consuele y me quite de sufrir”.

7.- Vete con ella

Si a estas alturas de la noche ya coordinas mejor los pasos de baile, aunque no lo creas “Vete con ella” de Lucero te hará más amena la noche mientras sigues con tu letanía de reclamos: “yo lloraré, me hace muy bien, oooooh, que encontraré otro querer. Por eso hooooooy vete de mí y que seas con ella muy feliz”.

8.- Tristes recuerdos

Otro grande del folclor mexicano no puede faltar y si la botella de tequila sigue viva, don Antonio Aguilar nos entenderá mejor que nadie cuando suene la tambora de “Tristes recuerdos”. Respira hondo, levanta la mirada y canta: “dime qué cosa que me hiciste que no te puedo ooooolvidar. Si vieras yo cómo te recuerdo, en mis locos desvelos le pido a Dios que vuelvas… espero que tú escuches esta cancióóóóón, donde quiera que te encuentres espero que tú al escucharla te acuerdes de mí como me acuerdo de ti”.

9.- Que nadie sepa mi sufrir

Si no quieres que tus papás se unan a tu noche desencanto y aquello termine en un bailongo de fiesta de boda, evita escuchar la versión de la Margarita, la Diosa de la Cumbia o la Sonora Dinamita, y mejor ponte más moderno con la voz de Denise Gutiérrez de Hello Seahorse! y canta “Que nadie sepa mi sufrir: “Amor de mis amores, si dejaste de quererme, no hay cuidado que la gente de esto no se enterará… Qué gano con decir que un gran amor cambió mi suerte?…”.

10.- Lo que construimos

Si ya lloramos lo que teníamos que llorar y llegamos al momento de reflexión y aceptación de nuestro corazoncito en reparación, Natalia Lafourcade no está de más para, quizá, agradecer lo bonito que vivimos junto a alguien y aceptar que las cosas terminaron, para bien o para mal. Da el último trago de la noche mientras te arropas para dormir: “No creas que no valió la pena, no creas que no eres importante, al contrario, yo te amé con toda el alma. No creas que no valió la pena, no creas que lo perdimos. Esto que nos duele, aunque nos duele es solo nuestro…”.

Ilustración de Niwatori Who?

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Norma Gutiérrez

Desde 2009 soy reportera. Soy dramática por gusto propio y le doy vueltas hasta el cansancio a cada problema.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 10 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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