Tres semanas bastaron para que Carlos Trejo dejara una huella importante en la segunda temporada de La Granja VIP. Sin embargo, su salida no estuvo exenta de polémica ni de complicaciones de salud.
Tras convertirse en el tercer eliminado del reality show, el famoso investigador paranormal platicó en exclusiva para Rosa Distrito sobre su experiencia dentro del encierro, los problemas médicos que aceleraron su partida, sus desencuentros con otros participantes y los fenómenos paranormales que presenció en la propiedad.
Una infección que complicó su permanencia
Lejos de salir por un desgaste emocional o por estrategia del juego, Trejo enfrentó severos problemas de salud durante sus últimos días en el programa debido a una bacteria:
“Estoy fascinado con la experiencia, pero los últimos días fueron muy complicados por la infección que me dio. Sin embargo, no podemos borrar todo lo maravilloso que fue, la convivencia y las personalidades tan increíbles. Un verdadero reality VIP, no como ‘la casa de los babosos’ donde dicen que es VIP y no conoces a nadie. Aquí la producción se lució, hicieron todo tan cuidadoso y extraordinario que no queda más que felicitarlos”.
Respecto al origen de su padecimiento, Trejo explicó la imprudencia que lo llevó a ser atendido por médicos inmediatamente después de su expulsión: “Hace unos minutos vino el médico a inyectarme. Todavía traigo la infección y me incomoda un poco caminar. Todo parece indicar que tomé leche bronca. Cuando se ordeñó la vaca, no faltó el clásico descerebrado que metió esa leche al refrigerador; yo abrí para servirme un cereal y me la tomé. Esa leche venía con bacterias. Fue muy complicado y doloroso, pero lo importante es que estoy bien y sano”.
El ser humano detrás del personaje
Para Carlos Trejo, el mayor logro dentro del formato fue mostrar una faceta completamente distinta a la que el público estaba acostumbrado a ver en televisión:
“Estoy sorprendido por la cantidad de gente que me mandó comentarios diciéndome: ‘Yo no pensé que fueras así, me callaste la boca’. Como siempre lo dije, el que iba a entrar era Carlos, no el Cazafantasmas. Yo mandé muchas señales; en mis presentaciones siempre salgo con collar y tejana, pero aquí nunca la hubo, usé una gorra que era una forma de decir ‘este es Carlos’. Un Carlos que no fuma, que no toma, que se para temprano y lo primero que hace al despertar es preguntar en qué ayuda”.
Al cuestionarlo sobre las diferencias de personalidad y las dinámicas de confrontación que buscan algunos integrantes para destacar, Trejo fue contundente:
“Tendría que comprarme prótesis en las nalgas para poder enseñar y solo así destacar, pero hay mercado para todo. Hay gente a la que le gusta ver eso, como en el caso de Bebeshita, que se puso hasta el full, andaba vomitando en la cama y haciendo cosas que a mí no me gustaron. A lo mejor es un choque generacional, pero no me gustó, tuve la oportunidad de nominarla y lo hice. La gente me decía: ‘¿Por qué la nominaste si solo fue una borrachera?’. Pero hay gente que ha destrozado familias por ese tipo de actitudes. Si se lo aplauden, pues qué bueno”.
Sin filtro contra sus excompañeros
Durante la charla, Carlos no dudó en señalar a quiénes considera personas valiosas y a quiénes prefiere no volver a cruzar en su vida:
“Hay gente que me gustaría ver toda la vida y otra que no me gustaría volver a ver porque no me aporta nada. No soy de estar sentado platicando con alguien de mente pequeña. Gente con la que sí me dio gusto convivir: Kevyn Contreras, Ivonne Montero, Niurka, Kenny… Pascal es un tipazo en toda la extensión de la palabra. Incluso a Kunno me gustaría volver a verlo, transmite una ternura increíble. Pero una basura como Fernando Lozada, que no aporta nada, ni oficio ni beneficio, o una Azalia, que habla por hablar y tiene una vida muy gris, no son de mi interés”.
En cuanto a las declaraciones y críticas vertidas desde el exterior por su acérrimo rival, Alfredo Adame, el investigador desestimó sus palabras con su característico estilo: “El tipo es un gran mentiroso, un gran bufón, un gran payaso y la porquería más grande que puede existir. Mientras estuve en el programa, ¿por qué no se atrevió a decirme algo fuerte en la cara? Porque sabía perfectamente que le rompo la madre. Ojalá algún día estemos juntos los dos en un reality, eso le subiría el rating al cielo a cualquiera porque saben que soy incorruptible. Ahí está el reto”.
La adaptación al mundo real y lo paranormal en La Granja
El proceso de reintegración tras vivir en confinamiento 24/7 representa un choque psicológico para los participantes, tal como lo relató el propio Trejo: “Tu cerebro se va acostumbrando a estar metido con una familia que no es la tuya. Cuando salí y llegué a mi casa, en la noche me paré al baño y lo primero que intentó ubicar mi cerebro fue la habitación grande donde estábamos 19 personas. De repente me moví, sentí la mano de alguien y dije: ‘¿A quién metieron a dormir a mi cama?’, y resulta que era mi esposa. Hay un proceso en el que tu cerebro se tiene que volver a acostumbrar a tu realidad”.
Finalmente, el Cazafantasmas confirmó que el ambiente de La Granja VIP albergó actividad paranormal durante su estancia, permitiéndole ayudar espiritualmente a sus compañeros:
“Hubo tres detalles muy interesantes. Cerca de las 3 de la mañana me tocó ver cómo una sombra se iba desvaneciendo en el pasillo; los aparatos me demostraban que había algo ahí, lo cual no es raro porque es una zona de batallas históricas. También con Natalia Alcocer ocurrió algo: se le rompió un collar de cuencas de vidrio y una noche vi una piedra girando sola. Me acerqué, la tomé y me llegó el chispazo de un señor alto y canoso. Le dije a Nati que era una señal de su padre fallecido para decirle que estaba bien”.
“Con Pimpi, que acababa de perder a su mamá, le hice una regresión donde empezó a hablar con la voz de su madre diciéndole que estuviera tranquilo. A partir de ahí le di una especie de terapia tanatológica para enseñarle a procesar el duelo. Creo que llegué en el momento justo a la granja y me retiro en el momento justo”.
Tras su paso por la televisión, Carlos Trejo ya alista sus próximos proyectos profesionales, entre los que destaca el inicio de la producción de la secuela cinematográfica de “Cañitas” a finales de este año.