La Feria Internacional del Libro de Guadalajara volvió a ser territorio para lo inexplicable. Entre filas y lectores ansiosos, La Sociedad de las Pesadillas regresó a la FIL 2025 para presentar “Cuando apagas la luz: 30 casos reales que no te dejarán dormir”, su segundo libro, una obra que confirma que el terror también puede ser una experiencia colectiva, íntima y profundamente humana.
“Siempre estamos muy agradecidos. Por gracia divina no sabemos cómo, pero nos tocó la audiencia más linda, más respetuosa y más involucrada con el proyecto”, compartieron durante la charla. No es una frase al aire: para el colectivo regiomontano, su comunidad no es solo espectadora. “Todas las evidencias que tenemos de lo paranormal vienen de nuestra audiencia. Por eso siempre les decimos que son el séptimo integrante de La Sociedad de las Pesadillas; son nuestro departamento de inteligencia”, expresa Raiza.
Ese lazo cercano explica por qué sus presentaciones en la FIL se viven como eventos multitudinarios cargados de nervio, emoción y responsabilidad. “Da miedo, da responsabilidad y da felicidad”, confesaron, recordando ese temor constante de llegar y pensar: ‘¿Y si nadie viene?’. Pero la historia siempre es la misma: su público no los suelta.
Del terror digital al libro que no se deja apagar
Lo que comenzó en 2019 como un grupo de amigos contando historias frente a una cámara evolucionó —casi sin darse cuenta, pero con intención— hacia un proyecto transmedia que cruza YouTube, investigaciones paranormales y ahora literatura. “Nunca imaginamos llegar hasta aquí. Solo queríamos mejorar, hacer más y hacerlo mejor”, explicaron.
Ese crecimiento también viene acompañado de un manifiesto claro: “El lema de La Sociedad de las Pesadillas es darle voz a los que ya no están, a los olvidados, a los rechazados. Muchas veces el terror se ve como algo malo, pero lo paranormal también son cosas que nos unen como sociedad”.
“Con Cuando apagas la luz”, el grupo dio un salto narrativo. A diferencia de su primer libro, más cercano a la guía y la investigación, esta nueva entrega apuesta por relatos breves, escritos como cuentos, pero basados en experiencias reales. “Queríamos que fueran casos verídicos. Todo lo que está en el libro es algo que nos contaron a nosotros y que en verdad pasó”, aseguraron.
La curaduría no fue sencilla. Pusieron sobre la mesa muchas más de treinta historias, pero cada integrante eligió cinco que consideró “más impactantes, más difíciles de creer y, justo por eso, más perturbadoras”. Algunas provienen de la infancia, otras de familiares, vecinos o seguidores que compartieron sus vivencias específicamente para el libro.
Un equipo, muchas voces… y un miedo compartido

Parte del encanto de La Sociedad de las Pesadillas está en la dinámica interna del grupo. Cada integrante ocupa un rol casi ritual dentro del proyecto: desde la líder protectora, la cuidadora siempre alerta, el comunicador espiritual, las mentes escépticas, la productora que ordena el caos, hasta “la miedosa del grupo” (Andrea), que se autodefine como “la Scooby-Doo” o la “Scream Queen” por su sensibilidad ante lo paranormal.
“Trabajar juntos siendo tan amigos es divertido, pero también cansado. Justo por eso es trabajo”, bromearon. Entre chismes, cenas y risas, el reto es siempre volver a grabar, escribir o crear, sin perder la unión que los define. “No lo cambiaría por nada. De verdad siento que estamos viviendo un sueño”, confiesa Pato.
Ese espíritu colaborativo también marcó el proceso de escritura. Aunque algunas integrantes ya tenían experiencia como autoras, el libro implicó que todos enfrentaran el reto de escribir en solitario. “Al principio tenían miedo y pensaban que iba a ser dificilísimo, pero se dieron cuenta de que todos son muy creativos y tienen talento”, resalta Claudia. El resultado fue tan orgánico que incluso dio pie a un audiolibro narrado por ellos mismos. “Descubrimos que también somos buenos narradores”.
El miedo como espejo de nuestro tiempo
En un contexto donde el terror, el suspenso y el true crime dominan series, películas y plataformas, La Sociedad de las Pesadillas encuentra su lugar sin perder identidad. “Estamos en un punto muy bueno. Mientras podamos seguir trayendo calidad a la audiencia, vamos a explorar nuevos caminos”, adelantó Pato, dejando entrever futuros proyectos que podrían ir más allá de los libros.
Por ahora, “Cuando apagas la luz” inicia su recorrido editorial de la mano de Planeta, con presentaciones en distintas ciudades del país. Es una invitación clara: apagar la luz, abrir el libro y enfrentarse a treinta testimonios que desdibujan la frontera entre lo cotidiano y lo imposible.
Porque como bien advierte su sinopsis, si creías conocer la noche, piénsalo de nuevo. Cuando apagues la luz, nada volverá a ser igual.