Tras 57 días de intensa convivencia, estrategia y momentos memorables, Cynthia Klitbo se convirtió este domingo 20 de septiembre en la reciente eliminada de la cuarta temporada de La Casa de los Famosos México. En un duelo de alto voltaje en la silla giratoria, dos de los rostros más emblemáticos de la televisión mexicana midieron su popularidad: Cynthia y Ernesto Laguardia, ambos primeros actores de los melodramas nacionales. Apenas a dos semanas de la gran final —programada para el próximo domingo 4 de octubre—, la audiencia decidió otorgarle la salvación a Laguardia en una votación histórica que llegó a los 17 millones de votos.
Pese a quedar a un paso de la seminfinal, la actriz abandonó el foro de ViX feliz y sin remordimientos. Durante la postgala, Klitbo hizo un balance de su paso por el reality con su característico estilo directo:
“Pensé que iba a durar menos (en la competencia); me sorprende haber llegado hasta el penúltimo fin de semana. Estuve en el programa más visto de la televisión casi dos meses, como si fuera una telenovela completa. Salgo muy contenta: no me puedo quejar, salgo más famosa que antes porque la gente ya me conoce en lo personal. Lo hice bien porque jugué siendo yo misma.»
La verdad tras la rivalidad con Ernesto Laguardia
El ambiente del domingo estuvo marcado por la tensión acumulada durante el sinceramiento previo a la eliminación. Aunque durante casi toda la competencia mantuvieron una gran complicidad —creando incluso dinámicas histriónicas de terror—, la relación entre ambos se fracturó en los últimos días. El detonante fue el momento en que Gema Garoa apostó el 100% del presupuesto semanal por su inmunidad; Ernesto intentó disputarle la jugada levantando la mano con velocidad, lo que Cynthia interpretó como una muestra de ambición desmedida por parte del actor.
En la postgala, Cynthia explicó el origen del distanciamiento con su antiguo amigo: “Ernesto está sentido conmigo desde que lo nominé. Éramos muy buenos amigos, pero la dinámica del proyecto generó discordia. Yo inventé un cuento de terror para divertirnos, pero él lo vio como un posible podcast que nos podía dejar dinero y ahí ya no estuve de acuerdo. Esta última semana apostó todo nuestro presupuesto al 100%. Lo voy a querer siempre porque lo conozco de años, pero en ese momento me sentí traicionada dentro del juego. Hice ese posicionamiento porque yo escupo las verdades por la vida”.
Desde el confesionario, Ernesto Laguardia compartió su postura respecto a los señalamientos de su compañera, defendiendo su derecho a jugar sin romper la ética: “Tengo que agradecerle al público y jugar este juego como es, con las reglas que tiene. Le diría a Cynthia que llevamos una amistad de muchos años y me conoce perfectamente bien. Creo que fue un exabrupto de su parte hablar de más, porque sabe que no soy de dobles caras. En mi carrera nunca ha habido un escándalo; si ella lo entendió de otra manera, creo que lo entendió mal”.
Al escuchar las declaraciones de Laguardia desde el estudio, Klitbo no se quedó callada: “Puedo juzgar como se me dé la gana. Gema, Karina y Ese siempre fueron rudos, pero Ernesto siempre se manejó con la cara de ‘soy muy bueno y tu amigo’. Cuando vi que levantó la mano para apostar el presupuesto, me sorprendí por completo”.
Un viaje de vulnerabilidad, roces y motivos personales
Durante las más de ocho semanas de encierro, Klitbo protagonizó diversos episodios que marcaron la conversación digital. Desde sus fricciones con Ese Pérez y Aldo Rendón debido a los ronquidos —conflicto que con este último generó un sinfín de memes e imitaciones en redes sociales—. La actriz siempre fue clara en sus intenciones: entró al proyecto por la exposición internacional y para asegurar las colegiaturas de su hija Elisa, quien estudia en Estados Unidos.
Sobre lo más difícil del aislamiento y su proceso de transformación interior, la villana de las telenovelas se mostró vulnerable: “Lo más difícil es no saber qué pasa afuera ni ver el sol; te sientes en una nave espacial lejana a la Tierra. Salgo siendo otra Cynthia: viví cosas muy emocionantes, te haces amiga de la gente, a veces los quieres matar y a veces consolar. Aparte de salir mucho más sensible, salgo con la fortuna de haberme aventado a hacer este reto hermoso”.
Respecto a su vida personal y el futuro cercano, Cynthia dejó claro que la edad es un estado mental y que sus prioridades inmediatas son su familia y su pareja: “La edad está en la cabeza; mi novio tiene 30 años y tengo amigos de todas las edades. Lo primero que haré es hablarle por teléfono a mi hija para saber cómo está en la universidad y luego ver a mi galán. En el encierro te olvidas hasta del dinero y del premio; yo ya extrañaba mucho mi casa”.
Rumbo a la recta final
La salida de Cynthia marca el inicio de la etapa decisiva en la competencia. Con la clausura definitiva del cuarto Malibú, los ocho concursantes restantes convivirán juntos en el cuarto Tulum. Este lunes 21 de septiembre se definirá al primer finalista de la temporada, mientras que Cynthia perfila a sus favoritos para obtener el triunfo: “Está bien perfilado quiénes van a ganar porque han hecho mucho contenido: el premio está entre Ese, Karina y Gema”, concluyó.