Deseo, secretos… y somníferos: “The White Lotus” 3 deja todo servido, pero no explota

La tercera temporada de “The White Lotus” llega a su fin este domingo 6 de abril con un récord de audiencia que la posiciona como la más exitosa hasta ahora, al menos en Latinoamérica, donde su número de espectadores ha crecido considerablemente. Es un hecho: la serie es un éxito rotundo. Sin embargo, eso no la exime de señalamientos, particularmente sobre su ritmo narrativo.

A diferencia de sus predecesoras, esta entrega avanza como un río lento: cada episodio construye sin llegar a explotar. Nos conduce con escenas que prometen incendiar la pantalla, pero se quedan a medios chiles, es decir, como si estuvieran cocinadas a fuego lento… y sin sal. La agilidad que caracterizaba a las dos primeras temporadas brilla por su ausencia. Aun así, no se puede negar que hay grandes personajes, conexiones humanas profundas y temas tratados con una pluma afilada: familia, sexualidad, ambición, poder y manipulación.

Uno de los mayores aciertos del casting es Patrick Schwarzenegger como “Saxon”, un junior que protagoniza junto a su hermano “Lochlan” (Sam Nivola) una relación incestuosa que despierta morbo, incomodidad y fascinación. Su química en pantalla es potente, atrevida y provoca más de una conversación incómoda.

En otro tono, Parker Posey brilla como “Victoria”, la madre de los hermanos. Con un personaje hilarante —una millonaria dependiente de calmantes— se roba cada escena con frases que ya se perfilan como icónicas. Aimee Lou Wood también sorprende como “Chelsea”, esa mujer desbordada por su necesidad de “salvar” a su esposo “Rick” (Walton Goggins), un personaje que podría darnos una gran sorpresa en el cierre. No olvidemos que en cada temporada hay muertes, y esta vez las teorías no paran de multiplicarse.

El trío de amigas “Jaclyn” (Michelle Monaghan), “Laurie” (Carrie Coon) y “Kate” (Leslie Bibb) ofrece una dinámica deliciosa que retoma el eterno juego de la complicidad femenina: se destrozan con ironía, pero nunca se hacen daño real. Como reza la frase, “Entre mujeres podremos despedazarnos, pero jamás nos haremos daño”. Y sí, Lisa de BlackPink —como “Mook”— también es una de las sorpresas más gratas. Su personaje, una empleada ambiciosa con rostro angelical, podría ser el detonante de una tragedia junto a “Gaitok” (Tayme), el trabajador de la caseta.

Los adelantos del episodio final nos dejan al borde del asiento: una fruta venenosa, el ruido de una licuadora, disparos, un cuerpo flotando en el estanque… y un trío de rusos delincuentes entre los que destaca “Valentin” (Arnas Fedaravicius), el sexy e infiltrado que trabaja como masajista. Mientras tanto, “Belinda” (Natasha Rothwell) descubre que “Greg”/”Gary” (Jon Gries) es el autor intelectual de la muerte de “Tanya” (Jennifer Coolidge), cerrando un círculo que parecía olvidado.

“The White Lotus” sigue siendo sensual, misteriosa y cargada de tensión. Pero como temporada, esta tercera necesita emanciparse. Que el final nos calle la boca o nos la deje abierta es algo que está por verse. Lo que es claro es que, aunque esta entrega haya coqueteado demasiado con el simbolismo y la lentitud, aún tiene todos los ingredientes para cerrar con fuego.

mm
Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

Encuéntranos en redes sociales.