Diego Olivera se despide de Corazón de oro: “Eugenio nunca traicionó su forma de pensar”

Después de varios meses de intrigas, secretos familiares y enfrentamientos, “Corazón de oro” llega a su desenlace este viernes 19 de junio a las 18:30 horas por Las Estrellas. El melodrama producido por Pedro Ortiz de Pinedo, protagonizado por Mayrín Villanueva, Gala Montes y Gabriel Soto, cerrará una historia marcada por la venganza, el amor y las decisiones que cambian destinos.

Uno de los personajes más polémicos de la trama ha sido “Eugenio Arango-Nova», interpretado por el actor argentino Diego Olivera, quien reconoce sentir emociones encontradas ante el final de un proyecto que lo desafió tanto profesional como emocionalmente.

“Por un lado la pena, la nostalgia de terminar un proyecto que ha sido hermoso, que la gente nos ha acompañado un montón. Pero la realidad es que Eugenio yo lo disfruté mucho”, comentó en entrevista con Rosa Distrito.

Un villano sin redención

A diferencia de otros antagonistas que buscan justificar sus acciones, Olivera tuvo claro desde el inicio que no intentaría suavizar a “Eugenio” ante el público. “Yo nunca como actor quise salva a Eugenio. Si tenía que ser irreverente, si tenía que hacer un chiste malo, si tenía que estar generando una situación incómoda, no lo iba a salvar”, explicó.

Para el actor, una de las mayores virtudes del personaje fue su coherencia narrativa. Aunque sus actos resultaran cuestionables e incluso despreciables, nunca dejó de actuar bajo la misma lógica. “Lo bonito es que Eugenio nunca traicionó su forma de pensar y eso es un gran mérito del productor, de los autores y de los directores”, señaló.

El reflejo de una sociedad individualista

Durante la conversación, Olivera destacó que el villano de “Corazón de oro” conecta con problemáticas muy actuales. “Eugenio tiene una visión de la vida muy acorde con esta época, tan individualista, tan de pensar en él y su familia, pero primero en él”, reflexionó.

Incluso considera que parte de la fuerza del personaje radica en que resulta reconocible para la audiencia. “Hay muchos Eugenios Arango-Nova, lamentablemente”, afirmó.

El actor señaló que la ficción funciona precisamente cuando logra reflejar conductas humanas que existen en la realidad, incluso cuando resultan incómodas. “La realidad supera la ficción. Muchas veces sucede que dices: ¿cómo resuelvo esta situación? Y después te das cuenta de que ese tipo de personas existen”, comentó.

La construcción de un antagonista memorable

Olivera también reveló que gran parte de la personalidad de “Eugenio” se construyó a partir de detalles físicos y de comportamiento que terminaron convirtiéndose en una marca registrada del personaje. “Yo entraba al foro y ya era Eugenio. Incluso como se viste Eugenio, que yo no me he vestido así en la vida. Son armaduras que el tipo trae”, explicó.

Entre esos elementos destacó el famoso mechón blanco que comparte con su hermana en la ficción, interpretada por Andrea Torre. “Vinimos a una prueba de vestuario y el productor dijo: ‘El mechón va a ser Arango-Nova’. Y va a pasar algo muy hermoso con respecto a ese mechón”, adelantó, sin revelar detalles del desenlace.

Sin prisas por el siguiente proyecto

Tras concluir las grabaciones, Diego Olivera asegura que prefiere esperar el proyecto adecuado antes que aceptar cualquier propuesta. “No tengo la necesidad imperiosa de que sea el primer proyecto que llegue. Quiero que me lleguen personajes que me diviertan, que me gusten”, expresó.

Aunque reconoce que ha recibido acercamientos para nuevos trabajos, asegura que prefiere confiar en su intuición. “No quiero entrar en una historia a fuerza. Mientras pueda elegir, quiero regalarle a la gente lo mismo que me gustaría ver a mí”, dijo.

Un agradecimiento al público

Más allá del éxito de la producción, Olivera destacó el valor del trabajo colectivo detrás de una telenovela y agradeció tanto a los medios como a la audiencia que acompañó la historia. “Hoy tengo un motivo para acercarme a la gente: invitarlos a ver el gran final de algo que hicimos entre todos”, expresó.

Y añadió una reflexión que resume su filosofía profesional: “Yo sigo queriendo que me conozcan por mis personajes, no porque digan qué simpático o qué lindo. Quiero que me sigan conociendo por mi trabajo”.

Con esas palabras, Diego Olivera se despide de “Eugenio Arango-Nova», un villano que generó rechazo, fascinación y conversación entre los espectadores, y cuyo destino finalmente se conocerá en los último capítulos de “Corazón de oro”.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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