El melodrama clásico está más vivo que nunca y gran parte de su fuerza reside en la complejidad de sus antagonistas. La telenovela El Renacer de Luna se encamina a su esperado desenlace este próximo viernes 9 de octubre a las 18:30 horas por Las Estrellas.
En el centro de esta tormenta dramática se encuentra “Dalila Mondragón”, una mujer calculadora, seductora y pasional que ha sabido cautivar a la audiencia a pesar de sus oscuras intenciones. Interpretada por la reconocida actriz mexicana Marlene Favela, “Dalila” representa la mezcla perfecta entre la majestuosidad de una villana imponente y el dolor desgarrador de un pasado lleno de carencias.
Detrás de la armadura de orgullo y firmeza con la que camina por la historia, se oculta un alma marcada por el abandono. Marlene Favela compartió en entrevista exclusiva los detalles sobre el reto físico y emocional que significó encarnar a este personaje, la respuesta del público y la gran incógnita sobre el destino final de su papel.
Una villana impulsada por el dolor
“Dalila Mondragón” no es una antagonista convencional; sus acciones responden a heridas profundas infligidas desde su infancia. Lejos de ser mala por mero capricho, la construcción del personaje responde a un trasfondo de supervivencia dentro de un entorno hostil.
Al reflexionar sobre las motivaciones de su papel y cómo se vincula con la premisa central de la producción, la actriz explicó: “Yo creo que este personaje renacía cada vez que conseguía algo. Mi personaje es el lado oscuro, el que detonaba todos los conflictos de la novela, pero también renacía. Es un personaje tan complejo que amaba de una forma equivocada y oscura, pero finalmente para ella era amor».
“Dalila” siempre se proponía metas porque la vida no le fue fácil; “tuvo una infancia difícil, llena de carencias, de abandono y de rechazo por parte de los que más amaba, empezando por sus padres”.
Esta perspectiva le otorgó al personaje un matiz profundamente humano que el público supo reconocer desde las primeras transmisiones. Marlene Favela destacó la importancia de no interpretar a una villana unidimensional:
“Agradezco esa complejidad como actriz, porque no es que un día ella nació y quiso ser mala. Viene arrastrando mucho sufrimiento prácticamente desde que este personaje vino al mundo. Fue su forma de sobresalir en un mundo de hombres que ella lideraba; todos trabajaban para ella y tenían que ver con ella. Se fue por el lado oscuro y ese juego de la maldad la envolvió”.
La fórmula del éxito: Misticismo y entrega absoluta
Bajo la producción de Roy Rojas, El Renacer de Luna logró articular una propuesta narrativa diversa que combinó tramas juveniles, romance, traiciones y un acentuado halo de misticismo. Esta combinación de elementos mantuvo cautiva a la audiencia en la franja vespertina.
“Creo que Roy Rojas, nuestro productor, es muy asertivo en ese sentido. Trata de abarcar a todo el público: teníamos música para los jóvenes, la trama para los adultos y todo lo que lleva el melodrama tradicional —traición, intriga, amor y desamor—, pero sobre todo mucho misticismo. Fue una novela de muchos meses de trabajo arduo, pero atrapó muchísimo a la gente”, señaló Favela.
El desgaste de dar vida a una figura tan fluctuante en sus emociones representó una prueba exigente a nivel técnico y personal. La intensidad de las grabaciones requirió una concentración constante:
“Terminaba agotada, porque el personaje tiene una bipolaridad tremenda: ir de la furia a la tristeza, al enojo, a la ira, a la compasión y al deseo. Requería estar siempre alerta. Además, trabajé de memoria, y no es fácil para un actor que graba de memoria tener tantas escenas de acción, correr, subir, llorar, patear y pelear”.
A pesar del esfuerzo, la recepción de los espectadores ha sido el mayor reconocimiento para la intérprete: “Ha sido un personaje entrañable que el público abrazó a pesar de ser la mala del cuento. Lo han recibido con mucho cariño, como siempre han recibido mi trabajo. No tengo más que palabras de agradecimiento por darle vida a un personaje tan complejo como Dalila. Lo hice con mucho amor y me arriesgué a tocar otros colores como actriz”.
Dos finales grabados y gira teatral
Con la cercanía del último capítulo, la audiencia aguarda con ansias el desenlace de la villana. Sin embargo, ni la propia actriz conoce a ciencia cierta cuál será el destino definitivo de “Dalila Mondragón” en la pantalla.
“No sé qué va a pasar porque grabé dos finales. Ya dependerá de lo que decidan mi productor y el escritor según lo que quiera el público, pero sí se grabaron dos versiones. Lo que es seguro es que será un cierre épico. No se pueden perder ningún capítulo a partir de ahora, porque cada día será más impactante”.
Tras concluir las grabaciones de la telenovela, Marlene Favela no detiene su marcha. La actriz cierra un año sumamente activo en los escenarios teatrales, donde forma parte del elenco de la puesta en escena “Rosa de dos aromas ” junto a Itatí Cantoral.
“Ya arrancamos la gira nacional. Estuvimos por el norte en Tijuana, Ensenada, Culiacán, Torreón y Monterrey. La próxima semana continuaremos recorriendo la República Mexicana y muy pronto estaremos en Guadalajara. Afortunadamente ha sido un año de mucho teatro; realicé tres obras en este periodo, así que cierro el año con muchísimo trabajo”.