Con una trayectoria que supera los 33 años y más de 40 telenovelas en su haber, Fabián Robles vive un momento de reinvención profesional. El actor da vida a “Jacobo Conrado Cadena Montoya”, alias “Boco”, en “El Renacer de Luna”, la telenovela que se transmite de lunes a viernes a las 18:30 horas por Las Estrellas.
En la trama, “Boco” es un curandero mestizo de presencia enigmática y voz serena, aliado de “Dalila Mondragón” (Marlene Favela) y hermano de “Pancho” (Flavio Medina). Aunque vive marcado por un pacto oscuro y atormentado por voces, su sensibilidad y su conexión con la naturaleza, junto al amor por “Clementina Mondragón” (Rocío Verdejo), le abren la puerta a la redención dentro de la profecía que conecta a “Luna” (Mar Sordo) y “Yesenia” (Ana Sofía Gatica).
Para Robles, interpretar a este sanador no es algo del todo ajeno, pues el misticismo ha estado presente en su entorno familiar desde siempre: “Tuve la suerte de que mi mamá es como Boco. Desde que nació tiene poderes y, a veces, darse cuenta de lo que te va diciendo y que se va comprobando es algo extraño. Llevo toda la vida conviviendo con el manejo de energías, así que para mí fue algo muy interesante estar del otro lado”.
Ese trasfondo le permitió conectar de una forma genuina con el personaje. Incluso admite que durante las grabaciones experimentó momentos orgánicos e inesperados en los que la emoción traspasó el libreto:
“No sucedieron cosas sobrenaturales, pero sí situaciones raras de actores. A la mitad de una escena donde Boco debía estar muy feliz y sonriendo en su habitación porque Clementina le dio el sí, empecé a llorar. Son cosas que no están ensayadas ni en el guion. De pronto, Boco dijo, como si no lo dijera yo: ‘Estás llorando de felicidad’. Después de tantos años y miles de escenas grabadas, que te sigan pasando cosas que no esperas es algo que uno se lleva en el corazón”.
Un experimento actoral y el valor del amor
El desarrollo de “Boco” destaca por escapar del molde tradicional. Su historia de amor con “Clementina” le otorga una tridimensionalidad clave y permite que el personaje evolucione a la par del concepto central del melodrama: el renacimiento.
“Así como la luna renace después de un eclipse, todos los personajes tienen un renacer. Boco empieza como un gran villano y, gracias al poder del amor, sufre una transformación para terminar siendo un héroe que se sacrifica. Va a ser un final muy sentido y bonito; es un final feliz, pero no el final feliz al que todos están acostumbrados”.
Para lograr esta entrega en pantalla, el actor decidió asumir un reto metodológico radical: no leer los libretos con anticipación y descubrir la trama al momento de grabar. “Fue un experimento de no conocer la historia, ni los textos, ni saber a qué hora me tocaba salir. Por decisión propia, nunca me enteré de lo que iba a pasar hasta que llegaba al ensayo. Ahí conocía las líneas y por eso sucedieron cosas que ni yo me imaginaba”.
En ese proceso, la química en el set fue fundamental. Robles destaca el trabajo en equipo y la oportunidad de compartir escena con un elenco talentoso: “Con Rocío Verdejo había trabajado solo una vez en teatro. Se necesitaba alguien con su talento para representar ese personaje e involucrarse en este experimento actoral. La pasamos muy bien”.
Conexión con el público y nuevos proyectos
El recibimiento por parte de la audiencia ha sido un gran motor para el actor, quien reconoce que el feedback inmediato en redes sociales le ha brindado una satisfacción inesperada. “Se disfruta mucho la reacción en redes. A veces te tiran con todo, pero cuando te dan una palmadita se siente muy bien. La respuesta del público no la esperaba porque es un personaje complicado. La gente va creciendo junto conmigo y con el personaje”.
La oportunidad de interpretar a “Boco” llegó además en un momento de pausa personal, mientras Robles se encontraba fuera del país cuidando a sus hijos recién nacidos. “Es una gran suerte, sobre todo en la televisión mexicana donde los papeles suelen ser tan predecibles. Que me encuentre con este personaje —o que este personaje me haya encontrado a mí— es afortunado. Como actor a veces es un trago amargo autoevaluarse en pantalla, pero ahora hasta me puedo disfrutar”.
Sobre lo que viene en su carrera, el actor prefiere tomarse las cosas con la filosofía de su propio personaje, enfocándose en el presente y celebrando el regreso a los foros.
“Como diría Boco: tranquilo, vamos paso a paso, disfrutando cada día con sus ilusiones. Este Boco que disfruta el amanecer ya no se va a ir; estar vivo y convivir ya es una gran experiencia. En lo profesional, ya estamos en otro proyecto: vamos a hacer la secuela de El regreso de la heredera fugitiva, la serie vertical para ViX que tuvo muchísimo éxito. Como dijo el público, viene el regreso del regreso”.