A punto de la final. Fabiola Campomanes se convirtió en la octava eliminada de “La Granja VIP” el pasado domingo 7 de diciembre, luego de no ser favorecida por el voto del público en una gala decisiva donde también estaban nominados César Doroteo, La Bea y Sergio Mayer Mori. La actriz, recordada por su carácter fuerte, su diversión y por momentos de confrontación dentro del reality, reflexiona ahora sobre su experiencia, sus emociones y su manera de jugar.
Durante su paso por el programa de TV Azteca —que se transmite de lunes a viernes a las 21:00 horas y con gala dominical a las 20:00 horas— Fabiola tuvo algunos desacuerdos con Eleazar Gómez y el Team Cacaraqueo (César Doroteo, Kim Shantal, La Bea, El Patrón y Kike Mayagoitía), con quienes rompió lazos en el juego luego de sentirse traicionada por subirla a la placa. Aunque ella asegura que “jugó sola”, para algunos granjeros su cercanía con Lis Vega y Sergio Mayer Mori era evidencia de una alianza, sin embargo ésta, estaba basada más en empatía que en estrategia.
También ocupó el rol de capataz, una etapa donde —según los seguidores del formato— logró poner orden entre los participantes. Pero al salir del encierro, enfrentó de inmediato el choque emocional que describió como un aterrizaje forzoso:
“Sale uno como conejo lampareado… todavía tu cabeza no está lista para recibir la información de afuera”, cuenta.
“Hace 20 años no existían las redes sociales”
Con amplia experiencia en televisión, Campomanes ya había estado en un reality dos décadas atrás, pero dice que el ambiente actual es completamente distinto.
“Hace 20 años no existían las redes sociales. Hoy un día te pueden amar y al día siguiente te pueden odiar… entender eso también es bien difícil”, reflexiona.
Según explica, la dinámica del juego también cambió: “Antes estábamos totalmente dispuestos a ser nosotros mismos… ahora el juego se juega muchísimo más con la cabeza: estrategias, traiciones… eso genera muchas emociones alteradas.”
Su juego: autenticidad por encima de estrategia
Fabiola reconoce que su naturaleza emocional y su rechazo a las estrategias duras pudo costarle la permanencia: “Soy una persona muy sensible, no ando haciendo estrategias en mi vida, entonces no la supe hacer allá tampoco… seguramente por eso estoy fuera, pero no me importa.”
La actriz afirma que su objetivo fue mantenerse congruente: “Quería una estrategia que no fuera en contra de mis valores… mi estrategia era ser auténtica y no traicionarme a mí misma.”
A pesar de no llegar más lejos, se siente satisfecha: “Hasta donde llegué para mí ya fue mucho… hubo momentos duros y extrañaba mi vida. Yo tengo una vida de puta madre aquí afuera.”
Orgullo por su hija y aprendizaje del hate
Una parte fundamental de su salida ha sido reencontrarse con su hija, quien abogó por ella y la defendió durante el encierro: “Me llena de orgullo… me sostuvo, me defendió. Ninguna de las dos había estado expuesta al hate.”
Por eso, lanza un mensaje claro para el fandom: “Tratemos de mandar más buenas vibras y más amor… menos odio y más amor.”
¿Regresaría a otro reality?
Aunque su participación dejó huella y consiguió un fandom que no esperaba, no está segura de volver pronto a un formato de convivencia: “Necesito aterrizarme… espero que llegue algo de ficción, un personaje interesante. Me gustaría hacer teatro.”
Confiesa que lo único que realmente lamenta es no haber participado en el talent show: “Iba a bailar un tango… me encantan los realities de baile, pero también son muy duros.”
Fabiola, 100% Team Mori
Si algo dejó claro Campomanes es su apoyo incondicional a su compañero Sergio Mayer Mori: “Ya saben que yo soy Team Mori… para mí ha sido el mejor jugador dentro de la granja”. Por ahora, sigue sin ver el programa por la intensa agenda de prensa, pero afirma estar lista para apoyar desde afuera.