En un ecosistema digital saturado de opiniones a la ligera y fake news, pocas voces logran construir una comunidad basada en la credibilidad, la constancia y la pasión genuina por el cine. Miguel Araiza lo ha conseguido.
Licenciado en Cine y Televisión por la Universidad de Texas en Austin, columnista publicado en medios como El Financiero y Nación321, además de ser autor de la novela “Mr. Kaine” y colaborador de la plataforma “Paloma y Nacho” de Cinépolis, el creador vive un momento de expansión profesional impulsado por su mirada crítica sobre la cultura pop.
Con una gran comunidad de seguidores en Instagram y TikTok, Araiza se ha consolidado como una referencia para quienes buscan análisis, recomendaciones y conversación alrededor de películas y series. En charla con Rosa Distrito, reflexiona sobre su trayectoria, la responsabilidad de opinar en redes y el panorama rumbo a los premios de la Premios Oscar 2026.
Una afición que se ha profesionalizado
Para Araiza, todo comenzó desde la fascinación temprana por las historias en pantalla. “Ha sido toda una experiencia medio loca, toda la vida me ha encantado el cine, pero nunca pensé que iba a poder construir esta comunidad, ha sido un poco inesperado, pero he sido afortunado de saber que se pudo”, comparte.
Recuerda que su primer acercamiento fue tan cotidiano como revelador: ver telenovelas con su abuela. “Yo me acuerdo perfecto que veía telenovelas con ella, eso fue como un parteaguas para mí”.
Originario de La Paz, Baja California Sur, explica que desde joven era identificado como “el que sabía de cine”, lo que derivó en una “mini comunidad” que más tarde se transformaría en su audiencia digital durante la pandemia, cuando comenzó a publicar videos.
La responsabilidad de opinar en la era digital
Con el crecimiento llegó también la conciencia del impacto de sus palabras. “Llegó un punto en el que fue un poco difícil porque reflexionas que ‘lo que digo tiene peso, en especial sobre noticias’, y es una responsabilidad que tiene que balancearse con lo que opinas”, afirma.
Aun así, sostiene que la autenticidad es la base de su conexión con la audiencia: “Si realmente opinas algo, no tiene por qué quitarte energía que te lo critiquen… puedo sostener todo lo que he dicho”.
Sobre su estilo directo —a veces frontal— reconoce: “Creo que es mi auténtico ser… soy una persona muy directa, igual y a veces un poco fuerte con mis opiniones, pero es que me encanta alegar”.
Vivir del fomo y del amor al cine
Araiza describe su proceso creativo con humor y honestidad. “Yo vivo del fomo. Si no veo una película me da fomo, si no veo una serie que está de moda me da fomo… todo lo que veo me hace que nazcan ganas de hablar de ello”.
Actualmente se dedica de lleno a la cultura pop y colabora con la plataforma “Paloma y Nacho”, donde —dice— encontró una sinergia natural: “Cinépolis como empresa me ha cobijado mucho, creo que aprecia mi estilo y nos ayudamos mutuamente”.
Entre sus metas está consolidarse cada vez más como un medio profesional y expandirse a formatos más estables como YouTube, además de retomar eventualmente la realización y escritura cinematográfica.
Puertas abiertas en la industria
Su crecimiento le ha permitido acercarse a figuras clave del cine mundial. “Se me han abierto muchísimas puertas, pude hablar con uno de mis héroes, Tom Cruise, Guillermo del Toro, DiCaprio… puertas padrísimas que espero que sigan abriéndose”, comenta.
Rumbo al Oscar 2026:
De cara a la ceremonia de los Premios de La Academia de Hollywood el próximo 15 de marzo, Araiza se encuentra viendo todas las cintas nominadas. “Es un año repleto de buen cine, está un poco predecible la temporada, pero no aburrida en cuanto a calidad”.
Hay un especial énfasis en la visibilidad del cine internacional, es decir, del que se hace fuera de Hollywood. “La Academia ha hecho un esfuerzo de crecer su mercado internacional de votantes y el resultado se está viendo, la categoría internacional cada vez se vuelve la más interesante para mí”.
Sobre el tono político de la ceremonia, considera que el contexto inevitablemente se reflejará en las películas: “Para mí la obra habla por sí sola, hay películas que capturan el momento sociopolítico actual y eso es muy importante”, por ejemplo, “Una batalla tras otra”.
Aunque reconoce que no todas son sus favoritas personales, valora su relevancia temática y su capacidad de dialogar con la realidad.
Durante la ceremonia, Araiza planea acompañar a su audiencia en vivo desde redes y podcast: “Ahí pueden ver toda mi cobertura, de principio a fin voy a estar comentando”.
Mientras tanto, continúa publicando recomendaciones de streaming, cine y actualizaciones de la temporada de premios, alimentando ese espacio donde —como él mismo dice— el público no solo se entretiene, sino también conversa y aprende.