Indómita: Belinda conquista las Fiestas de Octubre entre lágrimas, fuerza y sonidos tumbados

Guadalajara volvió a rendirse ante Belinda. La cantante se presentó este domingo 19 de octubre en el Auditorio Benito Juárez en el marco de las Fiestas de Octubre como parte de su gira “Indómita”, un espectáculo que lleva el mismo nombre de su más reciente producción discográfica y que combina pop, rock, regional y sonidos urbanos en una travesía emocional que la define más fuerte que nunca.

Pasadas las 21:00 horas, el recinto se sumió en la oscuridad y, entre los destellos de los visuales, la artista emergió con unas espectaculares alas negras. El aplauso del público fue inmediato cuando se escucharon los primeros acordes de “Ángel”, una canción que transportó a todos a los inicios de su carrera, pero que esta vez sonó más madura y más intensa. Vestida con un atuendo negro y una gabardina larga, Belinda abrió su corazón y su alma desde los primeros minutos.

“¿Cómo está Guadalajara? No saben lo feliz que estoy de estar aquí”, exclamó emocionada. “He pasado un mes muy difícil, he estado en el hospital, me da mucho miedo operarme la rodilla, por eso me ven con esta cosa rara aquí”, dijo señalando la venda que llevaba en la pierna. “Pero no había manera de cancelar este concierto. Quería estar con ustedes”.

El público respondió simpre con buena energía, coreando temas como “Bella traición” y «Muriendo lento», sin duda canciones de su repertorio cargados de nostalgia. Entre agradecimientos y sonrisas, Belinda continuó con “Lo siento” y “Alguien más”, temas con los que consolidó ese vínculo entre la vulnerabilidad y la fuerza que ha caracterizado esta nueva etapa. “Voy a dar mi 100% siempre porque ustedes me dan la energía que ningún doctor puede hacer”, confesó con voz entrecortada. “No tengo palabras para agradecerles todo el amor”.

Uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó con “Luz sin gravedad”. Las lágrimas brotaron de sus ojos y el público la acompañó en un canto colectivo que convirtió el Auditorio en una sola voz. Belinda respiró profundo, sonrió y dejó que el aplauso la arropara como un abrazo.

El tono del concierto se elevó con “Ni Freud ni tu mamá” y “Egoísta”, donde la cantante retomó su energía pop-rock, moviéndose con soltura sobre el escenario, acompañada de bailarines y visuales variados. Después, una fusión de temas icónicos en un medley de “Mentiras” desató la euforia con su teatralidad y despliegue vocal. Temas como “Detrás de mi ventana”, “Cuando baja la marea”, “Acariciame” y “Él me mintió” sincronizaron un coro masivo.

Pero el clímax llegó cuando se subió a un toro mecánico en el centro del escenario para cantar “La Mala”, dando paso a su versión más “bélica”. Vestida como cowgirl en tono vino, sombrero incluido, Belinda abrazó la estética del regional mexicano con desenfado. “Este concierto quiero sentirlos, quiero que griten, que bailen y que sean muy felices”. También interpretó “Cactus” y dejó que el público le pusiera voz al “Sapito tumbado”, entre risas y ovaciones. “300 noches” y “La Cuadrada” también fueron parte de este set de canciones.

Más tarde, con una vibra más urbana y deportiva, apareció con una sudadera brillante para interpretar “Lolita”, temas donde el ritmo y la sensualidad dominaron el ambiente. La artista se mostró relajada, bailando con su equipo y acercándose a las primeras filas para recibir el cariño de sus fans.

El bloque urbano continuó con “Si no te quisiera” y “Cabrón”, donde la potencia de su voz y su actitud desbordante encendieron a los presentes. Luego llegaron “Bugatti”, “+ Perra + Bitch”, “Las 12” y “Jackpot”, una ráfaga de energía que convirtió el recinto en una fiesta nocturna de luces, beats y gritos de emoción.

En la recta final, Belinda bajó el ritmo con un momento de conexión pura donde confió en que el público tuviera una de las mejores noches y así pasó. Todos quedaro satisfechos. Luego interpretó “Canción para regresar”, su más reciente colaboración con Sebastián Yatra, que resonó como un mensaje para los que aún creen en el amor.

Y cuando todos pensaban que era el cierre, llegó el estallido de felicidad con “Amor a primera vista”, su icónica cumbia junto a Los Ángeles Azules y Horacio Palencia. La audiencia bailó, cantó con gran felicidad. “Amo a mi público de Guadalajara siempre. ¡Son lo máximo!”, reiteró Belinda.

Así terminó una noche donde la artista demostró por qué su gira lleva el nombre de “Indómita”: porque ni las heridas, ni las polémicas, ni el dolor físico la detienen. Belinda volvió a brillar, entregándose por completo y confirmando que su fuerza no solo está en su voz, sino también en su corazón.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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