Durante la edición 2025 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), Karina Velasco presentó su más reciente libro, “Musa del amor”, una novela que combina introspección, espiritualidad y reflexión sobre las relaciones humanas en un contexto marcado por la desconexión emocional. En entrevista con Rosa Distrito, la autora compartió los motivos que la llevaron a escribir esta historia y el proceso detrás de “Aurora”, su protagonista.
“Musa del amor” narra el viaje íntimo de “Aurora”, una mujer que, tras una serie de relaciones fallidas, decide mirar hacia adentro. Guiada por sueños lúcidos y por la voz simbólica de las musas, la protagonista revisa su historia afectiva, identifica patrones, confronta heridas y aprende a reconciliarse consigo misma. Más que una búsqueda romántica, la novela plantea un camino de sanación personal y autenticidad.
Para Velasco, el origen del libro está profundamente ligado al momento social que atravesamos. “Está muy basado en la problemática actual que hay, esta desconexión humana y esta inhabilidad que tenemos de conectar de una manera genuina con el otro y que no sea solo una transacción”, explicó durante la entrevista. A su juicio, las nuevas formas de relacionarse —marcadas por la inmediatez, las aplicaciones y lo virtual— están redefiniendo el sentido del compromiso y la intimidad.
“Empezamos a ver a los humanos como cajas de Amazon: quiero este producto, quiero el otro y si no funciona lo descarto”, reflexionó. Frente a ese escenario, “Musa del amor” propone volver a lo esencial: el encuentro real, los límites sanos y la responsabilidad emocional. “Tenemos primero que sacar a la luz lo que está mal para decir: ‘esto yo no lo quiero, esto es tóxico’. Solo así puedes empezar a sanar tu corazón y vivir relaciones más genuinas”, señaló.

El personaje de “Aurora” surgió, según la autora, de una experiencia casi intuitiva. “Aurora me pidió a mí”, dijo Velasco, al recordar un viaje a Noruega para ver la aurora boreal. “Cuando estuve en presencia de la aurora dije: ‘este es el personaje’. No fue un proceso psicológico de construirla, sino preguntarme cómo esta mujer podía vivir lo que muchas mujeres están viviendo a nivel colectivo”.
En la novela, “Aurora” se enfrenta a la dificultad de cerrar ciclos y reconocer errores, un proceso que Velasco considera fundamental. “Los cierres de ciclo son bien importantes y no es fácil aceptar que la regaste, asumir responsabilidad y aprender a decir que no”, afirmó. Para la autora, uno de los grandes problemas actuales es la ausencia de límites y la normalización de la mediocridad afectiva. “Como seres humanos queremos excelencia, y parte de la excelencia es la amabilidad y el trato humano, algo que se está perdiendo muchísimo”.
Velasco también abordó el peso del error y la culpa en los procesos de crecimiento personal. “Reconocer un error no tiene que ser a latigazos. Si lo ves desde ‘¿qué aprendí?’ y te tratas con cariño, entiendes que eres humano. Eso es otro ángulo muy diferente, y es lo que Aurora aprende en este libro”, explicó.
Sobre si esta crisis emocional es generacional, la autora fue clara: más que una etapa específica, se trata de una transición colectiva. “Estamos en un momento en el que no sabemos qué está pasando. No sabemos cómo conectar, no sabemos lo que es una relación porque los sistemas antiguos están cayendo y apenas estamos en un proceso de renovación”.
Con una trayectoria que incluye años de trabajo en medios de comunicación, estudios de yoga, nutrición holística y espiritualidad en distintos países, Velasco subrayó que su labor no responde a una presión externa, sino a una filosofía de vida. “Para mí la vida se trata del aprendizaje, de la evolución, de encontrar soluciones y de hacer las cosas de una manera diferente”, afirmó. “Si no fuera así, ¿cuál sería el punto de vivir?”.
Finalmente, la autora recordó que “Musa del amor” no es solo una novela, sino una puerta de entrada a un trabajo más profundo. A través de su plataforma y cursos —presenciales y en línea—, Velasco invita a quienes resuenen con el libro a comprometerse con su propio proceso interno. “Cuando veo que pude guiar y apoyar a otras personas, simplemente digo: ‘estoy haciendo lo que vine a hacer’”.