“La casa de las flores 2” está entre azul y buenas noches; sí hace falta la Vero

Las segundas partes nunca fueron buenas, reza el dicho y la segunda temporada de “La casa de las flores” lo confirma. Me duele mucho escribir esto, pero desde mi percepción y punto de vista así es. Tal vez a ti estimado lector, te gustó mucho, pero yo me siento traicionado, tenía muy altas expectativas y los nueve capítulos de esta nueva entrega para mí fueron entre azul y buenas noches, como diría el meme de RuPaul: “MEH”.

Con esto no quiero decir que la temporada sea una total desilusión, no, tiene sus momentos divertidos y sus puntudas en ciertos momentos que la salvan, pero en general, los personajes se sienten una caricatura de ellos mismos, a excepción de Cecilia Suárez, Paco de León y también Norma Angélica (la nana de los De La Mora), ellos siguen manteniendo la esencia de “Paulina”, “María José” y “Delia”, tal cual los conocimos, pero bueno, no podría ser de otra manera, son excelentes actores.

Imagen de Netflix.

No digo que los demás actores no lo sean, pero entran en unas inverosimilitudes que no entiendes del todo, las pretensiones no están bien contextualizadas, pareciera que se les crearon conflictos bajo la recomendación de que tenían que ser cómicos sí o sí y entonces el humor se vuelve forzado, digámoslo en pocas palabras, la trama de la segunda temporada se trató de todo y de nada al mismo tiempo.

Imagen de Netflix.

Sí se nota mucho la falta de Verónica Castro como “Virginia de la Mora”, aunque el personaje siempre está presente en la segunda entrega porque se habla de su muerte y de la herencia que dejó, más los conflictos que ahora vive la familia a causa de su partida, no es lo mismo sin ella.

Imagen de Netflix.

Tanto “Paulina de la Mora” como “Virginia de la Mora” son en gran medida el ADN de la historia, ambas jugaban una correlación escénica indispensable, no era lo mismo la una sin la otra, la réplica estaba al 100 en estas dos tremendas actrices (Cecilia y Verónica), que sumado el ingenio de Manolo Caro, tenían unos duelos bárbaros. Y ahora todo se difuminó, nuestra “Rosa Salvaje” se volvió indispensable en la historia y es una pérdida enorme no tenerla en este proyecto tan exitoso para Netflix y para nosotros como público mexicano donde por fin veíamos un aire fresco en la manera de hacer melodramas.

Imagen de Netflix.

En esta segunda parte hubo personajes que crecieron más como “El Cacas”, pero que si solo hubiera hecho una aparición especial, también estaba bien. La villana, por decirlo de alguna manera, “Jenny Quetzal” (Mariana Treviño) tampoco abonó mucho en el conflicto que se estableció en la trama, como espectador no entendí sus aspiraciones, seguramente en la tercera parte sabremos más acerca de su llegada a la vida de los “De la Mora”. Lo que sí me dio tic, fue el ojito de Mariana, no sé si lo maquillaron así a propósito, pero de verdad estaba preocupado de su salud.

Imagen de Netflix.

Y ahí voy a mi siguiente punto, el director ya dijo que la tercera temporada ya está grabada, casi a la par que la segunda, así que el producto ya está hecho y mi miedo se acrecienta, porque si la segunda temporada estuvo más o menos, se corre el riesgo que la tercera también. Ojalá no sea así y concluya con muy buen cierre. Lo que sí es un hecho es que aunque estoy algo decepcionado, soy fan de la serie y estaré ahí para ver que procede para la familia “De la Mora”.

Imagen de Netflix.

El gran acierto de este proyecto para esta nueva entrega fue la campaña publicitaria y que es un show completamente inclusivo, vámonos por partes. No sé ustedes, pero al menos en México es la primera vez que se ve un proyecto con muchos personajes LGBT, podemos ver roles transgénero como el que hace Paco de León, los personajes transformistas que son las chicas del cabaret, “Julián” y “Diego” (Darío Yazbek y Juan Pablo Medina), que son la pareja gay de la serie, y así también se habla de sexo abiertamente, eso es un gran aporte de Manolo Caro para la industria del entretenimiento nacional.

Imagen de Netflix.

Y en ese sentido, tiene que ver la campaña publicitaria, que toma el mensaje de la familia pro vida y conservadora “Con mis hijos no te metas”, para darle la vuelta y hacer una muy inteligente publicidad para promover la serie con el HT “NoTeMetasConMiFamilia”. Pero a todo esto, cuéntame, ¿a ti qué te pareció la serie?

mm
Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Quiero ser como Carrie Bradshaw.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 12 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

Encuéntranos en redes sociales.