A veces un momento viral se convierte en un plan de vida. Luis Labori, creador de contenido, cantante y actor venezolano, empezó a dejarse el pelo rizado y la barba solo para seguirle el juego a sus seguidores en redes sociales.
El parecido físico con Bad Bunny era innegable, pero tras probar suerte en un pequeño show de discoteca y ver la euforia del público, entendió que el proyecto daba para mucho más.
Hoy es reconocido internacionalmente como “El Doble Internacional de Bad Bunny” y desembarca en Guadalajara con una propuesta que va más allá de la simple imitación: “La Casita Tour: A Bad Bunny Experience”.
Inspirado en “La Casita” —la emblemática vivienda tradicional puertorriqueña que sirvió como escenario secundario en la gira mundial “Debí Tirar Más Fotos”—, este espectáculo itinere llega el 10 de octubre a Breakout (Av. México 2040, Colonia Americana) a las 21:00 horas.
La experiencia promete recrear la energía del artista puertorriqueño mediante una réplica a tamaño real del escenario, un show en vivo de 90 minutos, DJ set, zonas instagrameables y venta de merchandising.
Estudiar al personaje para recrear el mito
Llevar a cabo un espectáculo que replique la gira de una estrella global exige rigor técnico y observación constante. Labori ha asistido a seis conciertos oficiales de Bad Bunny en países como Perú, Argentina, España e Italia, utilizando esas fechas no solo para disfrutar, sino para analizar minuciosamente la puesta en escena, la corporalidad y el vestuario del puertorriqueño.
“Muchísima gente se quedó sin poder entrar a los conciertos de Bad Bunny. Con mi equipo pensamos: ‘¿Qué pasaría si recreamos la experiencia de La Casita en foros más íntimos para que la gente la viva de cerca?’. No tenemos contacto directo con su equipo ni buscamos suplantarlo; se trata de un tributo. Cada vez que voy a sus shows, lo estudio como personaje y analizo la escenografía para perfeccionar mi interpretación y hacerlo tal cual”.
Esta atención al detalle dio sus primeros frutos tras un show en Perú que se volvió viral en TikTok e Instagram, acumulando millones de reproducciones. A partir de ahí, las contrataciones en Latinoamérica y Europa se dieron, convirtiendo una imitación en una gira continua de espectáculos.
Dos formas de vivir la experiencia urbana
El evento en Breakout está diseñado para que el asistente elija el nivel de inmersión que prefiere. Además de la entrada general —que permite presenciar el concierto tributo frente al escenario—, la modalidad “La Casita Experience” da la oportunidad de subir a la tarima y permanecer dentro de la estructura durante la presentación, reviviendo la dinámica en la que el público interactúa directamente con el show.
“Tratamos de que sea lo más parecido al concierto original: mantenemos un setlist similar, llevo cambios de vestuario idénticos y hacemos la dinámica de subir a alguien del público al escenario”.
No se consume por el personaje. “En mi día a día soy una persona totalmente normal, pero cuando subo a la tarima entra mi alter ego. No busco meterme en el personaje a tiempo completo; por eso en redes me presento como Luis Labori, para dar valor a mi trabajo y que la gente sepa que vive una experiencia de calidad producida por mí”.
Labori reconoce que imitar a un artista que suele desaparecer del foco público entre lanzamientos exige mantenerse atento a filtraciones y fotos de paparazzi para ajustar al instante su estilo, peso y peinado. Además, recuerda con humor el día que se encontró de frente con el propio Bad Bunny durante un concierto en Argentina: “Nos quedamos mirándonos fijamente, igual que el meme de Spider-Man señalándose. Fue un momento muy cómico”.
El show en Guadalajara forma parte del paso de la gira por México, que también contempla fechas en Monterrey. Las entradas para esta experiencia apta para mayores de 3 años ya se encuentran disponibles para quienes buscan revivir el universo visual del “Conejo Malo” en formato cercano.