La vedette y actriz cubana, Lis Vega, se convirtió en la séptima eliminada de “La Granja VIP” el pasado domingo 30 de noviembre, tras enfrentarse en votaciones a Fabiola Campomanes y Sergio Mayer Mori. La también bailarina salió como la menos favorecida por el voto del público, a pesar de que, dentro del reality, conformó una alianza sentimental más que estratégica con ambos, especialmente con Fabiola, una de sus mejores amigas fuera de cámaras.
La cubana reconoce que su estilo de juego no coincidía con la dinámica competitiva de esta recta final. “Mi estrategia fue el amor”, afirma. Y aunque asegura que siempre dijo que jugaba sola, lo cierto es que en esta edición las alianzas terminaron siendo inevitables ante las facciones ya estructuradas dentro de la granja.
Por un lado estaba “El Cacaraqueo”, formado por Kim Shantal, La Bea, César Doroteo y El Patrón, además de Kike Mayagoitía, quien salió una semana antes que ella. Por otro, “El Muro”, integrado por Alfredo Adame y Eleazar Gómez, donde también participaba Manola Diez, eliminada dos semanas atrás. En contraste, la única alianza restante era la suya con Sergio y Fabiola.
“Hay un reality dentro de un reality”
Para Lis, su paso por el programa significó una experiencia profunda de autoconocimiento. “Hay un reality dentro de un reality”, reflexiona. “Uno tiene que saber también que la vida está fuera y que uno tiene que ser lo más coherente con lo que uno es… con esa mejor versión de ti mismo que quieres demostrarte cada día.”
La actriz asegura sentirse orgullosa de su conducta: “Nunca ofendí, nunca grité, nunca tuve una pelea sacada de tono. Me dediqué a servir porque amo servir y me dediqué a aprender y a desaprender”.
Pese a su carácter conciliador, vivió momentos que la hicieron cuestionarse cómo estaba siendo editado lo que ocurría dentro. “Mi enojo no fue realmente con nadie… Yo estaba exponiendo un punto: qué está viendo la gente y qué están editando”, explica. Ese desconcierto la llevó a tener un instante de conmoción durante su salida.
Traiciones en el juego, no en la vida
Aunque su personalidad pacífica fue evidente para la audiencia, Lis reconoce que sí se sintió traicionada en lo estratégico. “Me sentí traicionada por Kim, por Bea, por Teo, por Eleazar”, expresa. “Nunca los nominé… A Eleazar siempre lo cuidé independientemente de que todos iban en contra de él.”
Sin embargo, aclara que esas heridas pertenecen únicamente al juego: “Yo te hablo de una traición en el juego, no una traición como persona… Ellos como persona me caen súper bien”. Incluso asegura que se queda con “un lugar en el corazón” para cada uno de ellos.
“Yo no encajaba ahorita en esta última recta”
Lis reconoce que, más allá de su esfuerzo, la etapa final exigía otro tipo de energía. “Creo que yo no encajaba ahorita en esta última recta y lo agradezco a Dios”, comenta. También comprende por qué el público salvó a Sergio Mayer Mori, cuya permanencia generaba mayor tensión y contenido para la casa: “Sergio no iba a salir… Si se iba Sergio no había segunda parte.”
Sobre Fabiola Campomanes, reafirma su cariño y apoyo absoluto: “Obviamente voy a querer que gane Fabi”.
Una faceta desconocida para el público
Durante el reality, muchos espectadores descubrieron otra cara de Lis Vega: trabajadora, dedicada y muy maternal. “Yo trabajo desde muy joven. Me encanta servir. Siempre he dicho que quien no nace para servir, no sirve para vivir.”
Asegura que disfrutó tareas como cuidar animales, limpiar la granja y mantener la higiene: “La granja es mi casa”, afirma entre risas al defender su naturalidad ante la cámara, lejos de cualquier artificio o glamour: “Hasta sin pestañas, sin uñas, tirada en el piso, descalza. Siempre con flow… pero soy humana.”
“Yo no llevo y traigo información”
Lis también se defendió de rumores generados en redes y en edición sobre supuestos coqueteos o alianzas ambiguas: “Nunca traté mal a Sandra (Itzel)… Ni esa tontería de que entre yo y El Patrón hubiera un shippeo. Yo tengo una pareja maravillosa (Rayito). ¿Por qué seguir dañando a personas?”
Y remató con una de sus líneas más contundentes: “Yo no soy cartero. Yo no llevo y traigo información.”
Cerrar ciclos, agradecer y seguir adelante
Más allá de lo vivido, Lis asegura que su paso por “La Granja VIP” ya quedó en paz: “Para mí ya es cierre de ciclo y es lo único que importa”. Ahora, fuera del reality, quiere enfocarse en su vida, en su carrera y en agradecer al público: “Me quedo con el apoyo del público, de mi familia y de mis amigos”, expresa con emoción.
Y concluye con una decisión firme: “No me voy a ver las cosas que se dijeron. No me pertenecen. Ya pasó para mí.”