La edición 2025 de Aparador en el Foro LARVA fue escenario el pasado jueves 30 de octubre de una de las pasarelas más enérgicas, desafiantes y conceptuales de la escena de moda independiente en Guadalajara. Los diseñadores tapatíos Luis Jessy Aviesc y Daniel Mindiola presentaron sus colecciones “Orlando” y “Pandemónium”, respectivamente, reafirmando su lugar como dos referentes de la moda queer mexicana contemporánea.
Ambos creadores comparten una sensibilidad estética y una visión política: son disruptivos, experimentales, vanguardistas e irreverentes, además de construir desde hace años un vínculo profundo con la comunidad de drag queens, público que no solo viste sus propuestas, sino que las habita, las vive y las transforma en espectáculo. La pasarela se sintió como un manifiesto sobre identidad, cuerpo, fantasía y resistencia cultural.
“Pandemónium”: el descenso, la caída, lo sublime y lo roto
La colección de Daniel Mindiola exploró una narrativa oscura, teatral y cargada de simbolismo místico. La inspiración partió de una pregunta poderosa: ¿qué ocurre con los ángeles después de ser expulsados del paraíso?
“La idea primigenia fue como la expulsión de los ángeles del paraíso. Y dije: ¿Cómo serían los ángeles después de haber sido desterrados? Unos bien hermosos y otros ya destruidos”, explicó Mindiola.
La estética remitía de forma directa a la imaginería gótica y victoriana, evocando la figura de “Drácula” en la versión de Francis Ford Coppola protagonizada por Gary Oldman, así como ciertos guiños a la teatralidad de Alexander McQueen. Hubo alas, estructuras en alambre, plisados dramáticos, manchas y texturas envejecidas que sugerían decadencia divina.
“Tratamos de hacer ese efecto como de suciedad y de viejo, con manchones de pintura”, detalló.
Aunque suele trabajar vinilos y materiales sintéticos, esta vez Mindiola privilegió telas que permitieran plisados más fluidos: “Siempre laboraba con mucho vinil, pero esta vez quise meter más tela. El sintético es muy difícil de plisar. Tuve que campechanearle”. Su público, afirma, sigue siendo claro: “Mi principal mercado son las drag queens. Trato de que cada diseño se dirija hacia ellas.”
“Orlando”: color, renacimiento y moda para habitar el día a día
Por su parte, Luis Jessy Aviesc presentó “Orlando”, una colección vibrante donde convivieron el blanco y negro con estallidos de color pop que recordaban una estética cercana al K-pop, la juventud y la libertad de lo expresivo.
La propuesta tuvo un enfoque comercial estratégico: prendas que pueden usarse en el cotidiano sin perder dramatismo visual.
“Estoy rebrandeando. Quiero que haya más piezas accesibles para todo el mundo. Que sean expresivas pero que se puedan usar,” comentó Jessy.
En la construcción de texturas, la rafia peinada jugó un papel central: “Lo que parecía pluma era rafia. Lleva mucha labor artesanal. Me gusta jugar con texturas y colores.”
Jessy también adelantó que este momento marca un crecimiento de su marca hacia nuevas categorías: “Estoy lanzando colección de bolsos y colección de zapatos. La idea es expandir el universo de la marca.”
Una pasarela que es declaración cultural
El desfile no fue solamente moda: fue performance, escena y presencia queer. Ambas colecciones, aunque muy distintas en tono —una más radiante y otra más sombría— dialogaron entre sí como dos espíritus de la misma genealogía creativa.
“Orlando” celebró la renovación, el color y la alegría provocadora; “Pandemónium”, por el contrario, exploró la belleza oscura de lo roto, lo caído y lo transformado. En esa tensión, la pasarela reveló una narrativa contemporánea sobre el cuerpo queer como espacio de poder, espectáculo, historia y autoinvención.
Un momento contundente para la moda independiente en Guadalajara, donde la estética no es sólo forma: es declaración de identidad y territorio cultural.