La actriz Mar Sordo vive uno de los momentos más importantes de su carrera con “El Renacer de Luna”, telenovela de Televisa que se transmite de lunes a viernes a las 18:30 horas por Las Estrellas, donde interpreta a “Luna”, una de las protagonistas centrales.
Para Sordo, formar parte de este melodrama representa una gran responsabilidad y, al mismo tiempo, una oportunidad para explorar nuevas facetas de su trabajo. “Es una responsabilidad y a la vez un gusto enorme”, comparte la actriz, quien destaca las exigentes jornadas de grabación, en las que llega a realizar alrededor de 30 escenas. “En todas tienes que dar tu 100%. No hay de otra”.
“Luna”, un personaje que también refleja a Mar
Mar Sordo reconoce que recibió este proyecto en un momento en el que se siente con mayor seguridad respecto a sus capacidades como actriz. Por ello, considera que “Luna” representa una faceta muy personal. “Creo que Luna es una parte muy valiente de Mar, de atreverse Mar a poner una parte vulnerable de ella en Luna”, explica.
Al tratarse de su primera telenovela, la actriz también tuvo que enfrentarse a un público acostumbrado al melodrama mexicano. “Uno nunca sabe cómo te va a recibir este público que ya está tan acostumbrado a estos tonos”, señala.
Para Sordo, uno de los retos también consiste en aportar nuevas perspectivas sin perder de vista la esencia del género. “Hay que romper ciertas cosas para abrirle espacio a las nuevas generaciones y apostar por tu visión y por tu personaje”, comenta.
La actriz reconoce además la importancia de las telenovelas dentro de la cultura popular mexicana. “También hay que honrarla y todavía tengo muchísimo que aprender”, asegura. Su intención es continuar creciendo dentro del género: “Quiero seguir entreteniendo a la gente, donde quiero seguir poniendo todo mi corazón y todo mi esfuerzo”.
El reto de dejarse llevar por el melodrama
Uno de los aspectos que más disfruta de “Luna” es su carácter multifacético. Sin embargo, interpretar al personaje también le enseñó a dejar de racionalizar cada emoción.
“Yo le quería meter mucha mente y analizarla: ¿y por qué hace esto y de dónde viene y a dónde va?”, recuerda. Con el tiempo descubrió que el melodrama exige otra aproximación: “A veces este género requiere que te dejes ir, que no la pienses tanto”.
Para la actriz, ese proceso más visceral representó un reto importante, especialmente por su experiencia previa en series, donde el trabajo podía abordarse de una manera más racional.
Una mancuerna con Eduardo Zucchi
“Luna” comparte protagonismo con Eduardo Zucchi, hijo de Itatí Cantoral y Eduardo Santamarina, con quien Sordo encontró una importante complicidad profesional. “Lalo lo trae en la sangre, de verdad es un actorazo”, afirma sobre su compañero, a quien reconoce por haber seguido los pasos de sus padres.
La actriz considera que ambos crecieron juntos durante el proyecto, enfrentando el peso de sus respectivos personajes. “Creo que ambos nos acompañamos y crecimos juntos, no fue fácil para ninguno de los dos”, explica. Por ello, destaca la importancia de trabajar en equipo: “No te queda más que hacer buena mancuerna con tu protagonista y aprender uno del otro”.
“Luna” enfrenta nuevos conflictos
Actualmente, “Luna” atraviesa una de las etapas más complicadas de la historia. Tras enfrentar la muerte de su padre, la pérdida de su patrimonio y los obstáculos para conservar su relación con «Saúl”, ahora debe lidiar con una enfermedad.
“Justo creo que esta semana salió al aire la enfermedad de Luna”, adelanta Sordo, quien advierte que la situación se complicará todavía más debido a que “Dalila” ya conoce su condición. “A Dalila no se le va una, es una mente maestra macabra”, señala. Para la actriz, será interesante observar cómo Luna enfrenta todas estas adversidades: “Es muy interesante ver cómo ella malabarea con todo esto y su resiliencia”.
Una experiencia que deja huella
Interpretar a “Luna” también ha significado un importante desgaste emocional y físico. “El cuerpo no sabe qué es verdad y qué es mentira”, explica Sordo al hablar de la intensidad de algunas escenas.
Aunque reconoce que existe un sacrificio detrás del trabajo actoral, considera invaluable poder utilizar el cuerpo y las emociones para contar una historia. “Es un sacrificio que los actores tenemos que estar dispuestos a hacer”, afirma.
Las grabaciones de “El Renacer de Luna” ya concluyeron y ahora disfruta de ver la producción junto con su familia. “Mi familia está picadísima”, comparte. Sordo también considera que la telenovela fue un importante semillero para las nuevas generaciones de actores.
Mientras disfruta el éxito del melodrama, la actriz ya prepara su siguiente etapa profesional y confirma que continuará en la televisión: “Próximamente me verán por ahí”. Y ante la posibilidad de regresar a una telenovela, responde con claridad: “Telenovela, sí”.