¿Qué te hace falta para aprender o SER aquello que deseas?

¿Y si hoy te sumerges en la tina llena de agua tibia?
¿Y si bebes una copa de vino?
¿Y si pones esa música que nunca escuchas?
¿Y si enciendes unas velas?
Y si antes de todo ello bailas… quizá sola o acompañada.

Y ahí en plena paz, desconectada de tus deberes, de todo el ruido y la contaminación de aquellos malos pensamientos, comienzas a sentir, pero a sentir lo que nunca antes has sentido, sientes el silencio, sientes el descanso, sientes el infinito amor con el que fuiste creada y empiezas a respirar cada vez más y más profundo.

Ahí toda bella y desconectada comienzas a renacer, a olvidar, a perdonar, a agradecer y a disfrutar ese momento que te has regalado.

Suena muy bello para ser real, pero es posible, es válido y es necesario que apartemos un espacio para nosotras, para darnos ese tiempo de vernos al espejo y no juzgarnos como acostumbramos, para acabar de leer ese libro que empezamos hace tiempo, de tomarnos ese espacio para hacer lo que sea que nos guste y nos dé paz y al mismo tiempo nos llene de energía para continuar con nuestra rutina, con nuestros deberes, y con todo eso que necesariamente se debe hacer.

¡Que levante la mano quien alguna vez se haya sentido que NO es merecedora de algo! De un simple descanso, de un café con las amigas, de disfrutar un concierto o simplemente disfrutar el postre y esos son solo detalles simples de los que a veces nos perdemos por no tener o hacer un tiempo para disfrutar sin culpas, pero si le sumamos las cosas que dejamos de hacer y disfrutar no solo por meses o tal vez años, sino toda la vida el problema real se vuelve mayor.

Justamente hace unos días que estuve en un seminario para padres y específicamente uno que se llamaba “Cómo ayudar a mi hijo a desarrollar su talento”, quien estaba a cargo hizo una dinámica, y nos dijo que allá afuera había un genio con una lámpara maravillosa y que nos concedería ser lo que siempre habíamos querido ser, pero que nos diéramos prisa y le pidiéramos porque se iría pronto, y fue preguntado una a una que nos gustaría ser o hacer y así fuimos contestando, y al final dijo, “pues que creen, el genio no se irá, el genio está dentro de cada uno de nosotros, y cada uno tenemos la capacidad de hacer y crear lo que deseemos hacer y solo debíamos sacudirnos los pretextos.

Dejar de hacer cosa que nos gustan, abandonar una meta, dejar de seguir un sueño tiene que ver además de lo capaces que nos sentimos para lógralo como de lo merecedoras o no, que nos consideremos para obtener eso que tanto anhelamos y entonteces buscamos cualquier cosa para culpar y justificarnos, y así de grande es la consecuencia de irnos dejando en el olvido, como si los sueños de nuestros hijos o de nuestra pareja fueran los únicos que importan y los nuestros pudieran esperar.

Es verdad que nunca es tarde para tomar una decisión y atrevernos a empezar o retomar lo que dejamos pendiente, pero también es cierto que el tiempo no perdona y cada día no es uno más si no uno menos que tenemos para tomar las riendas y aventurarnos a hacer lo que sea necesario para concluir con cada cosa que nos propongamos.

Sería grandioso poder festejar muchos cumpleaños y llegar a envejecer, pero más grandioso aún envejecer y poder sentirnos satisfechas por no habernos quedado con ganas de nada, con proyectos empezados o sueños sin realizar. Sentirnos merecedoras y capaces nos dará ese impulso necesario para comenzar a concluir lo que hemos dejado para cuando tengamos tiempo.

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Jaqueline Vidales

Soy una mujer de distintas facetas: creativa, profesional, esposa y madre. Amo a mi familia, valoro a mis amigos y disfruto del tiempo que paso con ellos. Abro mis sentidos a las experiencias más enriquecedoras de la vida.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, nueve años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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