La colombiana Danna García está de vuelta en el melodrama televisivo mexicano y lo hace con un personaje que le removió fibras profundas. La actriz protagoniza “Hermanas, Un Amor Compartido”, producción de Televisa que se transmite de lunes a viernes a las 20:30 horas, donde interpreta a “Rebeca”, una mujer que sale de prisión decidida a recuperar a su hija… aunque para lograrlo tenga que enfrentarse a su propia hermana.
En entrevista, Danna García no oculta la emoción por el recibimiento que ha tenido la historia en su primera semana al aire. “Sorprendida, contenta y emocionada… y además teniendo en cuenta que hace tanto tiempo Adrina Louvier, Osvaldo Benavides y yo no hacíamos telenovelas”, comparte. “Estamos muy ilusionados y muy agradecidos con el público por estar siguiendo el proyecto”.
La actriz también reconoce el respaldo de la productora Silvia Cano, a quien atribuye gran parte del éxito inicial. “Este éxito se lo merece Silvia por todo lo que nos dio y nos apoyó, por esta gran historia que es difícil, porque se sale del esquema tradicional del triángulo amoroso. Es una propuesta distinta y era un riesgo apostar por algo diferente”.
Una madre marcada por el pasado
En la historia, “Rebeca” pasó 18 años en prisión y al salir descubre que su hija fue criada por su hermana “Mónica” (Adriana Louvier). El conflicto no gira en torno a un romance, sino al amor y la disputa por una hija.
Ese enfoque fue clave para que Danna aceptara el proyecto. “La historia es sorprendente y diferente, y el hecho de que sea mamá que sale de la cárcel, es trabajar con otros tonos en la actuación, es hacer una creación desde cero… pensando en cómo camina, cómo habla, cuándo es empática o ruda. Para mí como actriz es un deleite, es un reto”.
Danna García confiesa que la conexión fue inmediata, incluso desde el casting. “Desde la audición yo ya decía: ‘Este personaje yo sí’. Como es mamá y en la historia hay una mamá buscando a su hija y yo soy mamá… no hay cómo no conectar”.
Un tema que toca fibras universales
Más allá del drama central, la actriz considera que la historia aborda realidades con las que muchas familias pueden identificarse.
“Es un tema universal. La reflexión de las segundas oportunidades, de cómo salir a la vida después de estar recluido tanto tiempo. Y también quién cría a tus hijos… muchas personas se van a sentir identificadas”.
Para Danna, el dolor de una madre es un vínculo emocional inevitable con la audiencia. “Los que somos papás, no hay cómo no te identifiques en el dolor de un hijo. Es una historia que mueve muchas fibras de dolor, de amor, de sentimientos…”.
Aunque la telenovela tiene momentos de comedia y tramas juveniles y familiares, el universo de “Rebeca” es más intenso.
“Yo digo que mi universo es el más oscuro porque tiene la carga más fuerte del melodrama. Yo no tengo ni una sola escena donde disfruto, todo es más denso”.
Reinsertarse… y ser juzgada
La actriz destaca que la serie también muestra el difícil proceso de reintegrarse a la sociedad después de la cárcel. “Se ha visto el rechazo, la desconfianza, cómo la percibe su propia familia después de 18 años. Son penas de tres o cuatro años normalmente, estamos hablando de 18 años encerrada, más de la mitad de su vida”.
Para “Rebeca”, la libertad es apenas el inicio de otra batalla. “Es este drama y esta aventura de salir a la vida, de ser feliz, de reencontrar su mayor deseo que es su hija. Ella no conoce lo que es la felicidad o no la ha experimentado directamente en la cárcel”.
Además, la historia está llena de secretos que se revelan poco a poco. “Es una novela llena de secretos. Todos los personajes los tienen y se empiezan a develar con el tiempo. Es una historia que hay que seguir porque cada día viene algo nuevo que te deja ¡wow!”.
Un melodrama más realista
“Hermanas, Un Amor Compartido” también marca el regreso de Danna García a las telenovelas tras explorar otros formatos como series y cine. La actriz celebra la evolución técnica y narrativa del género.
“Ha evolucionado mucho. Nuestra productora acerca las historias más al realismo, a la naturalidad. Es bonito y es un reto, porque mi personaje tiene muchos picos y tonos, y había que encontrar un balance para que fuera creíble”.
Sobre su regreso al formato que la vio crecer, es clara: “Yo amo actuar. Las novelas las quiero, las conozco, es un género que siento que se me vio crecer. Nunca he estado peleada con las telenovelas”.
Comparte créditos con Juan Martín Jauregui (interés amoroso de Rebeca), Osvaldo Benavides (pareja de Mónica) y los primeros actores Luz María Jerez y Juan Carlos Barreto, quienes dan vida a los padres de las hermanas.
Su papel más importante
Al final de la charla, cuando se le pregunta por próximos proyectos, Danna responde con ternura y sin dudar: “Yo tengo el papel más importante de mi vida esperándome. Tiene 8 años y se llama Dante. Está desesperado, así que voy corriendo a sus brazos en esta gran escena de amor cuando me encuentre con él”.
Así, entre melodrama en pantalla y amor fuera de ella, Danna García vive un momento profesional y personal que, como su personaje, está lleno de emociones intensas.