Foto de portada: Sergio Carrasco
Este miércoles 4 de marzo llega a Netflix “DOC”, una serie que promete mantener al público “al filo del asiento” con una combinación de drama médico, intriga corporativa y profundas reflexiones humanas. Protagonizada por Juan Pablo Medina, la historia arranca con un hecho contundente: tras un intento de asesinato, el doctor “Andrés Ferrara”, jefe de medicina interna, pierde la memoria de los últimos doce años de su vida.
Al enfrentarse a una existencia que ya no reconoce como propia, Ferrara deberá reconstruirse, redescubrir su vocación y reencontrarse con aquello que alguna vez amó. En ese universo de lealtades, traiciones y decisiones límite, emerge “Irene”, el personaje interpretado por Alejandra Ambrosi, una mujer sofisticada y estratégica que opera desde el corazón del poder farmacéutico.
“Es una serie que te tiene al filo del asiento, tiene mucha intriga, tiene romance porque nunca puede faltar un poco de romance, lealtades, deslealtades, traiciones…”, comparte Ambrosi en entrevista con Rosa Distrito. “Cada capítulo retrata distintos casos clínicos que están resolviendo los doctores y las tramas de los pacientes se interrelacionan con las de los personajes principales”.
La primera etapa consta de 20 episodios que se liberan este 4 de marzo, y hacia finales de mes se estrenarán otros 20 que completan la primera temporada. “Es un poquito más larga”, explica la actriz. “Es una adaptación de una serie italiana que fue exitosísima tanto en Italia como en el resto de Europa y estamos haciendo la versión latinoamericana”.
La serie está basada en el formato creado por Francesco Arlanch y Viola Rispoli, y cuenta con dirección de Francisco Franco, Andrés López “Pacha” y Harold Ariza, con guion de Sandra García Velten.
Segundas oportunidades y humanidad en tiempos de tecnología
Más allá del suspenso, “DOC” plantea una reflexión sobre la empatía en la medicina y la reconexión con lo esencial. En una era marcada por la tecnología y la inteligencia artificial, Ambrosi considera que el público busca volver a lo humano.
“Hoy en día nuestra salvación está en el contacto humano socioemocional con nuestros seres queridos y humanos alrededor de nosotros”, afirma. “Los doctores, más allá de cumplir su trabajo en sus batas blancas, también tienen una responsabilidad de ponerse en los zapatos del paciente, de generar empatía”.
El atentado que borra parte de la memoria de “Ferrara” no elimina sus conocimientos médicos, pero sí lo obliga a reencontrarse con la razón que lo llevó a estudiar medicina. “Él se había convertido en un doctor más frío… El accidente le borra una parte de esta memoria y empieza a conectar de nuevo con qué fue lo que lo hizo ser médico por primera vez”, explica la actriz. “Es una historia sobre segundas oportunidades… siempre tienes la oportunidad de volverte a construir y de volver a conectar con tu esencia”.
“Irene”: la ambición como motor
En contraste con la búsqueda de empatía del protagonista, Irene representa el poder corporativo. Es directora de “Vitamerck”, una de las farmacéuticas más influyentes del país, y está por cerrar un acuerdo para introducir un medicamento aún en ensayos clínicos al hospital.
“Estamos un poco planeando cómo podemos anteponer nuestros intereses tanto económicos como de poder para lograr nuestros objetivos”, dice Ambrosi sobre la alianza —personal y profesional— entre “Irene” y el doctor “Marco”, interpretado por Iván Sánchez. “Somos un poquito más la cara de la sombra, de la intriga, de la ambición”.
“Irene” es una mujer que no duda. “Ella no aplica el ‘dudo, luego existo’; ella existe y nunca duda”, afirma la actriz. Su historia está marcada por carencias económicas y emocionales que transformaron su escala de valores. “Desde la carencia su escala de valor se vio totalmente trastornada”, explica, justificando la ambición que mueve al personaje.
Para construirla, Ambrosi optó por la contención: “Fue un trabajo muy detallado de menos es más. Era un personaje que desde el control y desde el poder casi que no mueve ni la uña de su dedo chiquito”. En lugar de añadir capas, decidió quitarlas: “Hacerla muy limpia, muy pulcra, muy plantada en la tierra, como si fuera un roble para que desde ahí ejerciera su poder”.
Un elenco sólido y producción cuidada
El elenco lo completan Gabriela de la Garza, Stephanie Cayo, Valentina Buzzurro, Giuseppe Gamba, Macarena García, Martín Saracho, José Ramón Barreto, Martín Altomaro y Montserrat Marañón, entre otros.
Ambrosi destaca el rigor del equipo creativo: “Es una serie muy bien cuidada para reflejar lo más cercano posible a la realidad”. Incluso en su trama corporativa, recibió asesorías constantes sobre terminología farmacéutica, mientras que el equipo médico permaneció en el set para garantizar verosimilitud.
Sobre trabajar bajo la dirección de Francisco Franco, la actriz no escatima elogios: “Lo admiro muchísimo, admiro el rigor que tiene en cada momento, en cada escena… creo que sin duda va a ser una serie de impacto total”.
Alejandra también está grabando telenovela con Juan Osorio y está en mente seguir desarrollando producciones en teatro.