Ana Tena celebra el final de Hermanas, Un Amor Compartido: “Julia me encantó, era odiosa, pero divertida”

La noche de este viernes 22 de mayo, la telenovela Hermanas, Un Amor Compartido llegará a su desenlace a las 20:30 horas por Las Estrellas, cerrando una historia marcada por rivalidades familiares, secretos y redenciones. Para la actriz Ana Tena, el final representa una mezcla de nostalgia, orgullo y agradecimiento por haber dado vida a “Julia”, uno de los personajes más complejos y temperamentales del melodrama.

En la historia, Julia es hija de “Dolores”, interpretada por Margarita Magaña, y juntas conformaron una dupla de madre e hija tan envidiosa, cizañosa y berrinchuda como entrañable para el público. A lo largo de la trama, ambas atravesaron un proceso de transformación que las llevó a redimirse, un arco narrativo que terminó por conectar con la audiencia.

“Estoy muy feliz y emocionada, creo que fue un viaje muy bonito, una historia que al público le gustó mucho, y que llegue a su fin, pues, por una parte estoy triste porque digo, ‘no, no quiero que se acabe’, pero bueno, cerrando ciclos”, compartió Ana Tena en entrevista.

La actriz reconoce que Julia fue un personaje que le permitió explorar múltiples matices emocionales. Aunque en un principio podía parecer simplemente una joven problemática y berrinchuda, para Tena representó una oportunidad de construir un personaje lleno de historia.

“Intenté explotar más a Julia lo que pude. Creo que era un personaje muy lindo, un personaje que tenía muchas cosas que decir y mucha historia que contar. Creo que sí pude sacarle lo más que se pudo a la historia”, expresó.

La química con Margarita Magaña, clave para el éxito de Julia y Dolores

Uno de los elementos más celebrados de Hermanas, Un Amor Compartido fue precisamente la relación entre Julia y Dolores, personajes que, entre chismes, manipulaciones y conflictos, terminaron convirtiéndose en una de las duplas más memorables de la telenovela.

Sobre trabajar con Margarita Magaña, Ana Tena no escatimó elogios. “Fue de las mejores mamás que me pudo tocar. Fue increíble trabajar con ella, es una actriz súper generosa. Creo que hicimos un súper combo, un súper dúo. La química que teníamos estuvo muy bonita. Más que nada, el boom tanto de Julia y Dolores fue gracias a Margarita”, afirmó.

La actriz también considera que gran parte del éxito de sus personajes radicó en lo cercanos que podían sentirse a la realidad familiar de muchas personas. “¿Quién no tiene en casa a esa tía chismosa, a esa prima chismosa, que de verdad de todo se quejan, de todo hacen chisme, todo meten cizaña? Creo que es una realidad que muchas familias tienen”, comentó.

Para Ana, el melodrama también permitió abordar relaciones familiares tóxicas desde una perspectiva que invita a la reflexión. “Me encanta que estén exponiendo más estos vínculos familiares, también tóxicos, que creo que la gente ve y te ayuda a ver lo que está mal en tu familia y lo que no”, añadió.

Una villana con humor involuntario

Aunque Julia no estaba concebida originalmente como un personaje cómico, la interpretación de Ana Tena terminó por darle una personalidad que hizo reír a los espectadores, aun cuando sus actitudes eran desesperantes.

“Yo amé hacer a Julia. Una buena buena está padrísima, pero creo que una mala hace cosas más divertidas, que uno no haría en la vida real”, explicó.

Incluso, la actriz reconoce que parte del encanto del personaje estuvo en encontrar un equilibrio entre lo irritante y lo divertido. “Julia cero era de comedia, te lo juro. La leías y te caía peor. Yo agradecí que por acto de magia fuera un poco divertida por las cosas que yo hacía y le metí un poquito también, porque sí era muy odiosa. Creo que eso es lo bonito de Julia: te caía tan mal, pero te daba risa”, señaló entre risas.

La redención de Julia y una novela más cercana a la realidad

Uno de los momentos más importantes del desenlace será justamente la transformación de Julia y Dolores, quienes poco a poco dejaron atrás la envidia y los conflictos para encontrar una mejor versión de sí mismas.

Ana confesó que observar el trabajo de Margarita Magaña en la evolución de Dolores fue clave para construir la redención de Julia. “Me encantó cómo Margarita hizo su transformación y yo decía: ‘No manches, ¿cómo le voy a hacer cuando le toque a Julia?’. Intenté igualar un poquito las cosas que hacía Margarita, y creo que la redención sí la logré”, explicó.

La actriz también considera que parte del éxito de Hermanas, Un Amor Compartido fue apostar por un tono más natural y cercano a la audiencia, alejándose del melodrama exagerado de antaño.

“Las telenovelas han cambiado un poco. Hay que echarle esta cosa más de realismo tipo serie. Creo que ese también fue el gran éxito de Hermanas: ya es muy natural la historia, ya no es tanto el melodrama gritado y llorado”, reflexionó.

¿Qué sigue para Ana Tena?

Tras concluir las grabaciones de la telenovela, Ana Tena confesó que por ahora se encuentra tranquila, enfocada en los castings y abierta a nuevos proyectos.

“Yo me la vivo casteando, esa es mi vida. Cuando tengo proyectos son como mis vacaciones. Ahorita no tengo nada, estoy muy tranquila, feliz, y a ver qué pasa. En algún momento algo va a llegar. El sol sale para todos”, dijo.

Antes de despedirse, la actriz invitó al público a no perderse el episodio final, prometiendo emociones intensas para los seguidores de la historia. “El final es algo muy bonito, con mucha emoción. Tiene una cosa de ‘¿qué va a pasar?’, que dices ‘no manches’. No se lo pueden perder, va a estar súper emocionante”, concluyó.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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