El actor uruguayo Andrés Giardello continúa desarrollando su trayectoria en México. Tras formarse en Buenos Aires y radicarse en nuestro país en 2015, el intérprete ha transitado por el drama y la comedia con títulos como “José José, el príncipe de la canción” —donde encarnó a Mauricio Garcés—, “No Fue Mi Culpa”, la telenovela “Papás por conveniencia” y la bioserie “Chespirito: Sin querer queriendo”, en la que dio vida a “Pepe Jamaica”.
Ahora, Giardello da un nuevo salto en su carrera al integrarse a la décima y última temporada de “El Señor de los Cielos”, una de las producciones más emblemáticas de la televisión hispana. En esta entrega interpreta a “Roberto Armendáriz”, un diputado reconocido por su honestidad y compromiso social que, de manera inesperada, termina impulsado como candidato a la presidencia de México en medio de una intensa disputa de poder.
Para el actor, incorporarse a un fenómeno de esta magnitud representa un hito profesional. “El Señor de los Cielos es uno de los proyectos más vistos en Latinoamérica y que más temporadas tiene. Es un proyecto enorme. Para mí estar en esta temporada 10 está padrísimo; es ser parte de un proyecto súper importante que va a quedar en el recuerdo del público, que es lo que uno como actor siempre busca”, comparte Giardello.
Su llegada al set ocurrió de forma intempestiva, lo que le exigió una rápida adaptación y una entrega total al trabajo colaborativo. “Un día me hablaron y me dijeron: ‘¿Puedes empezar a grabar literalmente mañana?’ Y dije que sí. No tuve mucho trabajo de mesa; fue principalmente una construcción apoyada por mis compañeros. Lo que me funcionó fue dejarme llevar por ellos, confiar en su experiencia con los códigos del proyecto y confiar también en lo que yo iba construyendo del personaje”, explica sobre el dinamismo de las grabaciones.
A diferencia de otros roles donde la caracterización física o de época marcaba la pauta, el perfil de “Roberto Armendáriz” le permitió a Giardello conectar con inquietudes personales. Su personaje, un político íntegro que busca poner el bienestar social por encima de los intereses particulares, contrasta fuertemente con el entorno habitual de la saga.
“Esta sería la primera vez que me toca hacer un personaje muy cercano a lo que soy yo. A mí me encanta la política, me informo muchísimo y, si viviera en mi país, tal vez me dedicaría a eso. Con cómo se plantea este personaje me siento muy identificado. En otros proyectos me ha tocado construir desde lo físico o caracterizaciones de época con bigotón y patillas, como en Chespirito; aquí es un universo más cotidiano”, reflexiona el actor.
A pesar de ingresar hacia la mitad de la historia, la presencia de Armendáriz resulta decisiva para el desenlace de la trama. “No es una participación especial, es un personaje que va casi en el 50% de la temporada. Entra más o menos en el capítulo 26 y llega hasta el final. Viene a aportar un contraste dentro de ese contexto”, puntualiza.
Con su aparición en pantalla a partir de los próximos episodios, Andrés Giardello se prepara para acompañar a la audiencia en el cierre de esta icónica historia, reafirmando su capacidad para asumir retos actorales en las producciones más competitivas de la región.