Con la apertura de Vendôme, su segundo hotel en Guadalajara, la cadena hotelera Brada Collection reafirma una visión que busca alejarse de los modelos tradicionales de hospedaje para conectar con una nueva generación de viajeros que privilegia el diseño, la cultura, la tecnología y las experiencias con identidad propia.
Ubicado en la colonia Americana, uno de los barrios más emblemáticos y creativos de la ciudad, el nuevo hotel forma parte de una estrategia de expansión nacional que contempla futuras aperturas en Guadalajara, Riviera Nayarit, Riviera Maya, Los Cabos y Ciudad de México. Sin embargo, más allá del crecimiento inmobiliario, el proyecto apuesta por construir una personalidad diferenciada para cada uno de sus espacios.
Esa filosofía se refleja especialmente en el trabajo del despacho MM Estudio Interior, encabezado por el diseñador de interiores Marco Martín, responsable de conceptualizar los interiores de Vendôme y de otros desarrollos futuros de la marca.
Un hotel que se siente como hogar
Para Martín, la colaboración con Brada Collection surgió de una afinidad creativa inmediata con el fundador de la cadena, Brando Ángulo. “Ha sido un proceso muy interesante, sobre todo porque es muy divertido trabajar con clientes que tienen esta visión y estas ganas de hacer cosas distintas”, explica.
Desde el inicio, el objetivo fue desarrollar una propuesta capaz de equilibrar sofisticación y cercanía. “Queríamos algo que fuera como un lujo, pero accesible, y que fuera un espacio donde llegaras y te sintieras como en casa”, señala el diseñador.
La inspiración europea, particularmente parisina, se convirtió en una de las bases del proyecto. Elementos dorados, detalles decorativos inspirados en la identidad gráfica de la marca y múltiples guiños visuales repartidos por el inmueble funcionan como pequeñas sorpresas para los huéspedes.
“La idea es que cuando visites y cuando te quedes aquí como huésped, descubras eso. Pusimos estos ‘easter eggs’ del proyecto y del diseño que están en todos lados”, comenta.
Arte local como parte del ADN de la marca

Uno de los elementos centrales del concepto de Brada Collection es la integración del arte local dentro de la experiencia de hospedaje.
Vendôme incorpora obras de artistas emergentes que dialogan con la propuesta estética del hotel y que, según Martín, buscan convertir cada propiedad en una especie de galería viva. “No queríamos a la persona ya súper reconocida, sino queríamos darle las paredes a personas nuevas que trajeran propuesta”, afirma.
La intención es que esta filosofía acompañe a todos los hoteles de la cadena. “En todas las habitaciones hay arte de artistas locales y eso va a ser parte del brand de la marca. Entonces, donde estemos vamos a traer artistas locales”, adelanta.
La propuesta visual combina referencias clásicas con expresiones contemporáneas, generando un diálogo constante entre tradición y modernidad. “Este mix entre lo nuevo y lo viejo es justo lo que trabajamos en el diseño interior del proyecto”, explica.
La importancia del color en la experiencia
Si existe un sello personal de Marco Martín dentro de los proyectos de hospitalidad, ese es el uso estratégico del color. “Yo amo el color, soy muy fan del color”, reconoce.
En Vendôme, tonos intensos acompañan la experiencia desde el ingreso al hotel, mientras que en las habitaciones predominan matices vino y burgundy inspirados en referencias francesas. “Para mí es la manera más fácil de hacer sentir diferente a una persona. El color transmite muchísimas cosas”, señala.
La cadena también busca que cada hotel tenga una identidad propia y fácilmente reconocible. Un ejemplo son las albercas, concebidas como elementos distintivos dentro de cada propiedad. “Algo que es como el statement de la marca son las albercas. Todas las albercas tienen color”, comenta.
La meta es generar recuerdos visuales que permanezcan en la memoria de los visitantes. “Queremos que sean esos espacios que te vas a acordar cuando te vayas y que llegues y digas: ‘No hay otra alberca igual en el mundo’”.
Diseñar para los sentidos
Más allá de la estética, el interiorista considera que un hotel debe construir experiencias completas. Por ello, Vendôme incorpora una combinación de materiales, texturas, iluminación y elementos sensoriales que buscan crear una conexión emocional con los huéspedes.
“La manera en la que recuerdas un espacio es a través de todos los sentidos. Tú lo que tocas, lo que ves, lo que hueles, lo que pruebas”, explica. Y añade: “Tiene que ser un 360”.
Esta visión coincide con la estrategia de Brada Collection, que apuesta por un concepto de hospitalidad donde el diseño no funciona únicamente como decoración, sino como una herramienta para construir experiencias memorables.
Una nueva visión de la hotelería en Guadalajara
El propio diseño arquitectónico de Vendôme refleja esta búsqueda de equilibrio entre historia y modernidad. La conservación de una finca histórica protegida en la fachada principal y su integración con una estructura contemporánea inspirada en el minimalismo y el brutalismo representan la intención de dialogar con el contexto cultural de la colonia Americana.
La incorporación de arte local, herramientas tecnológicas, espacios sociales y una identidad visual inspirada en la Plaza Vendôme de París refuerzan el posicionamiento de Brada Collection dentro de un segmento que busca diferenciarse tanto del lujo tradicional como de la hotelería corporativa.
Para Marco Martín, participar en este crecimiento también representa una etapa importante en su trayectoria profesional. “Yo nací siendo hotelero. Soy arquitecto, pero descubrí la hotelería muy chavo. Empecé a trabajar en hoteles y así fue como me enamoré del diseño de interiores”, recuerda.
Hoy, esa pasión encuentra un nuevo escenario en Brada Collection, una marca que busca convertir cada estancia en una experiencia estética, cultural y emocional, mientras acompaña la transformación de Guadalajara como uno de los destinos creativos más relevantes de México.