Finalmente ocurrió la gran fiesta latina en el Super Bowl LX con la presentación de Bad Bunny en el halftime show la noche del 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, California. Benito Antonio Martínez Ocasio transformó el Levi’s Stadium en un escenario de memoria y celebración: pintó con música y ritmo una historia que muchos sienten como propia, inspirada en la cotidianidad de su natal Puerto Rico.
Desde el inicio, el espectáculo evocó imágenes de la vida isleña — tienditas de esquina, señores jugando dominó, puestos de comida callejera y jornaleros trabajando bajo el sol — mientras se tejían escenas de romance, sueños y desafíos sociales. Allí donde los apagones eléctricos son una constante y la gentrificación amenaza la identidad de los barrios, Bad Bunny colocó el lente de su narrativa artística.
Benito envió un mensaje claro a millones de espectadores: todos somos parte de América. Mencionó los países del continente, incluido Estados Unidos, con un gesto simbólico de unión que resonó más allá del espectáculo musical.
Su atuendo — un conjunto blanco texturizado en crudos justo a la cintura con el número 64 y su apellido Ocasio — se convirtió en un símbolo de identidad y orgullo. Antes de comenzar, un integrante del cuerpo artístico gritó desde el escenario: “Qué rico es ser latino”, marcando el tono festivo y afirmativo de la noche.
Bad Bunny arrancó su performance con una energía inigualable. Temas como “Tití Me Preguntó”, “Yo Perreo Sola”, “Safaera” y “Party” encendieron al público, mientras la ambientación recreaba un melodrama visual de lo que significa ser puertorriqueño viviendo el sueño americano.
La icónica “casita” de su actual gira y el anfibio Concho también hicieron acto de presencia, consolidando la mezcla entre realidad y fantasía que marcó el show. En la fiesta participaron amigos e invitados especiales, entre ellos Pedro Pascal, Cardi B, Karol G y Young Miko, quienes compartieron el escenario y la celebración de la cultura latina.
Lady Gaga bailando salsa

Pero un momento sorprendente e inolvidable fue la aparición de Lady Gaga, vestida de azul cielo y tacones rojos. La artista interpretó una versión salsa de su balada “Die With a Smile” que creó junto a Bruno Mars, envuelta en una escena que recreaba una boda latina, dándole un giro emocional al espectáculo. Después, Benito y Gaga bailaron juntos, creando una fusión cultural única en el gran escenario del Super Bowl.
Ricky Martin, icono de PR

El ritmo continuó con “NUEVAYoL”, y luego subió la energía con la participación de Ricky Martin, quien interpretó “Lo Que Le Pasó a Hawai’i”, un tema que Bad Bunny había popularizado y que habla sobre la gentrificación y la pérdida de identidad cultural. Este segmento conectó con historias que trascienden fronteras, recordando apagones y dificultades que enfrentan también naciones como Cuba y Venezuela.
El momento coral llegó con “El Apagón”, una pieza que resonó con fuerza en todo el estadio y en las pantallas globales.
“Si estoy aquí en el Super Bowl, es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti”, dijo Benito Antonio Martínez Ocasio antes de la parte final de su set.
El cierre fue increible: un desfile de banderas representando a los países del continente americano mientras sonaba “DtMF (Debí Tirar Más Fotos)”, un himno de celebración y memoria que encapsuló la esencia de una noche histórica donde la música y la identidad latinoamericana brillaron en uno de los escenarios más prestigiosos del entretenimiento mundial.