Luego del gran recibimiento que tuvo su participación en la primera entrega, Louis David Horné regresa a la serie “Como agua para chocolate” para dar vida nuevamente al “General Juan Alejandrez” en su segunda y última temporada, disponible en HBO Max. Con este regreso, el actor reafirma la fuerza de su personaje dentro de una historia que, lejos de agotarse, sigue encontrando nuevas formas de conectar con el público.
“Ya están las dos temporadas arriba, así que ya la pueden disfrutar. Se acabaron las semanas de martirio de estar esperando un capítulo por semana”, comparte entre risas el actor, consciente de que ahora la serie puede vivirse en formato maratón, algo que incluso ha transformado la manera en que el público se acerca a la historia.
Para Horné, el fenómeno no termina con el último episodio. “La conversación no tiene por qué acabarse al día siguiente”, afirma, al reflexionar sobre la inmediatez del consumo actual. “Hay muchísima gente que todavía no la ha visto… eso es lo bonito”, añade, subrayando que el alcance de la serie sigue expandiéndose más allá de su emisión original.
Un personaje que crece… y se equivoca
En esta nueva entrega, su personaje adquiere mayor peso narrativo, especialmente en su relación con “Gertrudis de la Garza” (Andrea Chaparro). El actor describe una evolución más compleja: “Se supone que (los personajes) son más maduros, pero siguen cometiendo los mismos o peores errores”.
Ese matiz humano es, para él, uno de los mayores aciertos de la segunda temporada. “Me gusta que tenga ese error humano… eso es lo que los convierte en personajes tridimensionales”, explica. En el caso de “Juan Alejandrez”, el conflicto emocional —incluyendo dudas, decisiones difíciles y contradicciones— lo aleja del arquetipo del héroe perfecto que parecía consolidarse en la primera parte.
“Es bien bonito ver personajes humanos, que no todo sea miel sobre hojuelas porque así no somos en la vida real”, añade Horné, quien encuentra en esas imperfecciones la esencia de una narrativa más honesta.
Entre la épica y la intimidad
La serie, basada en la novela de Laura Esquivel, mantiene su esencia de realismo mágico y erotismo, elementos que también atraviesan la historia de “Juan” y “Gertrudis”. Sin embargo, el actor revela que no todo lo que filmaron llegó a pantalla.
“Estoy un poco decepcionado de lo poquito que pudieron ver porque grabamos muchísimo más”, confiesa. “Hay varias escenas eliminadas, hicimos coreografías hermosas y trabajamos muchísimo”. Aun así, reconoce el resultado final: “Lo que quedó, quedó hermoso”.
Una experiencia llena de sorpresas
Formado en Teatro y Arte Dramático por la Universidad de las Artes, Horné ha construido una trayectoria sólida en cine, televisión y teatro. Ha participado en proyectos como “Malverde: El Santo Patrón”, “Yankee”, “La Muchacha que Limpia” y “Rosario Tijeras”, además de los largometrajes “Cometa: El perro y su mundo” y “Edna”.
Sobre “Como agua para chocolate”, el actor reconoce que ha sido un proyecto que lo sorprendió desde el inicio: “Siempre fue una suma de sorpresas muy bonitas, yo no esperaba muchas cosas que se fueron dando en el camino”.
Desde los castings hasta el rodaje, el proceso fue revelando la magnitud de la producción. “Te vas dando cuenta de qué tan grande es el proyecto conforme va avanzando”, explica, destacando también el valor del reconocimiento dentro del set: “Recibes mucho apapacho de gente que no te lo esperas”.
Mirando hacia el futuro
Tras este proyecto, Horné tiene claro hacia dónde le gustaría dirigir su carrera. “Tengo muchas ganas de hacer personajes de acción, incluso un superhéroe quizá”, adelanta, entusiasmado por explorar nuevas facetas sin dejar de lado la profundidad emocional que caracteriza su trabajo.
Aunque por ahora no puede revelar detalles sobre sus próximos proyectos, asegura que vienen nuevas oportunidades en camino.
Mientras tanto, invita al público a descubrir —o redescubrir— esta historia que ha trascendido generaciones: “Es bien bonito comparar… leer el libro, ver la película y regresar a la serie”. Y concluye emocionado: “Estoy muy orgulloso de pertenecer a esta historia porque sigue viva y se sigue contando”.