El thriller erótico Deseo, dirigido por Teresa Simone, llega a los cines el próximo 7 de mayo con una propuesta que busca incomodar, seducir y provocar desde la sutileza. La película presenta la historia de Lucero (Ludwika Paleta), una mujer cuya vida aparentemente perfecta se ve trastocada por la irrupción de un deseo prohibido que la empuja a cuestionarlo todo.
Para Ludwika Paleta, protagonista del filme, el proyecto representa un punto clave en su trayectoria: “Es una película de la que me siento muy orgullosa, es una puesta comercial de mucha calidad, una gran directora con un lenguaje muy artístico, con actores de primera, con una fotografía de primera en una película de género… en un thriller erótico”.
La actriz destaca que, aunque el avance deja ver algunas pistas, la cinta guarda una profundidad inesperada: “Ni siquiera se imaginan todo lo que van a ver… el tráiler te da destellos, pero la película es mucho más profunda, tiene su complejidad y los personajes también”. En ese sentido, Deseo se desmarca de los lugares comunes del género para construir una narrativa donde la tensión y el erotismo crecen desde la insinuación.
El filme se inscribe en una etapa diversa en la carrera de Paleta, quien ha transitado entre distintos géneros sin encasillarse: “He hecho de todo: telenovelas, melodramas, películas chiquitas, grandes, comerciales, independientes y eso me permite formar parte de proyectos como este, que son más arriesgados”.
Por su parte, Pili Pascual vive en Deseo una experiencia determinante en su carrera. “Cuando me contaron que quedé (después del casting), lloré… siempre había sido mi sueño hacer una película de esta calidad, porque realmente es otro nivel”, comparte emocionada. La actriz resalta el ambiente creativo en el set como uno de los mayores aprendizajes: “Podías proponer, investigar, agregar cosas… eso se agradece muchísimo porque puedes ponerle mucho de ti”.
Trabajar junto a Paleta, quien interpreta a su madre en la ficción, fue un proceso natural y enriquecedor: “Con Ludwika fue todo muy fácil, es súper amorosa… sentirte cómodo en el set no hay nada como eso”.
Detrás de esta dinámica actoral está la visión de Simone, quien construyó un espacio de confianza para detonar emociones genuinas. Paleta lo explica así: “Ella toma lo que tú eres para lo que necesita. Ve lo mejor de cada actor, lo magnifica y te lleva a donde quiere sin que lo sientas forzado”.
Más allá de la tensión narrativa, Deseo pone sobre la mesa un tema pocas veces abordado con esta frontalidad: la sexualidad femenina en la madurez. “Las personas no dejamos de sentir en ninguna etapa de nuestra vida, pero el deseo se reprime porque como mujeres decidimos seguir siendo la mamá, el ejemplo, la perfección”, reflexiona Paleta.
La actriz considera que la película puede generar identificación y conversación: “Va a ser un ‘abre ojos’ para muchas mujeres, porque se van a dar cuenta que todas sentimos lo mismo. El deseo está ahí y depende de ti explorarlo”. Y lanza un mensaje directo: “Las mujeres sentimos a los 20, 30, 50, 80 y más”.
Con una narrativa que privilegia la sugerencia sobre lo explícito, Deseo se construye —como define su directora— desde “el arte de la percepción”. La tensión, el ritmo y la cámara trabajan para sumergir al espectador en una experiencia sensorial donde el deseo no solo se observa, sino que se siente.
Así, la película se perfila como una de las apuestas más arriesgadas y sofisticadas del cine reciente: un thriller donde nadie es inocente y donde el peligro no solo acecha, también seduce.