En una escena donde el foco suele estar sobre quien interpreta frente al micrófono, Josh Perales propone cambiar la narrativa: colocar al productor como eje creativo y rostro del proyecto. Con “El Compa Josh Vol. 1”, el músico tapatío abre una nueva etapa en su carrera, una donde la curaduría sonora, las colaboraciones y la fusión de géneros son protagonistas.
“Más que cantante solista es como si el productor fungiera como artista”, explica Perales. “No es necesariamente que yo salga cantando, pero yo soy parte central del proyecto”.
Esta visión no es completamente nueva, pero sí cada vez más visible gracias a figuras internacionales. En ese sentido, Josh reconoce sus influencias: “Va por ahí justo, es como darle la importancia al productor también como creativo y la figura como artista, no nada más como la persona que está sobre el escenario interpretando”.
Un EP construido desde la colaboración
“El Compa Josh Vol. 1” funciona como una especie de laboratorio musical donde convergen distintos talentos y estilos. El EP incluye colaboraciones con Grupo Máximo Grado, Charles Ans, El Arturo, Fátima Domínguez y Mara Valdez, entre otros, y se construye a partir de relaciones que el productor ha cultivado a lo largo de su carrera.
“Decidí integrar todas esas relaciones y contactos que he hecho en la música en un EP donde yo fui como el director creativo”, señala. “Le di pie a esta etapa de artista, pero siendo productor”.
El proceso creativo también responde a una necesidad práctica dentro de la industria: muchas canciones se quedan en pausa dependiendo de los tiempos de cada artista. “Tenemos que esperar hasta que el equipo del artista quiera sacar una canción y uno se queda con muchas guardadas”, comparte. “Entonces fue como: tengo una carpeta con muchas canciones que técnicamente no puedo sacar… y decidí darles salida bajo este concepto”.
Regional mexicano con ADN híbrido
Uno de los mayores aciertos del EP es su propuesta sonora: un regional mexicano que dialoga con el pop, el hip hop y lo urbano sin perder identidad. “No va a ser un regional tradicional porque vengo de un trasfondo de pop, rap, hip hop, urbano”, explica. “Siempre me ha parecido interesante la fusión de diferentes géneros musicales”.
El reto, dice, está en equilibrar esa mezcla sin traicionar la esencia de cada artista: “Fue hacer propuestas sin faltarle el respeto al género ni a la identidad de cada quien. Se dio un EP que suena base regional, pero con toques de rap, hip hop y urbano”.
El reto de cambiar la percepción
Colocar al productor al frente implica también un desafío de comunicación con el público. “El reto más grande es que la gente entienda la importancia del equipo que hay detrás de un artista”, afirma. “Y en este caso, lo creativo o la propuesta artística que viene del productor”.
Aun así, reconoce que el contexto actual juega a su favor: “Como está pasando más seguido ahora, la gente lo empieza a entender un poquito mejor”.
Colaboraciones que nacen de la confianza
Para Perales, trabajar con nombres como Grupo Máximo Grado o Charles Ans no es solo un logro profesional, sino el resultado de vínculos construidos con el tiempo. “Es un privilegio y un honor que estén en este primer EP”, dice. “Con Charles Ans llevo seis años siendo su guitarrista, y a Grupo Máximo Grado los conocí en el estudio donde trabajo. Son relaciones que se dan con el tiempo”.
Lo que sigue: del estudio al escenario
Aunque el proyecto nació en el estudio, el siguiente paso es llevarlo al terreno en vivo. “No he bajado la producción para en vivo, pero sin duda es una de las opciones”, adelanta. “Pueden ser DJ sets o live sessions con los artistas invitados. Hay muchas formas interesantes de hacerlo”.
Además, “El Compa Josh Vol. 1” es solo el inicio de una serie de lanzamientos. El productor ya planea un Vol. 2, pero antes presentará un EP enfocado en hip hop, rap y R&B. “Van a ser EPs cortos basados en un género como eje central y de ahí fusiones”, explica. “Y luego vendrán los volúmenes dos de cada uno”.
Una nueva etapa
Con este proyecto, Josh Perales no solo lanza música: plantea una forma distinta de entender la autoría dentro de la industria. Desde Guadalajara y con su sello REAL53, apuesta por una figura híbrida donde producir también es narrar, dirigir y construir identidad.
“Cada canción cuenta con un video oficial y viene mucha más música”, concluye. “Que estén pendientes porque esto apenas empieza”.