El director mexicano estrena el próximo 23 de julio Los Demonios del Amanecer, una historia de amor, resistencia y juventud que recupera la esencia de El cielo dividido, mientras advierte sobre el avance del conservadurismo y la importancia de seguir contando historias LGBT+ desde la autenticidad.
Después de recorrer festivales nacionales e internacionales, Los Demonios del Amanecer llegará a las salas de cine el próximo 23 de julio, marcando el regreso de Julián Hernández a una historia de amor entre dos jóvenes que buscan abrirse camino en una Ciudad de México tan hostil como esperanzadora. La película sigue a Orlando, un bailarín, y Marco, un estudiante de enfermería, quienes descubren el amor mientras enfrentan las dificultades de construir su futuro.
Durante una charla con Rosa Distrito, el cineasta aseguró que esta nueva producción representa un reencuentro con el espíritu de una de sus películas más emblemáticas.
“Creo que tiene nexos estrechos con El cielo dividido, aquella película de hace 20 años… fue una película que de pronto conectó y le habló mucho a la juventud de aquella época, y creo que afortunadamente le sigue hablando. Ahora esta nueva también responde a una necesidad particular que tenía yo de volver a contar una historia de estas características”.
Un guion escrito hace más de una década que terminó retratando el presente
Aunque la historia fue escrita entre 2012 y 2013, Hernández reconoce que el paso del tiempo terminó jugando a favor de la película. Lo que inicialmente imaginó como una visión aspiracional terminó convirtiéndose en una historia profundamente contemporánea.
El director recordó que el proyecto nació después de que se cancelara la filmación de “Rencor tatuado” (filme que hizo tiempo después) apenas tres semanas antes de iniciar el rodaje, una experiencia que lo dejó devastado.
“Me deprimí muchísimo… pensé: tengo que escribir una película que sea fácil de realizar. En muy pocos días escribí el guion de Los Demonios del Amanecer, buscando precisamente tener una historia accesible”.
Uno de los aspectos que más le sorprendió fue descubrir que muchas de las realidades que había imaginado ya formaban parte del presente cuando finalmente la película pudo estrenarse.
“Fui muy afortunado porque muchas cosas que yo ponía en la película tenían que ver con una expectativa mía, con un deseo de algo que tenía que ocurrir. Cuando finalmente se estrenó (en el FICG en 2024), la gente me decía que era muy actual. Refleja una realidad que ocurre afortunadamente y que ha sido resultado de una batalla de muchos de nosotros.»
“Nuestros derechos están nuevamente en peligro”

Más allá de la historia de amor, Hernández considera que Los Demonios del Amanecer dialoga con el contexto político y social actual, especialmente ante el crecimiento de los discursos conservadores. “Muchos avances, muchos logros que celebrábamos juntos hace muy pocos años, hoy están más en peligro que nunca”.
El realizador recordó una reciente retrospectiva de su obra en Berlín, donde reflexionó sobre el papel que han tenido sus películas dentro del cine queer. “Nos enfrentamos nuevamente a un momento de batalla, porque muchas de las cosas que conseguimos ahora están en peligro”.
La danza, el movimiento y la cámara como un solo personaje
Uno de los sellos más reconocibles del cine de Julián Hernández son sus planos secuencia y la forma en que los cuerpos dialogan con la cámara. Lejos de surgir únicamente por una decisión estética, el director explicó que este lenguaje nació de las limitaciones económicas con las que comenzó a filmar.
“Llegué al plano secuencia un poco por las limitaciones que teníamos. No tenía mucho material y tenía que encontrar la forma de filmar una secuencia idealmente en un solo plano”.
Con el paso del tiempo, esa necesidad terminó convirtiéndose en una identidad visual. “Siempre intento lograr una comunión entre la cámara y los actores. Los personajes y la cámara se mueven todo el tiempo estableciendo una suerte de danza permanente”.
La rabia de una generación
El cineasta también confesó que buena parte de la energía de la película proviene del momento personal que atravesaba cuando escribió el guion. “Ese guion lo escribí cuando estaba muy decepcionado y muy enojado con todo lo que me ocurría”.
Sin embargo, encontró la manera de transformar esa frustración en un motor creativo. “Trato de entender que esa rabia tengo que aprovecharla de manera creativa. Eso fue lo que encontré también en los actores: una necesidad de expresarse, muy propia de la juventud, de conseguir cosas”.
Retratar una identidad real
Desde sus primeras películas, Hernández ha buscado mostrar personajes y realidades alejadas de los estereotipos que durante años dominaron el cine mexicano. “Queríamos tener la oportunidad de vernos reflejados en la pantalla”.
Por ello, explica, sus historias siempre parten de experiencias cercanas. “Cuando tuvimos la oportunidad de hacerlo pensamos que teníamos que contar historias que estuvieran cerca de nosotros, con personajes que tuvieran nuestros mismos anhelos, necesidades, carencias y expectativas”.
El realizador destacó además la importancia de seguir incorporando personajes trans y otras disidencias dentro de sus relatos. “En todas mis películas hay el retrato de una disidencia. Es algo que nos resulta muy interesante, importante y necesario”.
La Ciudad de México también protagoniza la historia
Como ocurre en buena parte de su filmografía, la capital mexicana vuelve a convertirse en un personaje más dentro de Los Demonios del Amanecer. “Yo adoro esta ciudad. Siempre intento regresar a lugares que conozco y descubrir nuevas calles donde pienso: ‘Aquí podría filmar tal cosa’”.
Para Hernández, la ciudad refleja las mismas contradicciones que viven sus protagonistas. “La Ciudad de México es solidaria, es agresiva, te expulsa, pero te recibe; es amorosa, pero a veces te odia. Por eso siempre la he considerado un personaje más”.
Luis Vegas, complicidad creativa
El director también habló sobre la relación artística que ha construido con el actor venezolano Luis Vegas, protagonista de Los Demonios del Amanecer, con quien ya prepara nuevos proyectos. “Nos entendemos mucho. Todo lo que se me ocurre siempre pienso en algo para él”.
Incluso adelantó que el actor encabezará dos nuevas producciones. “Después de esta película tengo otros dos proyectos en los que él sigue siendo el protagonista y espero que la vida nos dé oportunidad de hacerlos”.
Mientras concluye la postproducción de Mañana cuando amanezca, Hernández espera que el público acompañe el estreno comercial de Los Demonios del Amanecer, una película que, desde la intimidad de una historia de amor, reivindica la diversidad, la juventud y la necesidad de seguir defendiendo los derechos conquistados.