Mi primer Cubo de la Verdad

El impacto que puedes provocar siendo vegano tiene muchas ramas. Puedes ser un vegano que indirectamente enseña a sus familiares y amigos sobre el tema o puedes ser aquel que decide cambiar el mundo de manera activa y haciendo mucho ruido.

La semana pasada decidí asistir a uno de los llamados Cubos de la Verdad de la organización Anonymous for The Voiceless México, en este caso Guadalajara, y experimentar cómo funciona el impacto a gran escala. Fue una experiencia única.

Te platico en qué consiste: se llaman así porque los activistas, usando máscaras de Anonymous, se ponen de espaldas unos con otros formando cubos y sosteniendo computadoras o tabletas en las que se reproducen constantemente videos muy gráficos de cómo torturan y matan a los animales en las granjas para que nosotros podamos tenerlos en nuestra mesa.

En lo que estos videos son reproducidos otros activistas interactúan con aquellos espectadores que se vean interesados en saber más acerca del tema, aquellos que se vean más consternados con esas reproducciones y así intentar cambiar su manera de pensar y, en el mejor de los escenarios, lograr que se vuelva vegano.

Mi trabajo fue ser parte del cubo mostrando las imágenes. Me presenté vestida de negro, porté mi máscara con orgullo y me paré ahí, frente a toda la gente en época decembrina en plena Plaza Tapatía de Guadalajara, sin moverme, sin hablar, sin dirigirme al espectador, solamente mostrando los videos de la tortura de cerdos, gallinas, vacas, todos los animales que llegan a nuestra mesa en distintos platillos navideños (o de cualquier época, realmente).

Uno pensaría que no es gran cosa, pero qué equivocación.

En primera, está el panorama y desafío personal. Debes tener la mente fría, estable y paciente. Si no estás preparado, cualquier persona va a lograr que reacciones y ese no es el objetivo. Desde aquellos que pasan de frente y al ver los videos se ríen llamándote “ridícula” o los otros que gritan: “Qué rica vaca, sí me la comería”, que te dan ganas de golpearlos ahí mismo. Pero respiras… y no lo haces.

También están los opuestos. Aquellos que ves cómo lloran, niños que preguntan qué está sucediendo y si eso es lo que sufren todos los animales y porqué. Mujeres que se voltean cada que un carnicero corta el cuello de una vaca o al escuchar los chillidos de un cerdo cuando lo pican o electrocutan.

El impacto visual es una parte esencial del activismo y muchos no lo saben.

Yo terminé muerta. Los brazos me temblaban por sostener por horas la computadora que les mostraba las imágenes sangrientas en cada video tortuoso, pero también mentalmente uno debe hacer un trabajo profundo para no volverse loco, para no llorar, para calmar las ganas de gritarle a la gente: “por favor, no te burles, ten compasión, no los comas”.

Definitivamente mis esperanzas están puestas en las nuevas generaciones. Podemos hacer que nuestros niños empiecen a amar a todos los animales por igual. Podemos salvar esa parte de ellos que la mayoría de nosotros hemos perdido.
Salud, por una niñez libre de maltrato animal.

SERVICIO

Si quieres ser parte del cambio, de la solución y participar activamente, o simplemente conocer más sobre esta lucha. Acércate por Facebook al grupo AV: Guadalajara México o a Igualdad Animal México.

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Fer Rangel

Periodista y feminista. Chilanga de nacimiento, pero tapatía desde mucho tiempo atrás. Feminista y vegana.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 10 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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