El pasado 24 de julio se estrenó en cines “No nos moverán”, la muy bien recibida y premiada película dirigida por Pierre Saint Martin Castellanos que, con 15 nominaciones a los Premios Ariel, se ha convertido en una de las producciones más comentadas del año.
Entre esas nominaciones destaca la de Mejor Coactuación Femenina para la actriz argentina Agustina Quinci, quien interpreta a “Lucía”, un personaje que según se describe: encarna el choque generacional frente al dolor heredado y que aporta una sensibilidad compleja y una fuerza silenciosa a la historia.
Ambientada en blanco y negro, la cinta retrata la obsesiva búsqueda de justicia de “Socorro” (Luisa Huertas), una abogada de 67 años que medio siglo después de la Masacre de Tlatelolco decide enfrentar al hombre que mató a su hermano en 1968. Ganadora de premios en Guadalajara, Toulouse y Virginia, la película ha sido celebrada por su capacidad de combinar humor negro con una profunda reflexión sobre la memoria y el trauma histórico.
Quinci recuerda que su llegada al proyecto fue fruto de una larga travesía: “Fue muy largo el proceso de casting. Llegué por una convocatoria que puso el actor y director de casting Luis Maya en sus redes. Y luego… al mes de que me avisaron (que quedó) ya empezamos a filmar”. La actriz describe que desde los ensayos con Luisa Huertas y otros compañeros “todo fluyó súper bien… sentíamos que estábamos haciendo algo muy lindo, una muy linda película desde el guion”.
Su personaje, “Lucía”, es la nuera de Socorro y pareja de “Jorge” (Pedro Hernández). La relación entre ellos es tensa: “Él no quiere trabajar y ella mantiene todo… pero con Socorro tiene una relación muy bonita, aspecto que están destacando bastante las críticas, esto de la relación nuera-suegra, mostrado desde un lugar positivo”. Además, “Lucía” se involucra en el plan de venganza de la protagonista, un plan que Quinci define como “absurdo” pero que permite que la comedia emerja desde los vínculos entre los personajes.
La actriz confiesa que una de las escenas más memorables para ella fue una con Luisa Huertas: “Creo que lo más bonito que me toca actuar fue una escena con Luisa donde a los personajes se les ve muy cómplices y en una situación muy íntima, de conversación muy profunda”.
Para Quinci, proyectos como “No nos moverán” representan lo que siempre buscó al llegar a México hace una década: “Mi sueño como actriz es este cine que estoy haciendo ahora. Proyectos que dejan algo en el corazón”.
Uno de los elementos más distintivos de la película es su fotografía en blanco y negro, a cargo de César Gutiérrez. Según Quinci, esta elección estética tiene un sentido narrativo profundo: “Tiene que ver con que la protagonista vive en el pasado emocionalmente… usa teléfono de línea, sus ropas… se nota mucho eso. La foto es clave en ese sentido”.
También destaca que, pese a lo que algunos puedan pensar, el blanco y negro no ha ahuyentado al público joven: “Ganamos en Francia el premio del jurado joven, y eso fue un regalazo… porque la historia de una señora de 70 años en blanco y negro no es lo que uno imagina, que atrape a la juventud, pero sí lo ha hecho”.
Sobre la nominación al Ariel, Quinci se muestra emocionada: “Es la segunda, la primera fue por La camarista en 2019… estoy feliz. Como argentina en México… migrar, estar lejos de la familia, llegar a una industria desconocida… haber hecho este cambio y de repente tener una segunda nominación en el Ariel, me siento orgullosa de la carrera que vengo haciendo”. Y subraya que el verdadero regalo está en participar en proyectos de calidad: “La nominación viene de haber estado en proyectos lindos… que empezaron muy chiquitos y a los que hasta ahora les ha ido muy bien”.
Actualmente, la actriz se prepara para filmar una nueva película con el cineasta Iván Löwenberg, con quien ya trabajó en “No quiero hacer polvo”. Este próximo proyecto le entusiasma especialmente porque le permitirá explorar un personaje distinto: “Voy a poder trabajar otra vez el acento… me pone en otro lugar, me entusiasma, me va a dar material para mostrar otra faceta… abrir el espectro para que no me estereotipen en el personaje de argentina”.
De cara a la ceremonia del 20 de septiembre en Puerto Vallarta, Quinci se muestra entusiasmada de compartir la celebración con gran parte del equipo de la película: “Al ser 15 nominaciones nos vamos todos… va a estar muy divertido, será como ponerle la cereza al pastel después de todo el proceso”. Más allá del premio, la actriz ya se siente ganadora: “Es una validación de mis pares… una caricia de la gente que está en la industria y a la que admiro”.
“No nos moverán” no solo ha consolidado a Agustina Quinci como una de las actrices más sensibles y consistentes del cine contemporáneo en México, sino que también ha demostrado que las historias con raíces profundas, contadas con humor y sensibilidad, pueden trascender generaciones y geografías. Como ella misma concluye: “La gente sale muy conmovida… y eso, más que cualquier premio, es lo que me llena el corazón”.