La actriz mexicana Karyme Lozano celebra el estreno de “Oxidado”, cinta que llegó a salas seleccionadas del país este jueves 26 de marzo y que representa una apuesta íntima, emotiva y profundamente humana dentro del cine nacional. La película, una coproducción entre México y Canadá, fue filmada en Guadalajara con talento mayoritariamente jalisciense, tanto frente como detrás de cámaras.
Dirigida por Hugo Carrillo y distribuida por Lylu Films, “Oxidado” cuenta con un elenco conformado por Frank Rodríguez, Rodrigo Murray, Hania de la Vega y la propia Lozano.
Para Karyme, el proyecto representa mucho más que una película: es una declaración de amor al cine local. “Me siento muy feliz, la vi en la premier y está muy bien hecha, está muy bonita. Me siento muy orgullosa de todo el equipo detrás y delante de cámaras”, compartió en entrevista con Rosa Distrito.
La actriz destacó el impulso creativo que existe en Jalisco: “Se filmó en Guadalajara y donde se están haciendo producciones muy padres, hay mucho talento, muchas ganas de crear y de apoyar”.
Incluso, adelantó que su vínculo con la industria local continuará creciendo: “Ya voy a hacer otra película en mayo allá y también estoy escribiendo un guion que quiero producir en Guadalajara”.
Una historia marcada por el COVID y la familia
“Oxidado” narra la historia de un hombre al borde de perderlo todo mientras su familia enfrenta la incertidumbre en Nueva York durante la pandemia. Aunque no fue filmada en ese periodo, la cinta logra capturar la atmósfera emocional de aquellos días.
“Se desarrolla en la época de COVID y se siente ese encierro, esa angustia que todos vivimos”, explicó la actriz.
La película aborda temas como la enfermedad, la crisis económica, la explotación laboral y la desintegración emocional, pero también la resiliencia: “Habla de la familia, de cómo en las buenas y en las malas somos los que salimos adelante, desde la unión, y los valores”.
Uno de los momentos más impactantes gira en torno a la enfermedad del hijo de los protagonistas: “Nuestro hijo se enferma de COVID y está a punto de morir, esa angustia se transmite muy fuerte”.
“Triana”: un homenaje a la mujer resiliente
En “Oxidado”, Lozano interpreta a “Triana”, una mujer fuerte que sostiene a su familia en medio del caos. La actriz define este papel como uno de los más significativos de su carrera. “Se lo dedico a todas esas mamás, esposas y mujeres luchonas… que por fuera somos un roble aunque por dentro nos podamos quebrar”.
El proceso de construcción del personaje fue profundamente emocional, basado en una historia real: “Es una persona que existe, platicamos mucho, hubo trabajo de mesa. Es una mujer fuerte, pero sensible”. La historia está basada en las anécdotas de vida del director.
Además, elogió la dirección de Carrillo por priorizar el trabajo actoral: “Antes de filmar nos ponía cara a cara, ‘véanse a los ojos, siéntanse’… eso se ve en la película, todo está en los ojos, en el alma”.
Cine pequeño, impacto grande
Lejos de las grandes producciones, “Oxidado” apuesta por una narrativa íntima que conecta directamente con el espectador. “Es una película sin pretensiones… pequeña, pero hecha con el corazón. De esas que conectan y te dejan algo para siempre”, afirmó Lozano.
La respuesta del público en su estreno fue contundente: “Había gente que nos abrazaba llorando al final, porque son temas reales, cosas que mucha gente vivió”.
Una actriz guiada por el mensaje
Con más de 30 años de trayectoria, Lozano asegura que elige sus proyectos a partir de los valores que transmiten. “No me importa si es una película, una serie o teatro, pero sí soy cuidadosa con el mensaje”, explicó.
Incluso, fue tajante al rechazar contenidos que glorifiquen la violencia: “No voy a hacer algo que glorifique a seres que hacen daño, no pienso contribuir a eso”.
En paralelo, la actriz lanzó su podcast “Efecto Girasol”, enfocado en historias de resiliencia: “Quise crear un espacio de luz, de esperanza… para que la gente sepa que no está sola”.
“Oxidado” ya se encuentra en cartelera en salas seleccionadas del país, consolidándose como una propuesta honesta dentro del cine mexicano contemporáneo, donde las emociones —más que los efectos— son las verdaderas protagonistas.