¿Por qué la tercera temporada de “La casa de papel” es la mejor que las anteriores?

No quiero parecer petulante, pero “La casa de papel” me había parecido sobrevalorada hasta que vi su tercera temporada y comprendí el éxito que tiene. Generalmente cuando una serie de televisión me seduce, la consumo de inmediato, sino, la comienzo a ver de vez en cuando hasta que pierdo el interés y eso me pasó al principio con este proyecto de Netflix.

Imagen de Netflix.

La primera entrega la consumí hace como cinco meses, en una semana la vi y me quedó un buen sabor de boca, pero no representó para mí ese idilio que mis compañeros de medios o el público en general le profesaban, me parecía que le faltaba un poco de más arrogancia, el personaje mejor definido hasta entonces era “Berlín” (Pedro Alonso), uno de los mejores papeles del proyecto.

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La urgencia de ver la segunda temporada me llegó porque ya se había estrenado la tercera y necesitaba ponerme a tono, primero para ver si ya lograba cautivarme de una vez por todas y después, claro está, para externar mi crítica. La entrega dos me pareció a un más difícil de digerir que la primera, y no porque no sea atractiva, pero es que las situaciones al interior de la casa de la moneda me parece que se daban muy forzadas y no podía entender la ingenuidad de “Raquel Murillo” (Itziar Ituño) para descifrar el caso, entiendo que es una ficción, pero vamos, ¡es policía!

Pero la entrega número tres me enganchó por completo, me la consumí en un solo día y a continuación les expongo en 5 razones del porqué es la mejor temporada hasta ahora.

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1.- El matriarcado toma el poder. Los personajes femeninos adquieren gran relevancia. Nairobi (Alba Flores) nos regaló los momentos más dramáticos de la temporada, la empatía que sentimos por ella es tal, que en contra punto odiamos –al menos yo– a “Tokio” (Úrsula Corberó) cuya impulsividad la mete a ella y a sus amigos en muchos problemas, pero bueno, sin ella no habría tampoco tela de donde cortar para que los guionistas desarrollen la trama.

Imagen de Netflix.

Me pareció soberbia la incorporación de Najwa Nimri como la detective “Alicia”, de sangre fría, analítica y seductora, un choque sociocultural con la imagen que tenemos de una mujer embarazada, pero es que ser mamá no te impide ser una hija de la chingada, y ésta lo representa espectacularmente.

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2.- Se habla de diversidad sexual. Constantemente la trama pone sobre la mesa el feminismo versus la misoginia, esencialmente con “Palermo” (Rodrigo de la Serna), quien interpreta a un homosexual bastante machista, una de las mejores escenas es la que se da entre él y Nairobi –la matriarca de la historia– hablando de amor y sexo.

Es interesante cómo historias como esta abordan la diversidad sexual de manera tan natural, me gusta saber que mucho del público que ve esta serie es heterosexual y está viendo que personajes que son heteronormados como “Palermo” y “Helsiniki” (Darko Peric) no temen a demostrar sus deseos sexuales.

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3.- La manufactura. Obviamente que a raíz del éxito de la trama, la manufactura con la que está realizada, crece, y se nota en los detalles de filmación y producción, es un agasajo visual ver la serie y darte cuenta que España está siendo precursora de algunos de los mejores contenidos que tiene Netflix.

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4.- Más arriesgada. La acción en “La casa de papel” nunca ha sido un problema, pero esta vez el dinamismo que tiene, la hace aún mejor, esto se debe a la edición de la serie, que nos permite disfrutar a placer las secuencias de balazos y persecuciones. Eso es también en gran medida a que los actores están más que entregados a sus personajes, se han mimetizado en ellos y esto le da un nivel más rotundo y consistente a este proyecto de Netflix.

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5.- Suspenso total. No pude dormir dos días pensando en qué prosigue para la serie, tuvo un final tan adrenalínico que la vara ha quedado muy alta para la cuarta entrega, el suspenso fue un factor determinante en el hilo conductor de esta tercera entrega, que reitero, es la mejor hasta ahora de “La casa de papel”.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Quiero ser como Carrie Bradshaw.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 10 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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