Guadalajara se convirtió en la primera parada mexicana de la nueva gira de Rosalía, LUX Tour, con una doble fecha en la Arena VFG. Llegar a la cita el pasado sábado 15 de agosto fue toda una odisea debido al intenso tráfico habitual de la zona, pero valió completamente la pena para presenciar a la artista catalana en su máximo esplendor.
El ambiente a las afueras del recinto parecía una verdadera congregación religiosa. El público se vistió de manera “divina” y ad hoc para la ocasión, inspirándose en la estética celestial de la portada del disco, donde Rosalía evoca la figura de una monja o una divinidad contemporánea. Chavas, chavos y chaves de todas las edades lucieron vestimentas muy trabajadas que convirtieron la entrada en una previa bastante divertida.
Alrededor de las 21:05 horas dio inicio un espectáculo de dos horas perfectamente estructurado, donde se conjugaron las bellas artes —la danza, el performance, la plástica y la pintura— con la cultura pop, entrelazando acordes orquestales con hip hop, ritmos contemporáneos y sonidos duros europeos, cantando en varios idiomas.
El repertorio del show se dividió en actos conceptuales bien marcados:
Overture & Acto 1: Arrancó con una propuesta muy estética de danza clásica y ballet con temas como “Sexo, Violencia y Llantas” + “Reliquia”, “Porcelana”, “Divinize” y “Mio Cristo Piange Diamanti”.
Acto 2: Un bloque de pura energía donde sonaron temas intensos como “Berghain”, seguidos de la fuerza latina de “SAOKO”, “LA FAMA”, “LA COMBI VERSACE” y “De Madrugá”.
Acto 3 (El Confesionario): Un momento místico que inició con “El Redentor” y la versión de “Can’t Take My Eyes Off You”. Aquí tuvo lugar el momento más comentado y divertido de la noche: el «Confesionario» previo a interpretar “La Perla”.
En esta dinámica, Rosalía subió al escenario a la estrella del regaettpon mexa y creadora de contenido: Yeri Mua. A modo de confesión con una sacerdotisa (Rosalía), Yeri le compartió que tuvo una relación muy tóxica con el hombre que le enseñó a cantar; él le era infiel recurrentemente y, como revancha, ella también le pagó con la misma moneda.
Entre discusiones, celos y peleas de ir y venir, Yeri confesó entre risas que le aventó el celular por la ventana y hasta le ponchó las llantas de su coche con un cuchillo. Tanto Rosalía como el público y la propia Yeri tomaron la historia con humor y filosofía, pues son situaciones reales que le pasan a cualquiera. El acto cerró con “Sauvignon Blanc” y “La Yugular”.
Intermezzo & Acto 4: Tras un breve respiro con “Dios Es Un Stalker”, “Rumba del Perdón” y “CUUUUuuuuuute”, llegó el gran cierre festivo donde retumbaron con “BIZCOCHITO”, “DESPECHÁ”, “Novia Robot”, “Focu’Ranni” y “Magnolias”.
Al sentir la calurosa ovación del público tapatío, Rosalía se conmovió casi hasta las lágrimas. Recordó con emoción que no pisaba tierras tapatías desde hace cuatro años, cuando se presentó en el Auditorio Telmex durante 2022 con el Motomami World Tour, y celebró el reencontrarse con su gente brindando con un caballito de tequila sobre el escenario.
Rosalía demostró por qué es una de las figuras más vanguardistas de la música actual, entregando una propuesta artística arriesgada, emotiva y muy cercana a sus fans en su primera noche en la Perla Tapatía.