La cuarta temporada de Rosario Tijeras llegó primero a Netflix y ahora se transmite por TV Azteca, manteniendo a la audiencia mexicana y latinoamericana enganchada con la historia de la guerrera interpretada por Bárbara de Regil. En esta entrega, una de las incorporaciones más comentadas ha sido la de Samantha Acuña como “Rubí”, la hija de Rosario, un personaje que divide opiniones y despierta pasiones.
En entrevista, Acuña adelantó que el fenómeno televisivo ya prepara su siguiente capítulo: “Ya estamos grabando la quinta temporada, todavía de fechas no se sabe nada, pero ya la estamos grabando, entonces ya es un avance”, dijo entusiasmada.
La actriz reconoce que la recepción de “Rubí” ha sido intensa, pues el público no siempre aprueba las decisiones del personaje. “Ay, pues es querido y es odiado. Toma decisiones que justo la gente dice, bueno… ¿qué le pasa? Mi mamá me hablaba y me decía, ‘ya me cae muy mal Rubí, ya no sé qué hacer con ella’”, compartió entre risas.
Para Acuña, descubrir la magnitud del proyecto ha sido revelador: “Creo que yo no me había dado cuenta de lo grande que es el proyecto de Rosario Tijeras hasta que salió al aire y me di cuenta del fandom que tiene. Es una locura la gente, cómo después de cuatro o cinco años de la tercera temporada, toda esa gente sigue y estaba tan emocionada de esta cuarta”.
Una historia con todos los matices
Parte del éxito, asegura la actriz, está en la diversidad de tonos que ofrece la serie. “Tenemos la fortuna de poder hacer un proyecto que tiene todo: abarca acción, drama, comedia, lo romántico. Yo creo que a la gente justo le gusta tanto justo por eso”.
Ese abanico de emociones, señala, es lo que hace que el público no suelte los capítulos. “Me das todo: lo romántico, el amor, la muerte, la venganza, el dolor… emociones por las que pasa cualquier ser humano, y todo en un solo proyecto, pues qué maravilla”.
Aunque “Rubí” es hija de la protagonista, Acuña subraya que su personaje no podía ser un reflejo de Rosario. “Rubí no puede ser Rosario, no puede ser igual ni de la misma forma porque humanamente no somos iguales. Tenemos gustos diferentes, dolores diferentes, y tenía que verse en pantalla eso”.
Para ella, parte del atractivo de “Rubí” está en su humanidad: “Es una adolescente que está tratando de entenderse y en este proceso está su mamá, que para todos es una heroína, pero para Rubí no lo ha sido. Eso me parece sumamente humano”.
El vínculo con Bárbara de Regil
La construcción de la relación madre-hija en pantalla ha sido posible gracias a la complicidad fuera de cámaras entre ambas actrices. “Con Bárbara ha sido una cosa muy loca. Siempre fue muy abierta a platicar conmigo, a darme su punto de vista. Al final, si alguien conoce lo que es Rosario Tijeras, es Bárbara. Y con el tiempo fuimos teniendo conexión también fuera de ficción, y eso se refleja en pantalla”.
La intensidad de la serie no solo se limita a lo emocional. La actriz confesó que para la quinta temporada tuvo que reforzar su preparación física: “Sí tuve que tomar un poco más de medidas con respecto a lo físico, sobre todo para verme más fuerte, para entender algunas peleas. Bárbara tiene muchísimas, de repente yo tengo una que otra, pero tenía que estar a la altura”.
Eso implicó disciplina adicional: “Requiere dietas, ejercicio, clases de kickboxing… no porque la producción lo pida, sino porque como actriz tengo que llevar el físico, además de lo emocional, a donde tiene que estar”.
Entre la televisión y el cine independiente
Mientras se concentra en Rosario Tijeras 5, Samantha Acuña también celebra que uno de sus proyectos de cine independiente verá la luz en festivales internacionales, se trata de Kokoro Corazón de Ciudad, ópera prima de Mauricio Medina Elizondo donde también participa el actor Joshua Okamoto. “Kokoro significa corazón, y es una película maravillosa porque el cine independiente es del corazón para el corazón. La grabamos hace tres años, es la primera vez que estoy en un proyecto independiente que se va a festivales y me emociona mucho”, reveló.
La actriz también adelantó que tiene en puerta una película de terror: “Ya está terminada, solo falta que salga a la luz. Es la primera vez que hago terror y qué maravilla es hacerlo”.
Hoy, Samantha Acuña vive un momento de consolidación en su carrera. De Control Z a Rosario Tijeras, ha recorrido un camino que la coloca en el radar de la industria y del público. Y aunque “Rubí” divide opiniones, lo cierto es que su interpretación ha aportado frescura y complejidad a una de las franquicias mexicanas más exitosas de los últimos años. “Yo creo que caí en blandito porque fui muy contenida, muy guiada y eso se puede ver en pantalla”, finalizó la actriz.