Santita y Futuro Desierto: Harding Junior, entre la ciencia ficción y la migración

Con dos estrenos prácticamente consecutivos en Netflix, Harding Junior vive uno de los momentos más importantes de su carrera. El actor haitiano que creció en México y que es poliglota, celebra la llegada de “Santita” y “Futuro Desierto”, dos producciones completamente distintas que le permitieron explorar universos narrativos opuestos, pero unidos por una misma premisa: personajes enfrentados a sus propios miedos.

Con una trayectoria que incluye proyectos para Apple TV+, MGM+, Paramount+, Netflix, Televisa y Telemundo, Harding reconoce que el mayor desafío para un actor no siempre es conseguir trabajo, sino ver que los proyectos finalmente lleguen a la pantalla.

“Parte de las cosas que los actores sufrimos o padecemos no es nada más no trabajar o estar buscando pegar en un casting. También es que se creen los proyectos. Yo tuve la fortuna de que dos muy buenos proyectos que hice llegaran a una plataforma tan grande en un mes de diferencia”, comparte.

El actor confiesa que la respuesta del público ha sido uno de los aspectos más gratificantes de esta etapa. “La verdad es que estoy bastante contento de seguir dando el proceso y los fans están respondiendo bastante bien también”, señala.

Una apuesta de ciencia ficción hecha en México

Aunque “Santita” fue la primera serie en estrenarse, Harding filmó antes “Futuro Desierto”, la nueva miniserie de la directora Lucía Puenzo que plantea una historia distópica donde androides prácticamente indistinguibles de los seres humanos conviven con la población en Chiapas.

Desde que leyó el proyecto quedó cautivado por la propuesta. “Desde que me llegó la escena dije: ‘Sí’. Vamos a hacer una serie de ciencia ficción en México. No lo podía creer. Toda la historia gira en torno a los androides, a la inteligencia artificial y a nuestra relación con ella”, recuerda.

Para Harding, uno de los mayores atractivos fue ver cómo una producción mexicana se atrevía a abordar un género que suele asociarse con Hollywood. “Ese tipo de películas o series normalmente las ves en Estados Unidos o en Europa. Me sorprendió mucho que se produjera una serie de ciencia ficción en México”, afirma.

Interpretando a “Roy”, un hombre que forma parte de una comunidad impactada por la llegada de androides, el actor se sumergió en una investigación profunda sobre inteligencia artificial y sus implicaciones sociales.

“Me llevó a investigar más sobre la IA, cómo está evolucionando y cómo está creciendo. También me di cuenta de todo el trabajo que hizo el equipo de producción y de dirección. Todo el guion está bien cimentado, está muy sólido, basándose en hechos reales que están sucediendo y que probablemente sucederán en un futuro no tan lejano”, explica.

“Pascal”, un retrato humano de la migración haitiana

En contraste, “Santita” le permitió conectar directamente con sus raíces. En la serie protagonizada por Paulina Dávila y Gael García Bernal, Harding interpreta a “Pascal”, un inmigrante haitiano que intenta construir una vida mejor junto a su familia en México.

La experiencia tuvo un significado especial porque el personaje habla criollo haitiano, la lengua materna del actor. “Fue descubrir que estaba invitado a una serie que hablaba un poco de la historia de los inmigrantes haitianos en México. Todo lo que están pasando, su trayectoria y los problemas que atraviesan para poder tener una mejor vida”, comenta.

A través de “Pascal”, Harding encontró la oportunidad de unir dos identidades que han marcado su vida. “Poder tocar mi parte haitiana con mi parte mexicana, mezclar esas dos culturas, fue algo muy importante para mí”, afirma.

El personaje enfrenta obstáculos relacionados con la integración cultural, la estabilidad familiar y la incertidumbre de comenzar desde cero en un nuevo país.

“Pascal tiene otro tipo de construcción política, otro tipo de inseguridad y otro tipo de miedos. Tiene que sacar adelante a su familia, incorporarse a una nueva cultura, a nuevos sistemas políticos”, explica.

El desafío de entrar y salir de los personajes

Aunque “Roy” y “Pascal” habitan mundos completamente distintos, Harding encuentra un punto de conexión entre ambos: la vulnerabilidad humana. “Son dos personas diferentes, pero con miedos e inseguridades”, resume.

Para el actor, asumir personajes complejos es precisamente lo que más disfruta de su profesión. “Entre más difícil sea el personaje, entre más retos emocionales, físicos y mentales me invite a enfrentar, mejor para mí”, asegura.

Quien se define como una persona competitiva desde niño, encuentra motivación en desafiar constantemente sus propios límites. “Me gusta apostar y llegar hasta mis límites. Cuando me encuentro con proyectos que me exigen salir de mi zona de confort emocional, mental y física, me emociona mucho”, dice.

Sin embargo, reconoce que existe una parte poco visible del oficio: abandonar al personaje una vez terminada la jornada. “No nada más es entrar en el personaje, también es salir del personaje. Volver a mí. Eso es un reto del que no se habla mucho. Meterte de lleno a una escena y luego volver a tu casa, a tu familia y a tus amigos como si no pasara nada”, reflexiona.

Los proyectos que vienen

Mientras disfruta del estreno de sus series en Netflix, Harding mantiene la mirada puesta en el futuro. De los ocho proyectos que tenía pendientes de estreno, todavía quedan varios por llegar al público.

Entre ellos destaca “La hija de Castro”, película inspirada en la historia de Alina Fernández, hija de Fidel Castro, así como diversas producciones independientes mexicanas que aún permanecen bajo reserva. “Tenemos por ahí un par de películas y otros proyectos independientes muy originales que también me exigen mucho de mí como actor”, adelanta.

Actualmente, Harding se encuentra trabajando en Nueva York y continúa realizando castings para nuevas producciones. De hecho, considera que esa es la parte más dura de la profesión. “Me atrevo incluso a decirte que nuestro trabajo más duro como actores es buscar trabajo. Hacer castings, construir personajes para una prueba y luego olvidarte de ellos”, comenta.

Y añade: “Muchas veces el enamoramiento de un personaje empieza desde el casting. Cuando no lo consigues, tienes que desprenderte de él. Ese también es un reto emocional muy difícil”, finaliza.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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