Después de una sólida trayectoria detrás de cámaras, realizando videos musicales para artistas como Lady Gaga, JoJo, Brooke Candy, La Lupita y Lila Downs, Zeon da un paso definitivo al frente con el lanzamiento de “2.0”, su álbum debut. Un proyecto que no solo consolida su evolución musical, sino que también reafirma su identidad como creador integral dentro del pop alternativo.
El disco, que llega tras el EP “Damage Control”, representa una transformación sonora clara: “son 12 canciones del género alt pop, dark pop y un poco de rock alternativo”, explica el artista, quien se declara “súper emocionado porque ando lanzando mi primer álbum que se llama 2.0”.
Lejos de una estrategia convencional, Zeon construyó este álbum de manera orgánica, publicando sencillos de forma constante durante meses: “he estado publicando una canción nueva cada 2 meses, poco a poco completando el conjunto de estos tracks que forman el álbum”. Este proceso no solo le permitió mantener una conexión constante con su audiencia, sino también desarrollar un universo conceptual más amplio.
Un pop más accesible, sin perder la oscuridad
Si bien “Damage Control” lo posicionó dentro del dark pop, “2.0” amplía su espectro hacia un sonido más cercano al mainstream, sin perder su esencia: “es un sonido un poco más mainstream pop, diría yo, o sea, sigue teniendo esa vibra dark pop… pero ahora voy a diferentes temas”.
Entre esos temas destacan la obsesión, la devoción, el desamor, la confianza y los nuevos comienzos. Todo ello bajo un hilo conductor claro: la reconstrucción personal. “El disco en general es justo sobre reinventar, reconstruir tu identidad… la mejor manera de hacerlo es aceptando tanto las partes más brillantes como las más oscuras de ti mismo”, afirma.
Cada canción, un universo visual propio
Uno de los elementos distintivos del proyecto es su propuesta audiovisual. A diferencia de muchos lanzamientos, Zeon apostó por crear un video para cada canción, dotando a cada track de identidad propia.
“En vez de hacer dos o tres videos… he estado haciendo un video para cada canción, cada una tiene su propio concepto, idea o personaje”, detalla. Ejemplos de ello son “Blood Enemy”, con una estética inquietante y un personaje de mandíbula metálica en un entorno boscoso, o “Affection”, donde explora una imagen más lúdica con elementos como zapatos de payaso.
Esta visión responde a su formación como realizador y a su necesidad de control creativo: “yo en realidad me encargo de producir, componer e interpretar las canciones. También hago los videos de música”.
Independencia creativa como motor
Con más de 15 años de experiencia en la industria del entretenimiento, Zeon ha transitado de trabajar para otros artistas a construir su propio proyecto desde cero. “Para poder tener yo libertad creativa fue como… ¿qué es lo que necesito hacer? Pues hacer mi propia música”, comparte.
Autodidacta en su formación musical, el artista recuerda sus inicios en Los Ángeles como un proceso de disciplina personal: “pasaba horas en mi coche… practicando cómo cantar, cómo escribir, cómo componer música, cómo producir, todo lo he aprendido por mi cuenta”.
Esa independencia se refleja también en su forma de trabajo colaborativa, donde privilegia la comunicación clara con su equipo: “para mí siempre es muy importante que cada canción tenga un objetivo muy específico… se trata de conectar con otra persona y hacerla sentir algo”.
“2.0”: el inicio de una nueva etapa
El lanzamiento del álbum, acompañado del estreno del tema “Cry”, marca el cierre de un ciclo creativo, pero también el inicio de otro. “esto es apenas el primero de muchos discos que quiero hacer”, adelanta.
De hecho, el artista ya trabaja en su siguiente material, mientras continúa expandiendo su propuesta con nuevos visuales, colaboraciones y posibles feats: “para mí es continuar… seguir sacando más canciones”.
Con más de un millón de reproducciones acumuladas en plataformas digitales y una audiencia en crecimiento global, Zeon apuesta por un pop que desafía etiquetas. Su mensaje es claro: “no hay una sola forma de hacer pop… lo más interesante está en lo que es un poco más alternativo o diferente”.
Y en esa diferencia, encuentra su mayor fortaleza: la capacidad de conectar. “espero que puedan encontrarse identificados con las letras… para mí eso es lo más importante, que al final les pueda hacer sentir algo”, concluye.