Luego de convertirse en la primera eliminada de la tercera temporada de La Casa de los Famosos México, la actriz Olivia Collins conversó con Wendy Guevara y Ricardo Margaleff sobre su experiencia en el reality. Con la cabeza en alto, Olivia aseguró que se va «feliz y orgullosa» por haber vencido sus miedos y haber mostrado su verdadera esencia ante el público.
“Yo no soy tan divertida, tan elocuente como muchos de ahí, pero lo intenté. Soy la mamá de Olivia, la abuela de Javi, una mujer tímida que se atrevió a entrar a un lugar ruidoso, caótico y lleno de personalidades muy fuertes. Y lo hice”, expresó con sinceridad.
Durante la conversación, Collins dejó claro que su paso por la casa fue un ejercicio de valentía personal: “Me negaba muchísimo a entrar porque pensaba que no podía, pero sí pude. Vencí mi timidez, mis TOC, mis inseguridades. Me enorgullece lo que logré”.
La actriz también reconoció que no buscó protagonismo ni estrategias, sino que decidió mostrarse tal cual es: “Fui Olivia De La Orta, la que disfruta su soledad, su espacio, su almohada… y que aprendió muchísimo de los jóvenes que compartieron con ella”.
Uno de los temas más comentados fue su relación tensa con Ninel Conde. Al respecto, Olivia fue tajante al decir que es una mujer frontal y le gusta hablar las cosas de manera directa. Hubo roces, sí, pero siempre con claridad.
Sobre sus favoritos para llegar a la final, Collins no dudó en mencionar a Abelito como su máximo candidato, aunque también ve con fuerza a Dalílah y a Facundo.
Por otro lado, en la misma gala de eliminación, se vivió uno de los momentos más tensos de la temporada: el posicionamiento masivo contra Adrián Di Monte. Fue el habitante que más compañeros tuvo pidiendo su salida, sin embargo, el público lo salvó. Su permanencia causó revuelo en redes sociales, donde todavía muchos no le perdonan su pasado polémico con su exesposa.
Durante su charla con Galilea Montijo, el actor respondió sin evadir el tema: “Mucha gente se llevó una idea de mí por una relación del pasado. Soy responsable de mis errores. He madurado, pero sí, fui un pen… y dije cosas que no debí. Pero jamás en mi vida le he puesto un dedo a una mujer ni lo haré. Por respeto a mi esposa, no hablo más de eso porque estoy en otra etapa de mi vida”.