“Buen salvaje”, una sátira fronteriza donde la comedia revela verdades incómodas

El próximo 17 de julio, llega a las salas mexicanas “Buen salvaje”, una película que navega entre el drama, la sátira, el falso documental y el cine independiente. Protagonizada por Naian González Norvind, Manuel García Rulfo y Darío Yazbek Bernal, la cinta propone una crítica sutil —aunque a veces incómoda— sobre la mirada extranjera hacia México y la relación binacional con Estados Unidos, todo envuelto en una comedia negra que sorprende por su agudeza.

Cansados de la monotonía y la falta de aventuras, “Jesse” (Andrew Leland Rogers) y “Maggie” (Naian González Norvind), una pareja de artistas neoyorquinos, deciden mudarse a un pueblo aislado del norte de México en busca de inspiración. Allí conocen a “Melitón” (Manuel García Rulfo), un estafador local que los acoge con aparente hospitalidad.

“Maggie” retoma la escritura y “Jesse” planea una película sobre los habitantes del pueblo, usando a “Melitón” como musa involuntaria. Pero todo cambia cuando “Don Chelo” (Darío Yazbek) aparece con una extraña petición, y las ficciones creadas por ambos artistas comienzan a mezclarse con la realidad, desencadenando una trama donde nadie es del todo inocente ni ajeno a la manipulación.

El proceso de filmación se alejó por completo de las estructuras rígidas del cine comercial. Fue una producción nacida en pandemia, con una dinámica colectiva que se sintió más como una residencia artística que como un rodaje convencional.

“No se sintió como algo que ya existía y al que me invitaron, sino como una colaboración absoluta desde la raíz hasta las hojas”, explicó Naian González Norvind, destacando que el rodaje en un rancho durante tres semanas fue “una de las experiencias más divertidas y gratificantes” de su carrera.

Esa libertad creativa fue esencial para construir el tono híbrido del filme, que oscila entre lo cómico y lo inquietante. El director Santiago Mohar Volkow, quien también es familiar cercano de algunos de los actores, permitió que todos exploraran sin restricciones.

“Fue una peli inventada en pandemia. Teníamos claro que quizá nunca llegaría ni a la edición. Lo hicimos por gusto, con amigos, con esa libertad de estar creando sin una agenda o presupuesto que nos condicionara”, compartió Manuel García Rulfo.

La sátira como espejo de la mirada extranjera

Uno de los puntos más fuertes de “Buen salvaje” es cómo aborda la forma en que los estadounidenses idealizan —y tergiversan— a México. La llegada de “Jesse” y “Maggie” al pueblo no solo altera su entorno, también revela sus propias contradicciones.

“La película refleja muy bien la relación entre los dos países y cómo nos vemos y entendemos. Cuando la mostramos en el Festival de Santa Bárbara, muchos no sabían que los actores eran mexicanos. Les sorprendía que mexicanos pudieran interpretar tan bien a los personajes ‘gringos’”, comentó Darío Yazbek Bernal.

La crítica es clara: en Estados Unidos, los migrantes mexicanos son “ilegales”, pero los estadounidenses en México son “expats”. Esa doble moral se evidencia en cada interacción entre los personajes.

“La película toca temas muy relevantes: la relación México-Estados Unidos, el narco, los miedos generalizados y la incomprensión mutua. Todo contado desde una comedia fársica que sorprende porque ningún personaje actúa como se espera”, añadió Yazbek.

Entre la incomodidad y la risa

“Buen salvaje” no es una película complaciente. A pesar de su envoltura cómica, enfrenta al espectador con preguntas sobre la verdad, la apropiación cultural y la manera en que representamos al otro.

“Es súper incómoda, pero buena onda. Te ríes, pero también te das cuenta de cosas. La comedia negra permite aceptar ciertas verdades más fácilmente”, comentó González Norvind.

“¿Qué tan verosímil debe ser la descripción de un país por parte de un extranjero? ¿Qué es ‘la realidad’ al final del día?”, se pregunta la actriz. “Creo que cuando hablas de tu propio país, como lo hace Santiago, y logras ver desde adentro y desde afuera, la historia se enriquece. No hay una sola perspectiva verdadera. La verdad tiene 144 lados”.

Una película que juega y confronta

 

Finalmente, “Buen salvaje” destaca por la riqueza de sus personajes. Todos persiguen su propia ambición, su arte o su escape, sin importar las consecuencias. Esa individualidad crea fricciones que impulsan la historia. “Aunque no lo estén buscando, los personajes llegan al punto donde encuentran algo. Jesse no buscaba nada y termina más atrapado que nadie”, reflexionó García Rulfo.

Con su tono irreverente y su trasfondo crítico, “Buen salvaje” es una rareza necesaria en el panorama del cine mexicano actual. Una propuesta arriesgada, colaborativa, que invita a repensar cómo nos miramos entre culturas y cómo usamos (o abusamos de) las historias de los otros para crear arte.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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