La comediante mexicana, La Bea, cerró una de las participaciones más comentadas de la primera temporada de “La Granja VIP”, reality de TV Azteca que vivió su gran final el pasado domingo 21 de diciembre. Aunque el triunfo quedó en manos del Team Muro, con Alfredo Adame como ganador absoluto y Eleazar Gómez como segundo finalista, Bea se consolidó como quinta finalista, dejando huella por su autenticidad, humor y cercanía con el público.
Bea llegó hasta el último día del programa junto al Team Cacaraqueo, integrado por Kim Shantal, César Doroteo y El Patrón. Kim se colocó como cuarta finalista, César obtuvo el tercer lugar y El Patrón fue el décimo y último eliminado antes de la final. A pesar de no ocupar los primeros puestos, el equipo se ganó el cariño de la audiencia por su química y compañerismo.
“Necesito más días para reacomodarme”
En entrevista con Rosa Distrito, La Bea confesó que el regreso a la vida cotidiana no ha sido sencillo tras semanas de encierro y alta intensidad emocional. “Fue un fin de semana bastante intenso… yo creo que voy a necesitar más días para reacomodarme”, compartió.
Ya instalada en casa, la comediante reconoce que actividades tan simples como escuchar música o ver películas adquirieron otro valor tras el reality. “Uno no se da cuenta de que son tan necesarias esas cosas hasta que te las quitan”, dijo, aceptando que la adrenalina del programa pasa factura.
Aún así, el balance es positivo. “Estoy muy feliz y muy tranquila de haber vivido la experiencia, sobre todo de haber logrado llegar hasta el último día del reality, que no fue fácil”, aseguró.
Emociones a flor de piel… hasta por un suéter
La Bea explicó que dentro de “La Granja VIP” todo se vive de forma amplificada. “Ahí todo se siente más”, recordó entre risas, al contar que llegó a llorar por un suéter que su novio le envió.
Ese mismo desborde emocional se reflejó fuera de cámaras cuando perdió momentáneamente su anillo de compromiso, situación que preocupó a sus seguidores. “Ya me rendí y dije: ‘ya es material, ni modo’, y en ese momento apareció el anillo en la secadora… me regresó el aliento al alma”, relató. La experiencia le dejó una lección clara: “Cuando dejas de presionar, las cosas se van dando”.
El Team Cacaraqueo, una alianza orgánica
Sobre la fortaleza del Team Cacaraqueo, Bea explicó que la unión surgió de manera natural, incluso antes de convertirse en estrategia. “Al principio era un programa, un podcast para distraernos… pasó de ser cotorreo a un team para avanzar en la competencia”, contó.
La comediante defendió el juego estratégico que los llevó a la final, aun cuando generó incomodidad entre otros participantes. “Todos estaban haciendo estrategias, ¿por qué se molestan cuando nosotros las hacemos?”, cuestionó. Para ella, siempre hubo un límite claro: “Tratamos a todos con respeto dentro de los límites del juego”.
También destacó la evolución de El Patrón dentro del reality. “Tuvo un cambio muy bonito… se hizo una amistad que espero siga afuera, que haya cacaraqueo para rato”.
“Fui yo misma del día uno al 21 de diciembre”
Uno de los mayores logros para La Bea fue la conexión con el público, especialmente en las primeras semanas, donde se volvió fuente inagotable de memes. Aunque aún no los ha visto todos, entiende por qué ocurrieron. “Yo fui yo misma desde el día uno hasta el 21 de diciembre que me salí”, afirmó.
Su objetivo, asegura, nunca fue fingir o transformarse por el juego. “Nunca se tiene que cuidar uno de quién es”, explicó. Y añadió que su mayor motivación era clara: “Quería que la gente se divirtiera; que si la estaban pasando mal, cuando me vieran se les olvidara un poco y se rieran”.
Saber que lo logró es, para ella, la verdadera victoria. “Que me digan que les gustó lo que hice es como decir: valió la pena”, concluyó.