En momentos donde la conversación sobre diversidad parece avanzar a distintos ritmos según el contexto, Afterglow encuentra una forma elegante y profundamente humana de mantenerse vigente. Aunque la sesión fotográfica y la entrevista con Aarón Balderi, Gary Centeno y Joaquín Bondoni se realizaron el pasado 16 de abril en Guadalajara, es durante junio, mes del Orgullo, cuando estas imágenes y reflexiones adquieren una resonancia especial. No se trata únicamente de una obra con temática LGBT; es una historia sobre vínculos, emociones y la complejidad de amar en un mundo que constantemente busca respuestas simples para sentimientos que nunca lo son.

Durante la charla quedó claro que el verdadero corazón de Afterglow no está en la provocación ni en los elementos que suelen acaparar titulares. La puesta en escena apuesta por algo mucho más desafiante: retratar personajes que existen lejos de los estereotipos y que enfrentan sus contradicciones sin buscar absoluciones. Los actores coinciden en que la experiencia les ha permitido desprenderse de prejuicios, cuestionar certezas y comprender que las relaciones humanas rara vez se dividen entre culpables e inocentes.

Esa honestidad emocional es precisamente lo que ha convertido a la obra en un fenómeno internacional. Con vigerncia en la Ciudad de México la trama ya ha recorrido ciudades como Madrid, Londres, Bogotá y Buenos Aires, la historia conecta porque habla de deseos, inseguridades y necesidades afectivas universales. La orientación sexual de sus personajes es parte de la narrativa, pero no limita su alcance. El amor, la vulnerabilidad y el miedo a perder son experiencias que atraviesan cualquier identidad.

También resulta fascinante escuchar cómo el montaje ha transformado a quienes lo interpretan. Más allá de los retos escénicos, los actores describen un proceso de crecimiento personal que los ha llevado a confrontar sus propios límites. En sus palabras aparece constantemente una idea: dejar de juzgar. Esa reflexión, sencilla en apariencia, se convierte en una poderosa declaración cuando se observa desde la diversidad y desde la necesidad de construir espacios donde cada persona pueda habitar su verdad sin temor.

Quizá por eso el público suele abandonar el teatro conmovido. Lo que comienza como una historia íntima y provocadora termina convirtiéndose en un espejo. Los espectadores encuentran fragmentos de sí mismos en cada personaje, reconocen experiencias propias y continúan la conversación mucho después de que cae el telón. Esa capacidad de generar diálogo es una de las mayores virtudes de Afterglow, especialmente en una época que exige más escucha y menos etiquetas.

Ahora, la producción regresa a Guadalajara este próximo 11 de junio en el Teatro Galerías con un nuevo elenco encabezado por Manuel Balbi, Roberto Carlo y nuevamente Joaquín Bondoni. Una oportunidad ideal para reencontrarse con una obra que celebra la diversidad desde la empatía y la autenticidad. Las fotografías que acompañan esta edición fueron realizadas por Daniel López, con estilismo de Mosma Moda y locación en Mutante Estudio, una combinación que captura la esencia de una historia que, al igual que el Orgullo, nos recuerda que la libertad comienza cuando dejamos de escondernos.
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¡Gracias, Aarón, Joaquín y Gary!

Entrevista: Kike Esparza
Fotografía y video: Daniel López
Moda: Mosma Moda
Locación: Mutante Estudio
PR: J&F