Café Chairel: Fecha de estreno y de qué trata la película con Mauricio Isaac y Leo Deluglio

Hay películas que desde lo cotidiano tocan fibras profundas. Café Chairel, la cinta del director tampiqueño Fernando Barreda Luna, apuesta por la sencillez, la nostalgia y los vínculos humanos para construir una historia íntima sobre la soledad y la posibilidad de sanar junto a alguien inesperado. Tras un recorrido por festivales nacionales e internacionales, la película llegará a salas de cine en México el próximo 21 de mayo de 2026.

Protagonizada por Tessa Ía, Mauricio Isaac y Leo Deluglio, la historia sigue a Alfonso, un hombre que decide abrir un café de especialidad sin saber absolutamente nada del negocio. Su vida cambia cuando conoce a Katia, una joven hermética que termina trabajando junto a él. Entre choques de personalidad, silencios y heridas emocionales, ambos encuentran una forma de acompañarse.

La cinta tuvo su estreno en la edición 40 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) en 2025, donde formó parte de la Selección Premio Mezcal, para después emprender un recorrido por festivales como Sonoma, Dallas, Seattle Latino y Hola México Film Festival, donde recibió el Premio del Público. También obtuvo múltiples reconocimientos en los Premios Pantalla de Cristal, incluyendo Mejor Película, Fotografía, Diseño de Producción y Música Original.

Para Fernando Barreda Luna, ver finalmente a Café Chairel llegar a salas representa el cierre de un largo proceso que comenzó hace casi un año con su estreno en Guadalajara.

“Hace casi un año más o menos que estábamos estrenando en Guadalajara y sí, afortunadamente en este año la película recorrió ahora sí que solita festivales. Agarró su propio camino y fue encontrando su audiencia”, compartió el realizador.

Más allá de premios y reconocimientos, el cineasta asegura que lo más significativo ha sido la conexión emocional del público con la historia.

“Lo más bonito de todo es eso, que se lleva el cariño de la gente. Cuando vas al cine y ves la reacción del público, todo el mundo se te va encima porque te quieren dar un abrazo; esa es la sensación que les da la película. Todos se identifican con alguna parte, algún personaje o algún momento”, expresó.

En tiempos marcados por la hiperconectividad y, paradójicamente, por el aislamiento emocional, Café Chairel propone una reflexión sobre esa “soledad compartida” que muchas personas experimentan.

Mauricio Isaac, quien interpreta a Alfonso, considera que ahí radica gran parte de la fuerza emocional de la cinta. “La película tiene mucha importancia con respecto a tocar el tema de la soledad. Todos libramos una batalla interna que a veces no nos atrevemos a expresar porque ni siquiera terminamos de entenderla. La película la retrata de una manera muy suave, a través de la ternura y la empatía”, señaló.

El actor agregó que una de las virtudes de la historia es mostrar cómo las personas pueden encontrarse desde la vulnerabilidad, lejos de prejuicios.

“Creo que la película hace algo muy bonito: va a la esencia de los personajes para que puedan encontrarse, crear vínculos sólidos y entenderse lejos de juzgar al otro”, dijo.

Para Leo Deluglio, quien también forma parte esencial de la trama, la película funciona como una metáfora sobre cómo las personas se transforman a partir de sus encuentros.

“A mí me gusta pensar que las personas, como los granos de café, se mezclan y puedes obtener una nueva combinación de eso. En nuestra película sucede mucho eso: vienen dos personalidades muy enfrentadas y ya que se mezclan y conviven sale un nuevo blend”, comentó el actor.

El intérprete considera que esa analogía será una de las razones por las que el público conectará con la historia. “Cuando la gente vea Café Chairel y se dé cuenta de eso, va a conectar junto con otros elementos de la película que le van a sonar familiares”, afirmó.

Uno de los elementos más distintivos de la cinta es su ambientación en Tampico, ciudad natal del director, aunque alejada de una mirada turística convencional. Para Barreda Luna, era importante que el puerto se sintiera como un personaje más de la historia, atravesado también por la nostalgia y cierta melancolía.

“Si quería filmar en mi ciudad, tenía que ser desde la parte nostálgica que conectara conmigo. La historia realmente se complementa con esos espacios, esas texturas, la luz de Tampico, la vegetación, la arquitectura”, explicó.

El realizador destacó además la importancia de descentralizar las historias del cine mexicano y mostrar otras regiones del país.

“Somos un país muy grande como para nada más contar historias de la ciudad. Hay otros espacios, culturas, formas de vivir y ritmos distintos que también merecen verse en pantalla”, señaló.

En Café Chairel, el café funciona como un hilo conductor y una poderosa metáfora de las relaciones humanas, aunque Fernando aclara que no se trata de una película temática sobre esta bebida.

“El mundo del café lo usamos casi como un pretexto para hablar de las relaciones humanas. Es una película sobre la soledad, sobre sueños truncados, sobre las cosas que se caen y cómo aun así seguimos adelante”, explicó.

El director también subrayó el carácter artesanal de la producción, una propuesta que deliberadamente se aleja del ritmo acelerado de otras películas contemporáneas.

“Es una película que no tiene prisa, se cocina a fuego lento. Todo el proceso fue muy artesanal: desde el guion, la edición, la música, la corrección de color. Queríamos hacer algo distinto, que sorprendiera a la gente que ya está cansada del mismo lenguaje cinematográfico”, compartió.

Por su parte, Mauricio Isaac encontró en Alfonso un personaje profundamente humano, alguien capaz de conservar la ternura pese a sus propias heridas. “Mi personaje es alegremente triste o tristemente alegre. A pesar de lo que está viviendo, le encuentra sentido del humor a las cosas. Eso me atrapó mucho del guion”, comentó.

Y agregó: “Es un humor muy puro, sin malicia. Eso conecta con el espectador porque aligera la tensión emocional y al mismo tiempo te toca”, finaliza.

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Kike Esparza

Soy un periodista apasionado del cine, la música y la moda. Tengo una obsesión por contar las horas y estornudar una y otra vez cuando tengo que tomar una decisión. Escribir es vivir.

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En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 17 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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