Los monstruos deseables de Hervé Guibert

La galería parisina Les Douches inaugura una exposición consagrada al trabajo fotográfico del artista francés

Luego de su muerte, el 27 de diciembre de 1991, Hervé Guibert fue reconocido por la crítica especializada como el joven escritor francés libre y resplandeciente, cuyo libro, “Al amigo que no me salvó la vida”, lo convirtió en un personaje célebre. Sin embargo, no fue sino hasta años después que la misma crítica admitió que el autor también legaba una obra fotográfica de calidad indiscutible.

Escritura y fotografía fueron pues las dos facetas creativas que el galo explotó con pasión y talento, por lo que hoy es considerado artista por partida doble.

Con la finalidad de difundir su trabajo menos conocido, la galería parisina Les Douches inauguró hace algunos días la exposición, “Los palacios de los monstruos deseables”, que reúne cerca de 60 de sus fotos más antiguas y que fue curada por Christine Guibert y Agathe Gaillard.

Casi inéditas, estas imágenes se realizaron en 1978 en torno a los museos La Specola en Florencia, el Museo de la Escuela de Veterinaria de Maisons-Alfort, el Museo Grévin y el Museo del Hombre en París.

Parte de este acervo fue publicado por el mismo Guibert en 1990 en el libro “Vicio”, editado por Jacques Bertoin, que también contiene una serie de narraciones cortas de su juventud.

De acuerdo con el texto que acompaña la exposición, “‘Los palacios de los monstruos deseables’ se compone de una colección fotográfica en dos direcciones: por un lado de los ‘artículos personales’ y por el otro de los lugares de ‘un trayecto’, que fueron captados por deseos a menudo ínfimos e inesperados, cuya crueldad valora el hecho que no parecen llevados por ningún personaje, y están como en espera de ficciones posibles”.

Pasión por la imagen

La pasión de Hervé Guibert por la imagen surge a la edad de 18 años, cuando escribía una columna de crítica cinematográfica y acompañaba sus entregas con fotografías que él mismo tomaba.

Su original estilo y la agudeza de sus análisis le valen en 1977 una colaboración en el diario Le Monde, donde publicará sus crónicas sobre la actualidad fotográfica y cultural hasta 1985.

La Villa Médicis lo acoge en 1987 como becario y le permite dedicar dos años plenos a sus trabajos de escritor y fotógrafo.

Gracias a la literatura, Hervé Guibert verá la aparición de 21 ensayos y novelas, mientras que sólo dos publicaciones difundirán sus creaciones visuales: “Susana y Luisa”, fotonovela editada en 1980 para la exposición de la galería Samia Saouma, y “La sola cara”, catálogo de una retrospectiva de 1984 en la galería Agathe Gaillard.

La primera monografía de Guibert será póstuma. Publicada en 1993 por Gallimard, confirmará que, aunque era discreto, el fotógrafo no fue menos inspirado que el escritor.

Esta obra, realizada con un pequeño aparato Rollei 35 que le regaló su padre, atraviesa sin esfuerzo lo íntimo y lo universal, las horas luminosas, los encuentros, los viajes y sus últimos meses de vida antes de morir consumido por el sida.

Sin embargo, la fotografía inventa en Hervé Guibert una línea narrativa más íntima que autobiográfica. Entre los objetos, héroes íntimos de bodegones y amigos fotografiados, el autorretrato es parte fundamental en el trabajo fotográfico del francés. Hervé Guibert era bello, pero su paso elegante le interesaba menos que el personaje al que negaba su complacencia. Asiduo, fiel, mantendrá el ejercicio fotográfico hasta los primeros estragos de la enfermedad.

Realizando su sueño de adolescente de hacer cine, ” El pudor o el impudor”, su primer y único largometraje, tomará el relevo de la fotografía para entregar la crónica de un decaimiento físico filmado hasta el mes de marzo de 1991.

mm
Omar Gómez

Soy un periodista apasionado por el arte y la cultura francesa.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 10 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

Encuéntranos en redes sociales.