Akashinga: Las guerreras contra la caza furtiva

En algún momento fueron mujeres maltratadas, víctimas de abuso sexual y físico, trabajadoras sexuales, esposas abandonadas, viudas, madres solteras sin oportunidad de progresar. Con un panorama así, difícilmente se tiene la esperanza de algo mejor, pero en África nos dieron una lección de vida. Este sector de mujeres ahora está a cargo de una de las actividades más peligrosa y redituable a la vez.

La Fundación Internacional contra la Caza Furtiva (IAPF por sus siglas en inglés) creó “Akashinga”, un cuerpo de seguridad formado exclusivamente por mujeres que visten con ropa de camuflaje, cuentan con uno de los entrenamientos militares más duros y portan rifles que no dudarán en usar.

El objetivo: Proteger las poblaciones más grandes de elefantes que existe en Zimbabue, con la intención de evitar su extinción a causa de la caza furtiva que es inmensa en este continente, pero sobre todo en esa región.

En su página web, la IAPF explica que empoderar a las mujeres es la mejor forma para realizar cambios positivos en el mundo, ya que, al prepararlas para el peor de los escenarios posibles, también se fomenta una relación armónica con las comunidades locales siendo ésta la mejor defensa contra los delitos hacia la vida silvestre.

Hasta 2018, con el proyecto se beneficiaban de forma directa 498 personas, lo que equivale a 83 hogares y 249 niños, así como en 347 hectáreas resguardadas. Sin embargo, para 2030 se busca reclutar a dos mil mujeres que protejan más de 12 millones de hectáreas de naturaleza y biodiversidad africanas.

¿Increíble, cierto?

Debido a la caza, el número de elefantes en la región ha disminuido en 40% desde 2001, por lo que los trabajos de conservación han sido desde entonces una prioridad para Zimbabue. Afectados por el tráfico ilegal de su marfil, los elefantes africanos de esta zona continuaban decreciendo, por lo que era necesaria una vía de escape. Sin embargo, siempre se buscaban hombres para estos trabajos y ocupaban las primeras líneas en las tareas.

Con el objetivo de luchar por el progreso de las mujeres e impulsada por la necesidad de evolución en la industria de la conservación, IAPF se propuso desplegar un equipo de mujeres para restaurar y administrar una reserva que históricamente se ha usado para la caza de elefantes. Así nació “Akashinga”, o lo que es lo mismo “Las Valientes”.

Transformación completa

En el intento de ayudar a disminuir la caza ilegal, la ayuda a las mujeres a cargo de esa unidad de élite fue exponencial, al grado de impulsarlas como la mayor fuerza de cambio en el siglo actual. De acuerdo con la fundación, estas mujeres invierten tres veces más de su salario en la familia que los hombres de la África rural.

Por tanto, es posible que en un futuro grandes zonas naturales africanas estén a cargo de mujeres, que también serán la principal vía de sustento de sus hogares, esposos y familias. ¡Ah!, ¿olvidé mencionarles que son veganas?

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Fer Rangel

Periodista y feminista. Chilanga de nacimiento, pero tapatía desde mucho tiempo atrás. Feminista y vegana.

RosaDistrito

En este blog Kike Esparza habla desde su experiencia, 10 años en el periodismo le han permitido adentrarse y disfrutar de tópicos como el cine, la música, la moda y la diversidad. Rosa Distrito es el espacio que disfrutamos todos.

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