En un mundo donde la identidad aún puede ser motivo de exclusión, celebrar lo queer no es solo una expresión de estilo, sino también una postura política. Por eso, este Pride 2025, Levi’s da un paso adelante al rendir homenaje a la historia, la diversidad y la fuerza colectiva de la comunidad LGBTQIA+ a través de su campaña “Te veo en Pride”.
Más allá de una colección de moda, Levi’s propone una declaración: visibilizar el valor de los espacios seguros como puntos de encuentro, creación y resistencia para las personas queer. Con referencias a la vida nocturna y a los primeros lugares donde la comunidad encontró refugio –como bares, clubes y salones de baile–, la marca celebra esos escenarios donde muchas historias comenzaron a escribirse en libertad.
Entre las prendas clave de la colección destacan piezas como la Pride One Family Trucker Jacket, una chamarra que no solo abriga, sino que arropa simbólicamente a una comunidad que ha sabido mantenerse unida en medio de la adversidad. También sobresalen la Pride Community Tee, el Pride Icon Skirt y los Pride 468 Loose Shorts, piezas que incorporan con orgullo elementos icónicos como el triángulo rosa, símbolo que fue resignificado por activistas en los años 70 como emblema de resistencia y orgullo homosexual.
Pero la propuesta de Levi’s no se detiene en la ropa: este año, la marca colabora con artistas queer para crear colecciones especiales de parches y estampas en sus Tailor Shops, reflejando la importancia de la personalización como un acto de afirmación de identidad. Estas intervenciones estarán disponibles en tiendas seleccionadas como Madero, Artz, Antara, Perisur, Santa Fe, Satélite, Delta, Buenavista, Angelópolis y Galerías Guadalajara.
Como parte de su compromiso continuo con los derechos humanos, Levi’s también anunció una donación de 100,000 USD a Outright International, una organización que trabaja a nivel global por la equidad y la justicia para las personas LGBTQIA+.
Este Pride, Levi’s no vende únicamente moda: celebra la memoria, honra la resistencia y reconoce el poder de encontrarse con “tu gente”. Porque en un mundo que aún impone etiquetas, vestir con orgullo sigue siendo un acto de libertad.