La noche del jueves 27 de marzo, Miguel Bosé regresó triunfante a los escenarios tapatíos con su Importante Tour, ofreciendo un espectáculo íntimo, emotivo y visualmente vanguardista en el Auditorio Telmex de Zapopan. En punto de las 21:20 horas, el ícono español apareció en escena ante un público que ya lo aguardaba con entusiasmo, listo para revivir memorias al compás de sus grandes éxitos.
El concierto destacó por una escenografía minimalista, donde la iluminación y los visuales proyectados en la pantalla central fueron los verdaderos protagonistas. Unos simples escalones bastaron para crear un ambiente elegante y moderno, mientras Bosé, acompañado por sus músicos y coristas, daba vida a cada tema. En la primera parte del show, todos los artistas vestían de blanco, con Bosé luciendo como un novio a punto de casarse con su público, entregándose por completo al amor que este le devolvía a manos llenas.
El repertorio fue una travesía por su extensa discografía. Canciones como “Mirarte”, “Duende”, “El hijo del capitán Trueno” y “Nena” fueron de las primeras en sonar, arrancando ovaciones. Tras esta serie de temas, Bosé dirigió sus primeras palabras a la audiencia con nostalgia y calidez:
“Buenas noches. ¿Hace cuánto tiempo ya que no nos veíamos? …. Creo que años… Pero aquí estamos de vuelta para retomar aquel viaje que dejamos en un determinado punto y proseguir. Vamos a despertar memorias y vamos a hacer que las cosas que se quedaron pendientes, al sonido de las canciones, se vuelvan a destapar y vuelvan a tomar vida. Este es un viaje apasionante que les pertenece, a todos, pero a ustedes más que a mí. Porque lo que fue mío y que ya salió de aquí (su corazón) ya lo lancé”.
El recorrido musical continuó con temas emblemáticos como “Aire soy”, “Bambú”, “Este mundo va”, “Sereno”, “Hacer por hacer”, “Solo sí” y “Como un lobo”. En este punto, Bosé hizo una emotiva pausa para reflexionar sobre los conflictos bélicos que azotan al mundo:
“Guadalajara, no hay nada más absurdo que el peor juguete que inventó el hombre y ese es la guerra, los conflictos y todo lo que se asemeje. El protagonista de esta canción sabe mucho de eso, un día sufrió en su propia carne los efectos de este terrible acontecimiento con el cual como ciudadanos tenemos que unirnos para acabar con él de una vez. No a la guerra. Estamos rodeados por todas partes de conflictos, por lo cual queremos vivir en paz porque es un derecho”.
Con esta potente declaración, dio paso a “Nada particular”, uno de sus himnos de esperanza y paz, que conmovió a los asistentes.
La segunda parte del espectáculo dio un giro visual: el escenario se tiñó de rojo pasión. Bosé, enfundado en un llamativo traje carmesí con una larguísima cola que cubría los escalones, interpretó temas como “Olvídame tú”, “Sevilla”, “Amiga” y “Creo en ti”, desbordando intensidad y sensualidad.
El clímax de la noche llegó con un desfile de éxitos coreados por todo el Auditorio Telmex: “Morena mía”, “Si tú no vuelves”, “Amante bandido”, “Don Diablo”, “Te amaré” y “Por ti”. Cada acorde y cada verso fueron acompañados por la voz del público, que se dejó llevar por la nostalgia y la pasión del momento.
Recién se confirmó que Miguel Bosé regresará al Auditorio Telmex el próximo viernes 9 de mayo con esta misma gira. Además, el miércoles 26 de marzo, un día antes del show en el Telmex, Bosé ofreció una presentación especial en el Museo Cabañas como parte de un evento del DIF en apoyo a la salud mental.
Con este memorable concierto, Bosé demostró que sigue siendo un artista vigente, capaz de emocionar, conmover y conectar con su público, sin artificios innecesarios, pero con la fuerza arrolladora de su voz, su presencia y su legado musical.