El cierre de 2025 tiene un sabor especial para Ángel Abad. El actor veracruzano, egresado de la Licenciatura en Actuación de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) del INBAL, mira el año con perspectiva y satisfacción tras formar parte de Disney Playback: Una Somos Dos, serie juvenil original de Disney+ donde interpreta a “Fabián Vega”, el antagonista principal de la historia.
“Yo me siento muy contento y orgulloso de ese trabajo”, confiesa Abad al hacer balance de este año marcado por uno de los proyectos más visibles de su carrera. Playback no solo representa su llegada al universo Disney, sino también un punto de inflexión tras años de formación, castings constantes y trabajo escénico.
El villano que se divierte (y se expone)
En Playback: Una Somos Dos, la historia gira en torno a dos mejores amigas que sueñan con hacer música y que, para lograrlo, entran a un programa de talentos usando playback. Es ahí donde entra “Fabián Vega”, personaje clave en el engranaje del conflicto.
“Yo soy parte de la producción de ese show de talentos al que ellas entran”, explica Abad. “Empiezo a jugar con la información que tengo en mis manos, a utilizarla a mi favor para alcanzar números y, en realidad, hacer que mi madre esté orgullosa de mí”.
“Fabián” vive bajo la sombra de “Coral”, una figura poderosa de la industria musical, y su ambición lo lleva a cruzar límites. Aunque se trata del antagonista, Abad reconoce que el reto fue mayor de lo esperado.
“Al principio me decían constantemente: ‘más energía, más arriba’”, recuerda. “Yo soy muy tranqui, muy relajado… y este es un chavo que todo el tiempo está buscando pistas, atando cabos, es muy perspicaz”. Ese contraste personal fue justo lo que convirtió al personaje en un aprendizaje: “Siempre se aprende de los personajes, de lo que te obligan a sacar de ti mismo”.
El sello Disney: color, música y nuevas reglas
Acostumbrado a proyectos más sobrios, Ángel Abad se enfrentó con Playback a un universo completamente distinto. “El último proyecto que había grabado en México era blanco y negro, y de repente grabo algo que es todo color, música, canciones”, comenta.
El actor reconoce que entrar al formato Disney fue una experiencia nueva: “No estoy acostumbrado a series como Violetta o Soy Luna, con colegio, música, drama, colores y noviazgos”. Sin embargo, lejos de intimidarlo, lo vivió como un regalo, sobre todo por el elenco.
“Poder compartir con actores y actrices que yo veía en la pantalla cuando era niño es el regalo más grande”, dice, recordando su convivencia con figuras como Lorena Meritano y Luis Roberto Guzmán. “De eso se aprende un montón”.
El “chico Disney” que no estaba en los planes
Convertirse en parte de Disney fue algo que Abad no vio venir. “Yo no sé cómo llegó a mí, yo creo que fue Dios”, afirma con franqueza. El casting llegó cuando él estaba en Argentina cursando una maestría y, en sus propias palabras, “un poco rendido de la carrera”.
Ese contraste hizo el logro aún más significativo, sobre todo por una reflexión personal que comparte sin filtros: “Hace unos años hice una obra donde denunciaba por qué Disney no había hecho aún series para personas como yo, porque sentía que no entraba en su marco”. Hoy, esa percepción cambió radicalmente. “Esto me confrontó muchísimo… darme cuenta de que ya estaba ahí me hizo sentir muy afortunado”.
La respuesta del público también ha sido nueva para él. “La gente que me escribe y me habla por el nombre del personaje es algo completamente distinto”, comenta, consciente del alcance que implica una plataforma global.
Un camino largo, pero constante
Nada de esto llegó de la noche a la mañana. Abad recuerda su trayectoria como un proceso de paciencia y resistencia. Tras egresar de la ENAT, vinieron años de castings, teatro y pequeñas oportunidades en cine y televisión, con proyectos como Colisión (Amazon Prime), Sangre llama a sangre (VIX), El doctor del pueblo (Telemundo), Arillo de hombre muerto y El Club Perfecto.
“Han sido por lo menos cuatro años de castings diarios”, admite. “Uno se enfrenta a sus miedos, a no ser elegido, pero he aprendido que la paciencia es la mejor maestra”.
Para él, la actuación no solo es trabajo, sino un proceso personal. “No es solo trabajar en pro de la profesión, sino ver qué mueve en tu persona, en tu esencia”, reflexiona. “En esta carrera eso es fundamental: estar abierto, no casarse con las ideas”.
Lo que viene para Ángel Abad
Mientras Playback: Una Somos Dos cumple sus primeros meses en Disney+, el futuro de la serie aún está por definirse. “Estamos esperando cómo la recibe la gente para ver si se hace una segunda o tercera temporada”, explica. “Todos estamos puestísimos por seguir contando esta historia”.
En paralelo, Abad ya grabó escenas para una serie de Netflix que se estrenaría en 2026, además de mantenerse activo en castings para cine y teatro. Por ahora, su invitación es clara: “Ahí lo pueden encontrar en Disney+, Playback: Una Somos Dos, ya disponible”.